
blog de Michel Balivo

Están muertos y no se dan cuenta (Ahora que nos tienen en el corral)
Enviado por Michel Balivo el Domingo 20 de Julio de 2008
¡Mira, epa, aquí! Yo tengo mano de obra más barata que mis vecinos, yo tengo leyes que protegen tu inversión de capitales. Yo me someto a los dictámenes de tus organizaciones internacionales, yo abro mis fronteras y privatizo mis empresas públicas para que tú me vengas a explotar sin problemas. ¿Para qué vamos a producir si podemos importar?
Y una vez que compramos el cuentito de para qué esforzarse y ya nos tienen en el corral comiendo de su mano, de sus productos subsidiados por el supuesto estado no intervencionista y el libre mercado de ofertas y demandas, ahora cierran la puerta y multiplican los precios de la energía que todo lo mueve, de los alimentos y fertilizantes que todo lo sustentan. Los medicamentos que alivian dolores y enfermedades.
Ahora que desmantelamos o nunca llegamos a desarrollar empresas sociales o estatales, ahora que destrozamos una organización, cultura y economía agroalimentaria soberana, ¿qué hacemos? ¿Comer cuentos? ¿Bajarnos los pantalones un poco más aún y pedir por favor de rodillas? ¡Qué ingenuidad, qué infantilismo, cuando si estamos así es justamente por “sus favores”!

Desalambrando conciencias (Vivimos en libertad condicional)
Enviado por Michel Balivo el Lunes 14 de Julio de 2008
Ella se ganó con seis años de rehén en las selvas colombianas, el premio mayor de la caprichosa lotería del prestigio mediático internacional. Solo tienen un espacio colateral presidentes, ministros y generales. El resto del mundo no existe, todo se reduce a un aséptico estudio con aire acondicionado y utilería, un locutor con un guión preestablecido, respuestas contradictorias.
La cámara y los micrófonos enfocan unidireccionalmente, uno por vez, no hay la menor realimentación con otros actores de la realidad colombiana, sudamericana, mundial. No hay historia que gestione y sostenga, el momento presente no tiene causas, es como una nube que flota incorpórea, ingrávida en el plácido o accidentado cielo despejado o tormentoso.
Es de ese modo que nuestros hábitos colectivos de atención, modos de organizar, percibir, interpretar y reaccionar a la realidad, han sido educados explícita y masivamente por décadas de observación pasiva de los medios de comunicación. Motivo por el cual, hoy en día todo ese escenario inevitablemente copresente nos pasa ya des-apercibido.
A fuerza de choques y desencajes, que ponen en evidencia los abismos entre nuestras expectativas, hábitos, creencias, lentes ideológicos intermediadores con la realidad, y los desastrosos resultados obtenidos; poco a poco y esforzadamente vamos cayendo en cuenta de que algo anda mal, algo está equivocado. ¿Pero, qué?

¿Es esa tu alma Europa? (¿Queremos ser realmente libres?)
Enviado por Michel Balivo el Domingo 6 de Julio de 2008
Porque no es lo mismo una filosofía abstracta, (pero siempre interesada desde que inevitablemente vivimos en relación, tenemos un cuerpo y sufrimos las exigencias de sus necesidades), que se discute entre los eruditos mientras contemplan desde su atalaya intelectual el trajinar sudoroso de cada día, desarrollando superestructuras intelectuales, pensando sobre el pensar. No, no es lo mismo que la función práctica y muchas veces imprevisible que cumple la intuición, la fe, desde la intimidad viviente de los pueblos en sus ajetreados días.
Fue así como se discutió y decidió hace unos siglos si estaba bien que se esclavizara y maltratara a los indígenas de las colonias americanas de Europa, destrozando sus culturas, economías, formas originarias de vida. Privándolos de su libertad y dignidad, reduciéndolos a reservaciones que hoy llamaríamos campos de concentración o ghetos.
A esas circunstancias específicas se refería el señor Evo Morales en la última reunión del MERCOSUR en Tucumán, Argentina, cuando decía que los europeos pensaban que los indios no tenían alma. (Tenían extrañas costumbres, no compartían la religión católica ni podían ir al cielo, en otras palabras no eran humanos). Entonces él ahora, como presidente aymará de Bolivia, ante la “Directiva de Retorno” se preguntaba dónde estaba el alma de Europa.

