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  <title>Rafael Bautista S's blog</title>
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  <updated>2009-02-12T22:03:18+01:00</updated>
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    <title>La maldición que arrastran los imperios</title>
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    <published>2010-02-24T03:18:56+01:00</published>
    <updated>2010-02-24T03:18:56+01:00</updated>
    <author>
      <name>Rafael Bautista S</name>
    </author>
    <summary type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes4/USAimperialismo.jpg" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">Un nuevo éxodo acontece en el siglo XXI, quizás de mayor trascendencia que aquel que inaugura la historia de las liberaciones. Antes se trató de una salida, ahora la salida ya no es posible (posible es la liberación de los pueblos, inminente la caída de la otrora potencia unipolar y apremiante un nuevo orden mundial).</font></font></i></p>
<p>El poder imperial se ha magnificado y ensoberbecido, pero eso no le hace más poderoso sino más vulnerable; por eso inaugura su decadencia con el derrumbe de sus santuarios: precipitando sus torres (de Babel), precipita su propia caída. </p>
<p>La salida ahora se expresa como retorno; no sólo por la privatización y mercantilización de la vida y del planeta, sino por devolverle al mundo, y a nosotros, el equilibrio destruido en cinco siglos de explotación inmisericorde e irracional. No hay salidas: nuestro mundo es uno solo. Pero hay alternativas. </p>
<p>Si el capital es la muerte, la alternativa es la vida: la vida de la humanidad y la vida de la naturaleza. Por eso tiene sentido el retorno; si el desarrollo que nos promete el primer mundo nos conduce al suicidio, la revolución consiste en frenar esa carrera insensata: si ya no se sabe hacia dónde se va, es menester hacer un alto, darse la vuelta y ver de dónde se ha venido. </p>
<p>Retornar quiere decir: recuperar los caminos que, como humanidad, habíamos perdido (en cinco siglos de empoderamiento del sistema-mundo moderno). Si lo que propone el primer mundo es vivir mejor; la pregunta inevitable es: ¿mejor que quién? </p>
    ]]></summary>
    <content type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes4/USAimperialismo.jpg" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">Un nuevo éxodo acontece en el siglo XXI, quizás de mayor trascendencia que aquel que inaugura la historia de las liberaciones. Antes se trató de una salida, ahora la salida ya no es posible (posible es la liberación de los pueblos, inminente la caída de la otrora potencia unipolar y apremiante un nuevo orden mundial).</font></font></i></p>
<p>El poder imperial se ha magnificado y ensoberbecido, pero eso no le hace más poderoso sino más vulnerable; por eso inaugura su decadencia con el derrumbe de sus santuarios: precipitando sus torres (de Babel), precipita su propia caída. </p>
<p>La salida ahora se expresa como retorno; no sólo por la privatización y mercantilización de la vida y del planeta, sino por devolverle al mundo, y a nosotros, el equilibrio destruido en cinco siglos de explotación inmisericorde e irracional. No hay salidas: nuestro mundo es uno solo. Pero hay alternativas. </p>
<p>Si el capital es la muerte, la alternativa es la vida: la vida de la humanidad y la vida de la naturaleza. Por eso tiene sentido el retorno; si el desarrollo que nos promete el primer mundo nos conduce al suicidio, la revolución consiste en frenar esa carrera insensata: si ya no se sabe hacia dónde se va, es menester hacer un alto, darse la vuelta y ver de dónde se ha venido. </p>
<p>Retornar quiere decir: recuperar los caminos que, como humanidad, habíamos perdido (en cinco siglos de empoderamiento del sistema-mundo moderno). Si lo que propone el primer mundo es vivir mejor; la pregunta inevitable es: ¿mejor que quién? <!--break--></p>
<p>Cinco siglos de modernidad responden: mejor que el resto del mundo; por eso enjuiciamos, de modo categórico, al “desarrollo” moderno: ese “desarrollo” es subdesarrollo nuestro, la riqueza del primer mundo es miseria para el resto del mundo, el precio de esa riqueza es la muerte de la humanidad y de la naturaleza.</p>
<p>Pero el imperio no escucha y, en esa sordera, precipita su propio derrumbe. Así como se endureció el corazón del faraón, así se endurece el corazón del imperio; y todas las plagas que provoca son plagas que salen de su boca. </p>
<p>La primera plaga hiere al río Nilo, cubriéndolo de sangre; lo que era objeto de culto, para los egipcios, se derrumba ante sus propios ojos (el Nilo era considerado una divinidad; la vida provenía de sus aguas, que llenaba de verdor el desierto inmediato al río). Si el objeto actual de culto es el dólar, ¿qué representa la crisis financiera? </p>
<p>Si el poderío militar gringo era el alarde imperial, ¿qué significan las derrotas en Irak y Afganistán? Si el control del petróleo del Medio Oriente era la garantía de la hegemonía norteamericana, ¿qué significa la pérdida de ese control? </p>
<p>Para decirlo en los términos que le gusta al fundamentalismo gringo, en lenguaje apocalíptico y milenarista: ¿no estaremos presenciando la primera de las plagas que inaugura el colapso del imperio?</p>
<p>La narración mítica que evoca la liberación de los esclavos despierta, en la historia posterior, sólo la decrépita fetidez de la decadencia del imperio egipcio. </p>
<p>Ya nadie rememora su esplendor, pero todos rememoran los milagros de la liberación; es decir, lo que permanece, en la historia, no es el imperio aquél sino la liberación de los esclavos. Después de aquello, Egipto nunca volvió a recobrar el esplendor milenario del imperio más antiguo de la historia de la humanidad. Babilonia corrió también una suerte parecida, la misma que arrastra a Roma (el paradigma moderno, pues hasta en su arquitectura, siempre busca evocarla). </p>
<p>Es una maldición que arrastran los imperios. Semejante destino replican aquellos que se alzan en la época moderna: son gigantes de bronce con pies de barro. Por eso su decadencia es siempre interna. </p>
<p>El peso de su poder se hace tan descomunal que, precisamente, ese peso, los desmorona por dentro. Pero no es sólo un peso físico (militar por ejemplo), sino el peso de la arrogancia y la soberbia: escupen a los cielos sus propósitos perversos quienes en la tierra se alzan como si fueran dioses. </p>
<p>España fue imperio alrededor de tres siglos, Inglaterra logra su hegemonía mundial por casi un siglo, Estados Unidos apenas supera el medio siglo pero, ya en plena decadencia, arrastra esa maldición como penitencia. ¿Presenciaremos en sus demenciales apuestas bélicas la catastrófica caída del imperio más soberbio en la historia de la humanidad?</p>
<p>Repasemos esta decadencia. El mito de la globalización, alimentado por la mediocra-CIA global, feneció ya en marzo de 2004, cuando no sólo British Petroleum, sino la banca anglosajona, admiten la imposibilidad de controlar el petróleo de Irak, es decir, delatan la pérdida de la guerra que habían desatado por el control geoenergético del medio oriente. </p>
<p>A esto hay que añadir que, en el orden geoestratégico, Rusia (triunfante ante la agresión de Georgia en Osetia del Sur), en agosto de 2008, obliga a rediseñar la geopolítica global: acababa el orden unipolar en el mundo. </p>
<p>Las nuevas potencias emergentes: China, Rusia, India, Brasil, además de Irán, logran reconfigurar el nuevo orden multipolar del siglo XXI. La crisis financiera global, desde septiembre de 2005, con la quiebra de Lehman Brothers, no hace más que confirmar el fin acelerado de un modelo. </p>
<p>Pero el modelo, cuya decrepitud amenaza toda la vida en el planeta, no se refiere sólo a un modelo económico, el capitalismo, sino a lo que le sostiene: su modelo de vida (cuya expresión económica es el capital) que, en quinientos años, se desató como la bestia del Apocalipsis, hambrienta de todas las riquezas del mundo.</p>