Para cada abismo hay un puente (Humanidad y no más ideologías)
Enviado por Michel Balivo el Domingo 29 de Junio de 2008
Por eso comienzo advirtiéndoles que este articulo es una invitación a hacer turismo de aventura. Y antes de que reserven su cupo quiero aclararles que es necesario ser un aventurero muy especial. Porque quiero llevarlos a remontar el río de la historia. Y por ese curso contracorriente llega un momento en que el cauce se desdibuja volviéndose impreciso.
En ese terreno de desdibujadas y confusas fronteras donde nadie ha pisado, y si lo han hecho no quedan registradas sus huellas, fue donde descubrí que ni la historia ni la realidad están terminadas, escritas, porque incluyen la actividad creativa de la conciencia humana que puede y va cambiando el guión esencial momento a momento.
Esas fronteras son algo así como flexible y moldeable arcilla, que cobra forma en manos del hábil o torpe aprendiz de alfarero, a medida que las piensa, concibe, imagina, observa, intenta, actúa, experimenta. Siendo incapaz de repetir una obra por mucho que lo intente.
No existen allí formas rígidas, estáticas, hechas, como si fuesen productos terminados de una cadena en serie que uno compra y se lleva a casa para usarlo. Esa realidad está encadenada, influida, interactúa con los pensamientos, intuiciones y acciones de la mente humana. Su ubicación no es exactamente geográfica.

Misioneros del alba (Cuando la vida se mira en el espejo)
Enviado por Michel Balivo el Lunes 23 de Junio de 2008
Lo que no logro imaginarme es como toda esa escenografía en medio de la cual se desenvuelve la vida orgánica, inteligente y afectuosa, puede haber brotado de una masa material o ígnea, supuestamente inconciente, insensible, estúpida, que girando sobre sí misma sin fin, tritura noches en días, inviernos en primaveras, líquidos en gases, seres vivientes en cadáveres, en polvo que vuelve al polvo.
Se me ocurre que esa masa habría de ser inteligente y afectuosa como las criaturas que parió. Otra alternativa sería que fuese la mente la que se manifiesta en formas perceptibles ayer, hoy y siempre, aun cuando no haya desarrollado la suficiente conciencia de sí, para reconocerse fuente de toda organización de información de sus sentidos.
Yo creo que una lógica consecuencia del pensamiento habría de ser que lo que del fuego brotó, al fuego ha de volver, como sucede con las rocas que vomitan los volcanes. Y si de la organización de la conciencia se proyectaron esas formas, a la conciencia y su capacidad de reorganizarse, recrearse, han de volver.

Comer es subversivo (Hoy no puedes ser feliz, mañana sí)
Enviado por Michel Balivo el Lunes 16 de Junio de 2008
¿Creen uds. que tras de miles de años de historia, evolución, experiencia y conocimiento, tiene derecho todo ser humano a satisfacer dignamente sus necesidades sin excusas de ningún tipo, sin ideologías que encubran o justifiquen la imposición de la avaricia de unos pocos en cuyas manos se van concentrando crecientemente capitales y bienes?
¿Podemos realmente hablar de civilización, de humanidad, cuando tras miles de años ni siquiera hemos llegado a poner un piso social mínimo de satisfacción de las necesidades básicas, imprescindibles a la existencia, y por el contrario nos amenazan hambrunas, pestes, alteración climática y colapso del ecosistema vital en nuestros horizontes inmediatos?
Cuando hablamos de democracia, ¿nos referimos a democratizar los derechos, el acceso al dinero y los bienes, las comunicaciones, el conocimiento y la productividad, la participación protagónica de todos en aquellas decisiones y direcciones de acción que nos afecten? ¿O simplemente a la fantochada de elegir un dueño y administrador de nuestras vidas cada tantos años para sujetarnos a sus caprichitos?

¡Como si la vida fuese estúpida! (Una conciencia minusválida)
Enviado por Michel Balivo el Domingo 8 de Junio de 2008
Probablemente el atreverse, o no poder evitar expresar sinceramente lo que siente, en lugar de enmascararlo con apariencias y eslogan de moda, es lo que le ha permitido comunicarse de otro modo con la gente, ansiosa de escuchar y ser escuchada en un mundo de sordos.
No es simple explicar sensaciones íntimas que ponen condiciones para el cambio de circunstancias.
Tampoco se si vale la pena intentar explicarlas, porque en realidad son sensaciones y condiciones decisivas, que producen cambios de mentalidad, sensibilidad, expectativas y direcciones de acción colectivas, sin pedir permiso a las explicaciones, que siempre corren detrás de los hechos que impactan nuestras conciencias y economías.
En consecuencia nos toca vivirlas, ser afectados por ellas explicaciones mediante o no, con o sin previo aviso. ¿Un ejemplo de lo que hablamos? Cuando te sientes invadir por una sensibilidad diferente e inesperada, ¿preguntas de qué se trata o reaccionas a gran velocidad disponiéndote a vivirla o a resistirla?