<p>¿Ironías de la vida o justicia histórica? Esta decrepitud empieza a carcomer, de modo ostensible, las economías de las potencias que se originaron a lo largo de la época moderna. </p>
<p>Pues no se trata sólo de Estados Unidos e Inglaterra (hijos putativos de la libertad y la democracia), comprometidos en una doble guerra financiera global, contra el yuan chino y contra el euro; sino que, resultado de la crisis financiera y producto del complot mediático de la banca anglosajona, España y Portugal (junto a Grecia e Irlanda) parecen ser los primeros sacrificados del colapso que amenaza a la eurozona. Francia y Alemania actúan a la defensiva y se arriman a Rusia, algo impensable después de la caída del muro, pero algo inevitable ante la debacle europea. </p>
<p>Europa y Estados Unidos se preguntarán: ¿cómo es que nos arrastra esta decadencia si somos los creadores de la mejor economía y la mejor democracia? El resto del mundo (el 80% que debe sufrir la miseria que produce la riqueza del primer mundo) responde, interrogando al G-7: ¿es acaso la economía del primer mundo la mejor economía, es acaso la democracia que han producido una verdadera democracia, es acaso su política una buena política? </p>
<p>La perversidad del proyecto moderno, en el primer siglo de su primera globalización, siglo XVI, produjo más de cien millones de muertes; ¿cuántas más ha producido en su posterior expansión? En definitiva, ¿cuál es el precio real de “modernizar” todos los ámbitos de la vida? </p>
<p>El último despliegue globalizador consistía básicamente en la actualización del propósito inicial: mercantilizar todo, es decir, ponerle precio a todo; esto condujo a la privatización acelerada de, no sólo las responsabilidades públicas de los Estados, sino de los recursos básicos que hacen posible la vida de la humanidad. Resultado de ello: la muerte de la humanidad trae consigo la muerte del planeta.</p>
<p>Hasta la década de los sesenta, el mercado global de productos agrícolas, según la FAO, aseguraba excedentes comerciales cercanos a los 7000 millones de dólares anuales, en los países del sur del globo. </p>
<p>Este excedente desaparece para fines de los ochenta, cuando todos estos países, fieles a las doctrinas de los organismos internacionales, abrazan las prerrogativas neoliberales: apertura de fronteras, ventajas comparativas y ajustes estructurales. Hoy, sin excepción, todos los países del sur son, irremediablemente, importadores de alimentos. Producto de las políticas neoliberales se mina la soberanía alimentaria y, en consecuencia, se produce la generación de miseria y hambruna a escala planetaria. </p>
<p>Si la comercialización de las semillas se encontraba (aunque precariamente) democratizada, hoy, más del 80% del mercado de semillas, a nivel global, es propiedad de 10 empresas transnacionales (como Monsanto, Syngenta, Dupont, Bayer, etc.), que imponen al mundo qué se debe producir, qué y cómo se debe comer y dónde se debe de comprar.</p>
<p>El primer mundo moderno-occidental argüirá: ¿pero nunca la humanidad había producido tanta riqueza? Pero, preguntamos: ¿cuál es el precio de esa riqueza? ¿Es racional una riqueza que produce muerte y desolación? </p>
<p>Si el fin de todos es ser feliz, ¿se puede ser feliz produciendo infelicidad en los demás? ¿Puede acaso el 20% rico del planeta vivir feliz produciendo la muerte acelerada del planeta entero? </p>
<p>Desde que el norte rico impuso al sur pobre la fatalidad de su destino: abastecerle de recursos, esclavos, mercados, oportunidades financieras (robo legal), hasta basurero de sus desperdicios; minó toda posibilidad de convivencia racional. Para ello fueron los imperios modernos los causantes de la aparición de regímenes totalitarios en todo el planeta (por eso la colonialidad es consustancial a la modernidad). </p>
<p>El sistema-mundo moderno, que reordena el globo produciendo una clasificación mundial es, por eso mismo, moderno-colonial. Por ello puede decirse que la clasificación social es posterior, porque previamente acontece una clasificación racial. Se puede decir que el racismo es el núcleo ético-mítico del mundo moderno. </p>
<p>Todo su conocimiento posterior (y hasta el marco categorial de sus relaciones jurídicas) tiene como fundamento el prejuicio moderno por antonomasia: el racismo. La determinación inicial de este racismo (fenómeno exclusivamente moderno) es el eurocentrismo, núcleo ontológico y ordenador epistemológico de la filosofía y las ciencias modernas.</p>
<p>La hegemonía norteamericana, que se hace global gracias a la segunda guerra mundial, pues como país triunfante impone al mundo su orden financiero (a partir de su moneda), patrocina también su revolución cultural. </p>
<p>Aquello imputable sólo a China es algo que siempre se hizo para construir hegemonía (algo que no desea reconocer Europa es que la inquisición, la quema de brujas, fue la revolución cultural de la cristiandad latino-europea; la “extirpación de las idolatrías”, en el Nuevo Mundo, fue la masacre civilizatoria que inaugura la revolución cultural de la modernidad, seguida por el racismo ilustrado francés y el romanticismo alemán –justificaciones ideológicas de la expansión europea en el mundo–, frente a los cuales, la revolución cultural en China fue un juego de niños). </p>
<p>La revolución cultural gringa era Hollywood, pero ahora, con la mediocra-CIA, esta revolución radicaliza sus propósitos; ya no se trata de una expansión del mercado global sino de la invasión y ocupación de la subjetividad: control total y absoluto (pretensión idolátrica de quien se cree dios en la tierra). </p>
<p>El totalitarismo se resignifica con las grandes cadenas mediáticas. Los ejércitos son precedidos ahora por las grandes cadenas de información. Pero este pretendido control total no es más que una ilusión. </p>
<p>Por eso la infantería no desaparece y, ahora, con la privatización de las funciones militares, no hace más que demostrar que el control práctico es el que, en última instancia, define la potestad real. </p>
<p>Por eso la “tormenta en el desierto” no se podía ganar desde las computadoras. En esa tormenta siguen atrapadas las potencias y, aunque presuman a diario de sus victorias, sólo evidencian su larga y sinuosa derrota (Irak y Afganistán han descubierto los límites del poder militar del Pentágono; quienes ahora, miran pálida y celosamente, la superioridad tecnológica militar que están alcanzando Rusia, India, China y hasta Corea del Norte).</p>
<p>En la lógica de la mafia, que fue la política que desplegó en el mundo la decadente potencia unipolar, desobedecer no era opción política. Pero, privando de opciones a los demás, los gringos se privaron, ellos mismos, de toda opción. </p>
<p>En eso consistió la administración Bush; las bravuconadas últimas eran la antesala de una decrepitud que ya daba síntomas de insania. Pretendiendo controlar el petróleo del medio oriente, acabó minando su propia hegemonía energética mundial, al grado de haber posibilitado que Rusia (su enemiga histórica) sea quien conduzca, de ahora en adelante, el orden geoenergético global (posicionando también, de mejor modo, a Brasil, Venezuela e Irán). </p>
<p>China (el otro adversario gringo), cuando se acelera el colapso del G-7, logra, de modo estratégico, llevar la batuta en el orden geoeconómico (junto al circuito étnico que le rodea: Hong Kong, Taiwán, Singapur, Macao); los antiguos aliados gringos se le escapan de las manos: Japón, Turquía y, ahora, Ucrania. Triunfos para Rusia y China, y grandes pérdidas geopolíticas para Estados Unidos.</p>
<p>Mientras más desbocado es el despliegue militar, más catastróficas las derrotas (sobre todo en lo económico: según el reporte Wegelin, la deuda gringa sobrepasa en 600% en relación a su PIB); las más de 900 bases militares gringas desparramadas en el mundo, suponen un gasto, sólo en mantención, de cerca a 300.000 millones de dólares anuales, sin contar el último desembolso que solicitó Obama al congreso de 900.000 millones. </p>