Bolsas especulativas de opiniones (A la fragancia de una flor se abren las demás)
Enviado por Michel Balivo el Domingo 1 de Junio de 2008
Como resultado de ello, y de que la gran mayoría de los medios de comunicación siguen siendo privados y defendiendo los intereses de sus dueños, decidiendo que es lo que debe atraer nuestra atención y cuando, afloran nuevamente los debates sobre la libertad de expresión. Sea quien sea que decida lo que debe interesarnos, es sin duda un debate necesario.
Pero el interés, la intención de fondo, más que en los debates está puesta en inducir manifestaciones, en generar violencia alterando el orden. En todo caso como aquí decimos, deseos no preñan, no altera quien quiere sino quien puede. Y en este caso la pequeña diferencia es que pese a todos sus recursos y el ruido que aún pueden hacer, los impotentes esta vez son ellos.
Mi impresión es que el debate es aún muy superficial, muy puntual, muy reactivo, visceral. Y cuando no se mira calmadamente en estructura y profundidad, es como si las cosas del mundo se agigantaran y se te vinieran encima, o tú te empequeñecieras siendo tragado y arrastrado por los acontecimientos, y en consecuencia no se entiende nada.

En el reino de la suprema estupidez (Apostando a lo imposible)
Enviado por Michel Balivo el Domingo 25 de Mayo de 2008
Todo eso está muy bien dentro de la relatividad de una conciencia configurada sobre presunciones racionales, alienada de los umbrales de tolerancia de su cuerpo sujeto a las exigencias de la vida. Olvidando que más allá de ciertas intensidades, las sensaciones se convierten en dolor y se van haciendo intolerables camino de la enfermedad y desintegración del cuerpo, de la muerte.
Es de suponer que sobre esos umbrales que hacen posible la continuidad de la vida, ha de estar configurada la conciencia, que antes que nada tiene por función garantizar esa prioridad. Las organizaciones sociales son posibles por ende en tanto no desborden masivamente esos umbrales de tolerancia, inclinando el fiel de la balanza, el equilibrio, la justicia, hacia la muerte.
Por eso al acercarnos a eso umbrales, ya sea que recordemos o no esos principios sobre los cuales está configurada la conciencia y construida toda posible convivencia, aumenta la conflictividad y la desestructuración social.
Esa sociedad que posibilitó prevenir la satisfacción de las necesidades, diferenciar funciones que se organizaron cual vida en ciudades, totalmente ajenas a la naturalidad de sus cuerpos, comienza entonces a revertir su temporalidad, su herencia de experiencias y conocimientos.

Reductores de cerebros (Tan lejos y tan cerca)
Enviado por Michel Balivo el Domingo 18 de Mayo de 2008
Pero el abismo entre lo que se puede realmente hacer y vivir y lo que se dice repetidamente y termina creyendo, es cada vez mayor. Con el pequeño detalle de que las leyes de vida no se creen ni ven afectadas por nuestras creencias y cuentos, pero nosotros si nos vemos afectados ineludiblemente por ellas las creamos o no. Por lo cual comienza a correr el tiempo en que nuestras creencias se estrellarán inevitablemente con los hechos.
Así sucede con el tema de moda de la libertad, que en principio aguanta todo lo que se quiera decir de él en la filosofía, en la politiquería, en las charlas de café. Aparentemente la sociedad moderna ideal es la del neoliberalismo, donde cada cual hace lo que se le da la gana. Pero también aquí está el pequeño detalle de que para poder darte esos gustos, necesitas ser el dueño de aquello sobre lo cual podrás ejercer tus deseos libremente.
En los hechos, el supuesto libre mercado ha terminado siendo una concentración de capital, bienes y servicios en manos de cada vez menos, con los cuales toda la sociedad está endeudada, resultando dependiente de sus caprichitos. La entelequia del libre mercado regulador ha venido entonces a mostrarse como los intereses de lo más vivos, de los que mejor han sabido jugar con las reglas de juego que ellos mismos iban imponiendo dada su creciente capacidad de presionar sobre representantes elegidos, productores, trabajadores.















































