<p>Es decir, todo esto no hace más que socavar la base financiera que soporta la musculatura militar gringa (la última que le queda). </p>
<p>Además de reeditar, por su ceguera histórica, producto de la maldición que arrastra, los errores de los imperios: sobre extensión imperial y guerra perpetua, la cual, para llevarse a cabo, provoca la insolvencia y el colapso de su poderío militar. </p>
<p>Esto es lo que originó, entre otras cosas (como la desregulación financiera, los paraísos fiscales, cuentas fantasmas, etc., artilugios neoliberales), el derrumbe financiero; perdido el control de los hidrocarburos, ¿sobre qué pretendían recomponer su orden global?, ¿acaso sobre el conocimiento y la información? Uno de los productos de este supuesto conocimiento “infalible” son los derechos especiales de giro; ¿acaso esto remediará la decrepitud del dólar? </p>
<p>No sólo el rublo y el yuan amenazan la hegemonía global del dólar (también el euro desea salvarse presenciando de palco el declive del dólar) sino la moneda que propician las petro-monarquías árabes, el gulfo (hasta Ambrose Evans-Pritchard admite esto). La urgencia del sucre pasa por este reordenamiento financiero global. </p>
<p>El 65% que todavía posee el dólar en los flujos financieros y comerciales globales tienen como único respaldo su fuerza militar. Por eso la fisonomía, que no se aclara todavía, del nuevo orden financiero global, arrastra este lastre: la insolvencia de un dólar que tiene, como única garantía, sus bombas nucleares.</p>
<p>El despliegue militar que emprende Estados Unidos es un despliegue que arrastra una serie de maldiciones; como lo es la arremetida contra el país de los talibán (donde Estados Unidos no ha hecho más que desarrollar la producción de opio: toda la tierra destinada al opio supera en tres veces la destinada en toda América a la producción de coca, esa es su famosa guerra declarada contra las drogas). </p>
<p>Afganistán fue la tumba de los soviéticos y antes fue la tumba de Alejandro el Magno (la máxima expansión helénica; desde entonces los afanes expansionistas de lo que ahora se considera occidente –ignorancia histórica moderna–, nunca pudieron ir más allá del cercano oriente, como sucede con Roma; hasta que aparece el mundo moderno, pero, aun así, nunca, por ejemplo, llegaron a colonizar China). </p>
<p>Perdida la guerra en Afganistán (cuando la última reunión de los invasores, en la conferencia sobre Afganistán llevada a cabo en Londres, ya discute el cómo salir sin el rabo entre las piernas), se pierde la posibilidad de controlar la distribución gasífera del Asia central (cuyo control pasaba por controlar la provincia de Kandahar y su conexión estratégica; similar a la desestabilización proyectada en Pakistán, para negarle un conducto geográfico a China del petróleo proveniente de Irán). </p>
<p>El unilateralismo gringo les propinó esta suerte de derrota histórica, además de propinarse a sí mismo, el imperio gringo, otra derrota: confiados ciegamente en el éxito, pues para eso destruyeron las torres gemelas (con la hollywoodense puesta en escena de un atentado), abandonaron a su patio trasero; lo cual les costó un resurgir de procesos revolucionarios en América Latina.</p>
<p>Por eso el decadente imperio se encuentra en apuros y, en medio de estos, actúa por mero instinto de sobrevivencia. Su hundimiento es inminente, pero en ese hundimiento, la apuesta que realiza es suicida; como quienes conducen los aviones que se estrellan en las torres gemelas. </p>
<p>Ante la crisis global, la repuesta es amenazante: si caigo, haré de mi caída una catástrofe, de tal magnitud, que produzca la caída de todos. </p>
<p>Ni el mundo, ni el planeta tienen prioridad a la única prioridad que maneja la agenda gringa: su sobrevivencia. Por sobrevivir está dispuesta a acabar con la humanidad entera. </p>
<p>Eso retrata la película 2012, cuyo único logro parece ser esta nota: el plan de los ricos del mundo es salvarse a sí mismos. El plan financiero pasa por la misma necedad: salvando a la banca privada no se salva nada, es más, es la mejor forma de perder todo. </p>
<p>Sale más caro salvar a la banca que salvar del hambre a la humanidad entera, con el aditamento siguiente: salvando a la banca se acelera el derrumbe financiero, pues los banqueros son adictos a los juegos especulativos porque, además, los gobiernos les acostumbraron a garantizar sus pérdidas con dinero de los contribuyentes.</p>
<p>La banca financiera es insolvente; no en vano se pronostica (LEAP/Europe 2020) que para el 2010 los bancos se desplomarán nuevamente, cuando se descubra que la crisis no fue enfrentada sino, más bien, fueron los causantes socorridos con dinero público, haciendo de los problemas pasados verdaderas pesadillas futuras. </p>
<p>Por eso se dice que, no sólo Obama o Gordon Brown, sino los otros jerarcas del decrépito G-7, en su perorata sobre las dimensiones de la crisis global, no hacen más que manifestar su ignorancia sobre la naturaleza de la crisis (si Bernanke, presidente de la Reserva Federal, andaba coreando que la economía gringa se recuperará –mientras USA declina a menos del 25% del PIB global y los países emergentes suben por encima del 35%–, Neil Barofsky, inspector general por parte del Congreso de los Estados Unidos para vigilar los rescates bancarios, en enero del 2010, señaló que la crisis no se ha resuelto y que probablemente será mucho peor). </p>
<p>La ignorancia proviene precisamente de quienes producen la crisis. Las palabras de Lula (que omitieron las grandes cadenas de información, con excepción del Telesur) no podían ser más certeras, en abril del 2009, previas a la reunión del G-20, ante Gordon Brown, en Brasilia: “esta crisis no fue producida por ningún indio, ni ningún negro, ni ningún pobre. Fue causada por gente blanca de ojos azules, por los comportamientos irracionales de los ricos del primer mundo”.</p>
<p>Y las palabras, del cacique Guaicaipuro Cuatemoc, no podían ser más actuales: “… también yo puedo reclamar pagos e intereses. Consta en el Archivo de Indias, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América (…) deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa. </p>
<p>Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios (…) prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis. </p>
<p>Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del álgebra, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización (…). </p>
<p>¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados? (…). En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo (…). </p>
<p>Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo”.</p>
<p>La irracionalidad provoca la ceguera, y ésta, la demencia en los actos. Hay una guerra desatada por los gringos, en el orden geoenergético, contra Rusia y China (a quien Estados Unidos, sin decirlo, ya le ha declarado una guerra fría). En el orden geopolítico, la guerra supone recapturar las áreas de influencia. </p>
<p>En eso consiste la invasión a Haití. La triangulación actual le permite el control del Caribe (control extendido al sur del continente): Honduras (donde propicia el golpe del gorileti), Haití y Colombia (con la instalación de las 7 bases). </p>
<p>El terremoto no es algo que le cae del cielo sino algo que provoca de modo anticipado (como lo fue el tsunami del 2008); por ello la hazaña logística de la invasión (con 10.000 efectivos ya el primer día) sólo puede tener una explicación: el pre-posicionamiento estratégico de divisiones militares ya dispuestas. Se trata de provocación y no de producción del evento (lo cual sugiere una serie de condicionantes para que la provocación sea efectivizada). </p>
<p>La tecnología del proyecto denominado HAARP (High frequency Advance Aurora Research Project) contiene investigaciones que datan desde fines del siglo XVIII (si consideramos que este proyecto usa el pulso electromagnético tesla, cuyo inventor es Nikola Tesla), pasando por las investigaciones del proyecto “Seal”, en New Zeland, ya en la segunda guerra mundial, hasta las investigaciones soviéticas del Pamir o “máquina de hacer terremotos” que, desde el 1975, realizan experimentos sísmicos en la cordillera Pamir, hasta el 1995, cuando en plena decadencia soviética, son reclutados los investigadores y el laboratorio completo (de Niznhi, en Novgorod) por la US Air Force, llevados a Estados Unidos e integrados en el proyecto HAARP.</p>
<p>El objetivo del tsunami del 2008 (provocado por experimentos nucleares submarinos, como lo devela el propio Jerusalem Post) era debilitar a los tigres asiáticos. El objetivo actual, con el terremoto de Haití, es dislocar geopolíticamente el desarrollo de los países emergentes; no se trata sólo de Haití sino de restablecer el control geopolítico del Caribe y, en consecuencia, del sur del continente americano.</p>
<p>Si la flota rusa realiza maniobras militares en el Caribe y China acuerdos energéticos en América del Sur, los gringos no tienen otra opción que la recaptura de su área inmediata de influencia. China emprendió acuerdos estratégicos con Venezuela, Brasil y Rusia, otorgándoles créditos, para exploración y explotación de petróleo, de 6 billones de dólares al primero, 10 al segundo y 25 al tercero, asegurando así la adquisición de petróleo por décadas. </p>
<p>Mientras Estados Unidos le va cerrando a China los corredores de los golfos de Omán y Aden (por eso la invasión a Yemen, para cerrar las puertas de las riquezas hidrocarburíferas de la península arábiga, cerrando el estrecho de Bab al Mandab o Puerta de las Lágrimas, frenando el abastecimiento energético de China), del estrecho de Ormuz y el de Malaca, además de la reciente venta de 6.000 millones de dólares en armas a Taiwán y las crecientes relaciones de Washington con el Dalai Lama, declarando así la guerra fría con la potencia china; los chinos no sólo que se abren a otros mercados sino que abren geopolíticamente el mundo a nuevas perspectivas que, de aprovecharse de modo efectivo, el orden multipolar estaría dando la estocada final al derrumbe anglosajón.</p>
<p>Estados Unidos intenta proteger, con la invasión a Haití, su vulnerabilidad en el Caribe (amenazando además al lado oriental de la isla de Cuba); y con la ofensiva contra Irán (mediante la invasión a Yemen) y el estrangulamiento energético a China, estaría apostando al amedrentamiento (cosa que ya no le sirvió con Corea del Norte; tampoco los últimos regateos de la flaqueza bélica gringa: si pretendió el trueque de Irán por Taiwán con China, o Ucrania por Irán con Rusia, el intento le costó empeorar su debilitamiento; pues Ucrania, con las últimas elecciones, se desmarca de la influencia anglosajona, y Taiwán observa, expectante, la desglobalización, pues si una de las mayores entidades financieras inglesas, como es el banco HSBC, muda sus oficinas centrales a Hong Kong, no hace más que anunciar a los cuatro vientos el ascenso de Asia en las finanzas mundiales). </p>
<p>En América del Sur la injerencia gringa juega también sus últimas cartas, ansioso de un cambio de eje en las jefaturas políticas del continente; el triunfo de Piñeyra en Chile le provoca un respiro, con ello pretendería negarle el cobre a China, además de confabular, junto a Perú y Colombia, una suerte de rodeo estratégico a países como Bolivia y Ecuador; el panorama en Argentina le es alentador, gracias a la creciente campaña mediática antigubernamental (como parte de las guerras mediáticas patrocinadas por la CIA y el Pentágono), similar a la antesala del golpe en Honduras. </p>
<p>Uruguay demuestra que las llamadas “izquierdas democráticas” son las menos democráticas y las más irresponsables, replicando situaciones históricas anteriores, donde Uruguay sirvió de punta de lanza para disminuir y socavar el posicionamiento de Argentina y Brasil, cosa que, hoy por hoy, estaría a punto de ser posible con la complicidad de las burguesías de ambos países, tan sujetas al dólar. </p>
<p>Lo cual no haría más que demostrar que las grandes enemigas de un desarrollo económico independiente de estas economías son sus propias burguesías. Aliarse con el dólar habría sido como un pacto diabólico que las condena a no poder independizarse nunca.</p>
<p>En este contexto, quienes se duermen, acaban siendo atrapados por el sueño americano, convirtiendo en pesadilla la vida, ya no sólo de sus países, sino del mundo entero. La apuesta gringa no es apuesta para nadie. </p>
<p>El suicidio no es alternativa. El desarrollismo euro-norteamericano-céntrico conduce a un solo fin: el fin de todos y de todo. Por eso se trata, no sólo de una crisis financiera sino de una crisis civilizatoria; no se trata de una crisis sistémica al interior del capitalismo. </p>
<p>Lo que constata esta crisis es la imposibilidad de continuar una forma de vida que para desarrollarse, socava constantemente la vida del 80% de la humanidad y la vida del planeta entero. </p>
<p>Hasta el magnate ruso del aluminio se da cuenta de algo tan evidente: esta crisis modificará el modelo anglosajón del consumo. Esto inevitablemente tiende a cambiar los valores fundamentales del mundo moderno-occidental. La insistencia en recuperar la hegemonía anglosajona no hace más que precipitar el desorden, hasta de modos dramáticos, del nuevo orden que empieza a gestarse. </p>
<p>Por eso Estados Unidos aparece como un estorbo para un nuevo equilibrio político global. Ya no puede insistir su papel rector cuando las instituciones que aseguraban ese papel se hallan, no sólo en decadencia (como el FMI) sino que ya no poseen justificación alguna de su existencia.</p>
<p>El nuevo orden se configura ya en el este y, con ello, vuelve el pacífico a ser centro de la economía mundial (como lo fue por milenios), desplazando al atlántico y al occidente; cerrando así una de las épocas más oscuras e infames en la historia mundial (con más muertes y en tan poco tiempo, comparado a los 7 milenios de civilización humana, además de una crisis ecológica nunca antes sufrida): los cinco siglos de modernidad. China, Japón y Corea del Sur empujan un desarrollo tendiente a reducir su dependencia económica con occidente. </p>
<p>También Rusia apunta a la creación de un nuevo orden regional en el lejano oriente y el Asia central; los programas de cooperación entre Pekín y Moscú, llegan ya a los 205 proyectos regionales conjuntos hasta el 2018, incluyendo a Kazajstan, Turmekistan y Uzbekistan. </p>
<p>China asegura sus inversiones convirtiéndose en la administradora de la seguridad regional, con ello deja en nada la emergencia gringa de cerrar los estrechos de Ormuz y Malaca. </p>
<p>Si el golfo pérsico se había convertido en la más explosiva zona de la geopolítica global, donde parecían estrellarse los intereses de Washington y Pekin; con la jugada estratégica china, los intentos de la Casa Blanca caen en saco roto, pues los chinos abren sus intereses por otros lados y los rusos se perfilan como los patrocinadores del nuevo reordenamiento geoenergético global (Francia y Alemania se rusifican, es decir, se alejan de Washington, conscientes de su dependencia gasífera, además del acoso agresivo que sufre el euro de parte de la libra esterlina); donde Rusia ya no brinda sus recursos gasíferos al despilfarro de occidente sino que empieza a usarlo estratégicamente (Turmekistan comprometió su entera exportación de gas a China, Rusia e Irán), teniendo Rusia el 75% de las reservas de gas en todo el Asia central, lo que le coloca en el primer lugar en reservas mundiales. </p>
<p>Este reordenamiento geoenergético que patrocina tiene que ver con el hecho de que el mar Caspio posee las terceras reservas de petróleo mundiales, lo cual le posiciona como uno de los lugares geoestratégicos de mayor importancia.</p>
<p>Por eso, de hoy en adelante, aparece la prerrogativa de manejar los recursos energéticos con criterios estratégicos, porque la energía se ha vuelto vital para todo desarrollo, por eso no puede abandonarse los recursos energéticos a las irracionales leyes del libre mercado. </p>
<p>De eso trata la nueva configuración global; ninguna de las potencias emergentes es autosuficiente (ya sea económica, financiera o energéticamente, todas son vulnerables en algún aspecto), lo cual les conduce a tomar conciencia de algo que empieza a tomar cuerpo: la competencia multipolar pasa por el desarrollo de una política exterior, en todos los ámbitos, que busque y asegure más la cooperación que la confrontación (en Bolivia aparece la cooperación con una especificación más sugerente: la complementariedad y la reciprocidad; el comercio debe reestructurarse a partir de la solidaridad, esto indica una transformación en los principios económicos y políticos de las relaciones internacionales). </p>
<p>Los países emergentes ya no pueden perseguir un propio desarrollo desentendiéndose del desarrollo del resto. Por eso no se trata de salir sino de acoger. El mundo es nuestro único hogar.</p>
<p>Ningún desarrollo puede socavar aquello que es hogar de toda la humanidad y toda la naturaleza. En este contexto es que se destaca la creación, en China, de la Comisión Nacional de Energía, una especie de comisión supra-ministerial, que reúne a la Comisión de Desarrollo, de Reforma, Energía Nuclear y al Banco Central.</p>
<p>El uso de la energía no sólo tiende a su uso combinado, diversificado, sino a su sostenibilidad; cuyo criterio ya no sea la rentabilidad (entendida en términos de ganancia) sino la racionalidad ecológica. </p>
<p>El uso racional y responsable de la energía pasa por otorgar capacidad de decisión, en las políticas energéticas, a los afectados por dichas políticas. Si la afectada es la propia naturaleza, ¿cómo es que escuchamos su parecer? </p>
<p>Esto, inevitablemente, ha de revolucionar el concepto mismo de política. Ampliar la esfera de las decisiones pasa por una radicalización de la democracia; ya no se trata de la discusión entre democracia representativa o participativa, sino de la recuperación comunitaria y ampliada del “demos” que constituye a la democracia misma. </p>
<p>Consolidar el incipiente orden multipolar en el mundo, pasa por esa ampliación democrática, a nivel global. En momentos de crisis económica, el mejor administrador no es precisamente el rico (quien sólo sabe despilfarrar la riqueza) sino el pobre. No hay solución para la pobreza mundial sin la participación de los pobres del mundo. </p>
<p>Los ricos también quieren una reforma, pero sin que ésta toque su dominio financiero; de su quiebra inminente no emana consejo que pueda atender la humanidad, es mejor que aprendan a escuchar. A su sentido empresarial debemos oponerle un sentido de responsabilidad, también su salvación depende de una salvación mundial.</p>
<p>Un nuevo éxodo se levanta en la historia mundial. El imperio se resiste en su decadencia, “se endurece su corazón”; su boca origina sus propias desgracias. </p>
<p>La maldición que arrastra es lo que le desmorona. Informes de inteligencia no sólo delatan la balcanización (producto de los Carteles del narcotráfico y de la excesiva injerencia gringa) de México, sino de la fenecida potencia unipolar. </p>
<p>Resurgen en Norteamérica los odios del sur contra el norte; el partido del té es la clara manifestación de una regresión en la política gringa (el sector más racista de la extrema derecha fundamentalista genera el “Tea Party” y promueve a Sarah Palin; si la Unión Soviética colapsó definitivamente con un presidente borracho como era Yeltsin, no es raro que la nueva presidenciable en gringolandia, ante el fracaso anticipado de Obama –quien se volvió blanco más rápido que Michael Jackson–, sea la iletrada ex candidata republicana a la vicepresidencia). </p>
<p>Si la opulencia fue el factor principal de estabilidad gringa, ¿qué pasará cuando esta opulencia sucumba? Egipto acabó cuando los esclavos (motor de la economía) abandonaron ese imperio y cruzaron el mar de los juncos, hundiendo al mayor ejército conocido hasta ese entonces; ¿será la repatriación de los inmigrantes lo que selle el fin del imperio gringo? </p>
<p>Si el New York Times, en febrero del 2009, ya señalaba que el desempleo representaba una amenaza a la estabilidad mundial, ¿qué decir del desempleo creciente (en las naciones avanzadas) que, en el 2009, evidenciaban 500.000 despidos por mes, desalojos superiores a los 2 millones de viviendas, quiebras continuas de los sistemas bancarios, etc.? Por eso no es grato el futuro de los países sujetos al dólar. </p>
<p>La supuesta economía exitosa de Chile registra, desde el 2008, considerables caídas (cerca al 2%) que destacan otro hecho: el supuesto éxito neoliberal no es tal, pues los índices de crecimiento económico de la dictadura, nunca fueron superiores a la media del crecimiento anterior; lo que sí creció, de modo alarmante, fue la concentración de la riqueza en el sector privado. La menor distribución genera la apariencia de mayor riqueza. </p>
<p>Ese espejismo es la trampa del modelo capitalista. Su decadencia genera otra apariencia: parece más fuerte cuando es más débil.</p>
<p>La modernidad es la era de las apariencias. Produce Estados aparentes, democracias aparentes; por eso, lo más que puede prometer, en plena crisis, son reformas y maquillaje. Desde que empodera su presencia global, sólo puede desarrollar una política de dominación; lo que, a la larga, produce una ausencia de sentido histórico en el conocimiento que patrocina. Se hace conservadora. </p>
<p>Por eso la política y la historia se le evaden y éstas aparecen, desde el sur, para imprecarle su falta de visión. La ceguera provoca esta desestabilización global. Hoy empieza la Cumbre de Río; terminar con la OEA debiera ser un imperativo. </p>
<p>Sólo Venezuela y Bolivia levantan una voz que debiera ser unánime, no sólo por Honduras, sino por toda la amenaza regional que representa la última invasión a Haití. </p>
<p>El 2001, desde Estados Unidos se lanzó otra santa cruzada contra el mundo entero, era la llamada guerra del bien contra el mal. Inventaron un monstruo: el terrorismo; para luchar contra éste se hicieron, ellos mismos, monstruos. </p>
<p>Ahora creen que generando cataclismos saldrán ilesos. Pero no se asesina impunemente. Asesinato es, como dice Franz Hinkelammert, suicidio. La injusticia genera maldición y la maldición acaba con el que la origina. Esa es la maldición que arrastran los imperios.</p>
<p><i><font color="#000066"><font size="1">Rafael Bautista</font></font></i></p>
<p><font size="1"><a href="http://www.viejoblues.com/Bitacora"target="_blank">Viejoblues, un espacio libre ∆</a></font></div>
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    <title>¿Que significa el vivir bien?</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://viejoblues.com/Bitacora/node/10275" />
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    <published>2009-12-09T22:34:00+01:00</published>
    <updated>2009-12-09T22:34:00+01:00</updated>
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      <name>Rafael Bautista S</name>
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    <summary type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes/pobres-1.jpg" width="240" height="280" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">El contexto en el cual se produce la reflexión acerca de lo que significaría un “vivir bien”, es la crisis civilizatoria mundial del sistema-mundo moderno. </font></font></i></p>
<p>La modernidad aparece como sistema-mundo (mediante la invasión y colonización europea, desde 1492), subordinando al resto del planeta en tanto periferia de un centro de dominio mundial: Europa occidental. </p>
<p>Desde ese centro se desestructura todos los otros sistemas de vida y se inaugura, por primera vez en la historia de las civilizaciones, un proceso de pauperización a escala mundial, tanto humano como planetario. </p>
<p>Se trata de una forma de vida que, a partir de la conquista y la colonización del Nuevo Mundo, marca el inicio de una época que, en cinco siglos, ha producido los mayores desequilibrios, no sólo humanos sino también medioambientales. Es decir, una forma de vida que, para vivir, debe matar constantemente.</p>
<p>Para encubrir esto, debe producir conocimiento encubridor; el conocimiento que produce, en cuanto ciencia y filosofía deviene, de ese modo, en la formalización y sofisticación de un discurso de la dominación, elevado a rango de racionalidad: Yo vivo si tú no vives, Yo soy si tú no eres. La forma de vida que se produce no garantiza la vida de todos sino sólo de unos cuantos, a costa de la vida de todos y, ahora, de la vida del planeta.</p>
<p>La economía depredadora que se deriva del proyecto moderno, el capitalismo, no sólo produce la pauperización acelerada del 80% pobre del planeta sino destruye el frágil entorno que hace posible la vida humana; de esto se constata una constante que retrata al capitalismo: para producir debe destruir. </p>
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    <content type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes/pobres-1.jpg" width="240" height="280" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">El contexto en el cual se produce la reflexión acerca de lo que significaría un “vivir bien”, es la crisis civilizatoria mundial del sistema-mundo moderno. </font></font></i></p>
<p>La modernidad aparece como sistema-mundo (mediante la invasión y colonización europea, desde 1492), subordinando al resto del planeta en tanto periferia de un centro de dominio mundial: Europa occidental. </p>
<p>Desde ese centro se desestructura todos los otros sistemas de vida y se inaugura, por primera vez en la historia de las civilizaciones, un proceso de pauperización a escala mundial, tanto humano como planetario. </p>
<p>Se trata de una forma de vida que, a partir de la conquista y la colonización del Nuevo Mundo, marca el inicio de una época que, en cinco siglos, ha producido los mayores desequilibrios, no sólo humanos sino también medioambientales. Es decir, una forma de vida que, para vivir, debe matar constantemente.</p>
<p>Para encubrir esto, debe producir conocimiento encubridor; el conocimiento que produce, en cuanto ciencia y filosofía deviene, de ese modo, en la formalización y sofisticación de un discurso de la dominación, elevado a rango de racionalidad: Yo vivo si tú no vives, Yo soy si tú no eres. La forma de vida que se produce no garantiza la vida de todos sino sólo de unos cuantos, a costa de la vida de todos y, ahora, de la vida del planeta.</p>
<p>La economía depredadora que se deriva del proyecto moderno, el capitalismo, no sólo produce la pauperización acelerada del 80% pobre del planeta sino destruye el frágil entorno que hace posible la vida humana; de esto se constata una constante que retrata al capitalismo: para producir debe destruir. <!--break--></p>
<p>Por eso la sentencia de un Marx, ecologista avant la lettre, es categórica: el capitalismo sólo sabe desarrollar el proceso de producción y su técnica, socavando a su vez las dos únicas fuentes de riqueza: el trabajo humano y la naturaleza. </p>
<p>Se convierte en una economía para la muerte; y su proyecto civilizatorio objetiva eso, de tal modo, que, por ejemplo, cuando la globalización culmina en un proceso de mercantilización total, la posibilidad misma de la vida, ya no de la humanidad entera sino de la vida del planeta mismo, se encuentra amenazada. </p>
<p>Por lo tanto, la constatación de la crisis, no es sistémica, y no supone reformas superficiales sino que reclama una trasformación radical. Lo que está en juego es la vida entera. Una forma de vida que, por cinco siglos, se impuso como la naturaleza misma de las cosas, es ahora el obstáculo de la realización de toda vida en el planeta.</p>
<p>Quienes optan por esta forma de vida, no toman conciencia de la gravedad de la situación en la que nos encontramos, no sólo por ignorancia sino por la ceguera de un conocimiento que produce inconsciencia. </p>
<p>En este sentido, el sistema-mundo moderno genera una pedagogía de dominación que, en vez de formar, deforma. Desde la inconsciencia no se produce una toma de conciencia. Esta toma de conciencia sólo puede aparecer en quienes han padecido y padecen las consecuencias nefastas de esa forma de vida: la modernidad.</p>
<p>La toma de conciencia produce la crítica al sistema. La crítica, si quiere ser crítica, sólo puede tomar como punto de referencia, la perspectiva de quienes padecen las consecuencias nefastas de un sistema basado exclusivamente en la exclusión, negación y muerte de su vida; es decir, las víctimas de este sistema-mundo: los pueblos indígenas. </p>
<p>Ellos nos constatan (en la pauperización sistemática que sufren) a dónde nos conduce esa forma de vida. </p>
<p>Se trata de un lugar epistemológico que tiene la virtud de juzgar al sistema como un todo. La referencia trascendental se encuentra como presencia de una ausencia: el grito del sujeto. </p>
<p>Pero en este grito el sujeto incluye otro grito aun más radical: el grito de la Madre tierra, la pachaMama, el lugar donde se origina la vida. Es decir, es la vida en su conjunto la que grita. </p>
<p>Y ese grito es sólo posible de ser atendido, como grito humano; es decir, la responsabilidad por transformar el desequilibrio y la irracionalidad de este proyecto de la muerte, es responsabilidad humana. La Madre delega esa responsabilidad a sus hijos. Y se trata de un grito, no sólo porque es desesperado; sino porque la forma de vida en la que nos hallamos sumidos hace prácticamente imposible escuchar; por eso sucede la aporía: en la era de las comunicaciones, esta es cada vez menos posible.</p>
<p>Se trata de una forma de vida que nos vuelve sordos. Ya no somos capaces de escuchar, por eso se devalúan las relaciones humanas; incapaces de escuchar nos privamos de humanidad. La mercantilización de las relaciones humanas hace imposible cualquier cualificación de nuestras relaciones; todas se diluyen en la cuantificación utilitaria de los intereses individualistas. </p>
<p>El ismo del ego moderno es el que le ciega toda responsabilidad, al individuo, de sus actos. Incapaz de responsabilizarse de las consecuencias de sus actos y sus decisiones, el individuo colabora, sin saberlo, en la destrucción de la vida toda, incluso la suya propia. Se convierte en suicida. </p>
<p>Todos al perseguir su bienestar exclusivamente particular, colaboran en el malestar general. Toda aspiración choca con la otra, de modo que las relaciones se oponen de modo absoluto. Sin comunidad, los individuos se condenan a la soledad de un bienestar que se transforma en cárcel. Los seres humanos se atomizan, aparece la sociedad.</p>
<p>Esta viene a ser un conjunto en continuo desequilibrio, porque se funda en el despliegue de una libertad que, para realizarse, debe anular las otras libertades. La sociedad es el ámbito del individuo sin comunidad; es un desarrollo que no desarrolla, un movimiento que no mueve, cuya inercia consiste en el desgaste que significa permanecer siempre en el mismo sitio, pero agotado. </p>
<p>Su no movilidad empieza a mostrarse como el carácter de una época que debe de cambiar siempre para no cambiar. Por eso produce cambios que no cambian nada. La moda es el reflejo de ese carácter: lo nuevo no es nuevo sino variaciones de lo mismo. </p>
<p>La pérdida de sentido de la vida produce el sinsentido del cambio superficial: se cambian las formas pero seguimos siendo los mismos de siempre, se produce el maquillaje exagerado de una sociedad que, para no mostrarse lo podrida que está, debe continuamente negarse la posibilidad de verse de frente a los ojos. Se le nubla la visión, ya no sabe mirar lo sustancial y sólo atiende a las apariencias, la sociedad se vuelve un mundo de las apariencias.</p>
<p>La constatación de esta anomalía produce el desencanto, pero también una lucidez macabra. Porque si el ser humano es aquel que para ser lo que es debe transformarse siempre, la incapacidad de transformación se vuelve en resistencia y negación de un cambio real. La tendencia conservadora empieza a manifestarse no precisamente en los viejos sino en los jóvenes. </p>
<p>No cambiar significa, en consecuencia, afirmar el yo y sus certezas, cerrarse a toda apertura. La tendencia conservadora es la que afirma el orden imperante y empieza a perseguir a todos aquellos que sí proyectan cambios necesarios.</p>
<p>Si el afán de cambio no trastorna lo establecido entonces ese afán es tolerado, es más, es deseado, porque el sistema requiere siempre de reformas que lo adecuen a las circunstancias. Pero si ese afán persigue un cambio total, entonces la reacción no tarda en aparecer. </p>
<p>Si la forma de vida es la que hay que cambiar entonces no hay otra que cambiar de forma de vida. Si lo que se halla en peligro es la vida misma, entonces la reflexión en aquello que consiste la vida, empieza a cobrar sentido.</p>
<p>Si los sentidos se diluyen entonces precisamos dotarnos de un nuevo sentido, que haga posible el seguir viviendo: sin sentido de vida no hay vida que valga la pena ser vivida. Aquello que precisamente ocurre en la forma de vida moderna, cuyos sentidos se diluyen en puras formas sin contenido alguno. </p>
<p>El mundo de las apariencias nos priva lo sustancial de la vida. Se aprende a ver sólo las apariencias; de modo que lo sustancia y esencial desaparece de nuestra visión. Incapaces de poder advertir lo que realmente importa, nuestras propias vidas empiezan a carecer de importancia. </p>
<p>Nos movemos en lo frívolo y lo superfluo. Pero ese movimiento no es un movimiento real; porque un movimiento real implica necesariamente un movimiento de la conciencia, pero en lo frívolo lo que se mueve son exclusivamente las cosas, las mercancías, quedando los seres humanos en meros portadores de estas: el movimiento de las cosas es el que ordena el movimiento humano. </p>
<p>La humanidad se devalúa en la fetichización. Si la conciencia empieza a carecer de movimiento entonces adviene el retraso mental. La desidia es el reflejo de la incapacidad de movimiento de la conciencia. </p>
<p>La pereza no desea moverse de su lugar, aunque está dispuesta a movilizar su cólera, con tal de regresar a su letargo inicial. Por eso, la fuerza no es una demostración de poder sino la ausencia de éste. </p>
<p>El poder real es aquel que es voluntad. La voluntad no necesita determinarse como fuerza. Su fuerza está en la capacidad de proyección que tenga. Proyectar significa exponerse, mostrar de lo que se es capaz, persuadir y convencer. La fuerza pura no hace nada de esto, su única exposición consiste en clausurarse. Clausurando a los demás se clausura a sí mismo.</p>
<p>En una situación colonial, la clausura del individuo es la constatación de la clausura que, como país, ha acontecido. Incapaz de proyectar un desarrollo propio, nos condenamos a depender, es decir a subdesarrollarnos. La clausura es incapacidad de ser sujeto. Quien no enfrenta el desafío de ser sujeto, se condena a ser objeto del desarrollo ajeno.</p>
<p>Una digresión. Bolivia ha sido un sueño proyectado siempre al borde de la muerte. Aún como sueño, nunca ha podido ver la luz del día, porque en ese parto, soñado una y otra vez, ha muerto no sólo la criatura, sino también la Madre. </p>
<p>La muerte, en el sueño, no es definitiva, es una variante que muestra el sueño para proyectar su sentido. Pero el sueño proyecta no sólo variantes, también recurre a su reinvención y, entre una de ellas, se encuentra la imagen de la huida, del escape (de la muerte).</p>
<p>Escapar, en este caso, significa el mantener-se fiel en la espera; el que espera es el que tiene esperanza y se mantiene en la esperanza el que no ha perdido la fe: la madre y el niño son la posibilidad de lo imposible. Son la vida que alumbra la vida y le da sentido a la persistencia por vivir.</p>
<p>Quien levanta a la madre y al niño es aquel que toma la responsabilidad de preservar la vida, porque la vida se encuentra amenazada y la amenaza, precisamente, aquel que se pone en lugar de dios y pretende decidir quién vive y quién muere. </p>
<p>Quien apuesta por la vida de la madre y el niño, apuesta por la vida en sentido eminente, porque no toda vida se encuentra amenazada, sino siempre la vida de los débiles. El poderoso es aquel que asegura su vida a costa de la vida de los débiles; devalúa la vida a la persecución de otras vidas, de tal modo que, la afirmación de su vida, significa la negación de las otras.</p>
<p>Esta afirmación tiene necesariamente que pretenderse divina para, de algún modo, mitigar su finitud. Recurrir a la idolatría del poder no es sólo una recurrencia maniática, es el fundamento mismo que asegura al poder repartir vida y muerte a granel. </p>
<p>Quien decide quién vive y quién muere no es otro que dios y el hombre, que se pone en lugar de dios, no comete nunca asesinato, sólo cobra la deuda que impone su divinidad al resto de los mortales.</p>
<p>La madre es la posibilidad de la vida, en este caso, el niño; éste, a su vez, es el sentido de esta posibilidad. El sentido es lo que puede proyectarse, una vez que su posibilidad está asegurada; a partir del sentido es que se puede concebir lo que viene por-venir, el futuro. </p>
<p>La Madre es también actualidad, es el nutrimento, el regazo que procura la vida; por eso la madre es símbolo de la tierra: pachaMama. </p>
<p>La tierra es actualidad pero, como actualidad, es actualidad del pasado: el desde donde toda proyección cobra sentido. Apostar por la vida de la madre y el niño es apostar por la continuidad de la vida, por hacer posible la continuidad de la vida.</p>
<p>Pero el poderoso considera la vida de todos como una imposibilidad y busca, por todos los medios, mostrar esta imposibilidad como real. En lenguaje moderno, la recurrencia a este principio se manifiesta en el principio económico de no factibilidad o el principio político de inviabilidad. </p>
<p>Todo proyecto que aspire a asegurar la vida de todos y, de estos, la vida de los más débiles es, en consecuencia (desde el legalismo del poder), no factible e inviable; porque asegurar la vida significa tanto como relativizar la presencia misma del poder. </p>
<p>Porque sólo hay ejercicio del poder cuando hay sobre quien ejercerlo y, mientras éste no sienta amenazada su vida, no tiene sentido tal ejercicio. </p>
<p>Esa es la dialéctica del amo y el esclavo. Es el circuito por el cual toda dominación se reproduce ad infinitum, porque no hay otra forma de liberarse sino buscar otro a quien dominar. Bajo esta dialéctica toda liberación no es real sino pura ilusión porque, bajo la lógica del poder como dominio, toda liberación es un eufemismo por el que otra dominación se hace posible.</p>
<p>Por eso la apuesta por una nueva forma de vida trastoca todo y produce la resistencia feroz de lo conservador que permanece como lastre en un proceso de cambio. La tendencia conservadora, en este sentido, no sólo se encuentra en la otra vereda sino en la propia. </p>
<p>La transformación que no es transformación subjetiva, es decir, transformación del sujeto, no es transformación real. </p>
<p>El cambio tiene, de ese modo, una precisión: es un cambio de transformación estructural: del Estado colonial al Estado plurinacional. El sujeto del cambio produce esta alternativa desde una toma de conciencia: la historia hecha conciencia. Sólo puede proyectar futuro desde su memoria hecha conciencia, es decir, producir una política coherente con su propia historia.</p>
<p>En este contexto, la alternativa que se nos presenta, proyecta su sentido como algo, cuyo contenido, viene señalado por nuestro propio horizonte de sentido. Lo que se persigue no es algo que viene de afuera sino algo que ha estado siempre entre nosotros. </p>
<p>La ceguera consistía en no haber producido nunca el conocimiento adecuado para darnos cuenta de que las respuestas no están afuera sino adentro; que las preguntas que hacíamos eran falsas preguntas porque no eran preguntas que se deducían de nuestros problemas sino una ciega asunción de lo que se pensaba afuera. </p>
<p>Presos de una colonización subjetiva, nunca supimos cómo desplegar una forma de vida que asegure la vida de todos nosotros; presos del resplandor moderno de las mercancías, también nos devaluamos, aun en nuestra miseria, a desear aquello que nos sometía, como nación y como pueblo.</p>
<p>Nunca nadie nos enseñó cómo “vivir bien”. Porque quienes nos podían haber enseñado aquello, eran quienes padecían el peso real del sometimiento estructural, sobre los cuales depositábamos las consecuencias de nuestras adicciones: insertarse en la globalización representó, y representa, “morir como perros para que otros coman como chanchos”. </p>
<p>Para mirar adentro hay que aprender a ya no mirar exclusivamente afuera; lo cual señala una propedéutica, ya no sólo ser conscientes sino autoconscientes. Pasar de la conciencia a la autoconciencia significa, pasar del deseo de cambio a lo que significa el cambio efectivo.</p>
<p>El “vivir bien” es un modelo que, como horizonte, da sentido a nuestro caminar el proceso. Hacia lo que tendemos, no es una invención de laboratorio o de escritorio sino lo que permanece como sustancia en todas nuestras luchas, ya no solamente como luchas emancipatorias criollas sino como lo que ha hecho posible inclusive a ellas: las re-vueltas emancipatorias indígenas. </p>
<p>Por eso pervive el modelo como horizonte: el sumaj q’amaña. El q’amaña, el vivir, es cualificado por el sumaj, es decir, no se trata de un vivir cualquiera sino de lo cualitativo del vivir. </p>
<p>Por eso el sumaj no sólo es lo dulce sino lo bueno, es decir, la vida se mide de modo ético y también estético. Una buena vida se vive con plenitud moral y rebosante de belleza. </p>
<p>Por eso atraviesa todo el conjunto de los hábitos y las costumbres. Se trata de una normatividad inherente al mismo hecho de vivir, no como meros animales sino como verdaderos seres humanos.</p>
<p>Recuperar nuestro horizonte de sentido no es, entonces, un volver al pasado sino recuperar nuestro pasado, dotarle de contenido al presente desde la potenciación del pasado como memoria actuante. </p>
<p>El decurso lineal del tiempo de la física moderna ya no nos sirve; por eso precisamos de una revolución en el pensamiento, como parte del cambio. El pasado no es lo que se deja atrás y el futuro no es lo que, de modo inerte, nos adviene. </p>
<p>Cuanto mayor pasado se hace consciente, mayor posibilidad de generar futuro. El problema de la historia no es el pasado sino el presente, que tiene siempre necesidad de futuro.</p>
<p>El presente que nos toca vivir tiene esa demanda, porque estamos en la posibilidad de producir autoconciencia, ya no sólo nacional sino plurinacional. La revolución nacional, fracasada en el 52, sería ahora posible, pero ya no como nacional sino como plurinacional. </p>
<p>Esto es: lo que hemos estado produciendo, en definitiva, ya no responde a demandas sectoriales o corporativas, ni siquiera particulares, como es siempre una nación, sino: el carácter cualitativo de esta transformación (el primer proceso de descolonización radical del siglo XXI) estaría mostrando la contradicción fundamental de esta época moderna, como verdadero diagnóstico de una situación planetaria: vida o capital. Lo que significa: vida o muerte.</p>
<p>Para que la vida tenga sentido vivirla, esta no puede carecer de proyecto; pero el proyecto no es algo privado sino lo que se proyecta como comunidad, en este caso, como comunidad en proceso de liberación. </p>
<p>El sentido de la liberación significa un echar por tierra toda relación de dominación. “Vivir bien” querría decir: vivir en la verdad. Por eso, el que “vive bien”, camina “el camino de los justos”, el qapaq ñan. La transformación estructural es también transformación personal: tener la capacidad de ser y comportarse como sujeto. </p>
<p>Por eso: se es sujeto relacionándose con el otro como sujeto, en el reconocimiento absoluto de la dignidad absoluta del otro. “Vivir bien” sería el modo de comportarse como decía el Che: como un hombre nuevo, capaz de sentir en su propia carne el ultraje que se comete contra un hermano al otro lado del planeta. </p>
<p>El “hombre nuevo” ya no sería como el modelo educativo prescribe: un ser inteligente. El hombre nuevo es un ser humano justo y liberador. Por eso su proceso de transformación es continuo; porque su condición no es la permanencia en un estado inactivo sino en una obstinada apetencia por trascenderse siempre.</p>
<p>De este modo, el “vivir bien”, proyecta un sentido que establece el por qué del vivir. De éste se desprende el cómo vivir. Del criterio se establece una normatividad. No se vive por vivir sino se vive de modo metódico, que es el modo organizado de un vivir auténtico. Caminar en la verdad es caminar en la justicia; por eso no es un caminar cualquiera. Se trata de la responsabilidad del caminar en el ejemplo. </p>
<p>La política puede ahora transformarse, de la suciedad que empaña toda pretensión liberadora a la liberación como proceso de purificación de toda pretensión de dominación. La capacidad crítica de este proceso radica en la capacidad que se tiene de autocrítica.</p>
<p>El “vivir bien” no se deriva de algún valor metafísico que se impone a la situación presente. Se deduce de la historia y del propio mundo de la vida, como una presencia de la ausencia: lo imposible para el Estado colonial, la justicia, es lo que permite su transformación. </p>
<p>El norte de la transformación queda indicado por esa ausencia presente en el grito de las víctimas. Su grito señala siempre un cielo a donde se grita. Lo imposible en la tierra se proyecta como utopía en los cielos. Del alajpacha, epistemológicamente, pasamos al qauquipacha. Del arriba al más allá en términos de utopía. Los cielos, en este sentido, pasan a ser el locus epistemológico de conocimiento. </p>
<p>La presencia de esa ausencia se establece, así, en términos de utopía. Proyección que es, en definitiva, proyectada desde la historia hecha contenido de una conciencia liberadora. Por eso en el “vivir bien”, en su proyección, pernoctan todos aquellos a quienes debemos esta situación privilegiada.</p>
<p>En este cielo pernocta no sólo el dolor, pernoctan también los sueños y las esperanzas; la muerte de aquellos que daban lo único que tenían, para que todos pudiésemos tener lo que nunca tuvieron ellos. </p>
<p>Su lucha es ahora nuestra lucha. Nuestra responsabilidad es también para con ellos, para que no sea también su muerte una muerte inútil. Nada nos garantiza que este proceso concluya triunfante; por eso precisamos volver la mirada, hacer nuestra la fuerza de nuestros mártires, ser fieles con aquello que nos encomendaron sus vidas. Ahora es nuestro turno. Por eso nos acompañan. </p>
<p>Porque somos comunidad; al devolvernos el sentido de comunidad, nos ha sido devuelto el sentido de humanidad. Nuestra lucha es por la vida; eso es lo que nos hace más solidarios, más justos, pero, también, más responsables, es decir, más humanos. </p>
<p>Eso es lo que hay que agradecer: la oportunidad histórica que tenemos de redimir, ya no sólo a un país sino a lo humano en general. Por eso, si no desarrollamos este nuestro proceso de transformación, le estaremos privando, a nosotros y al mundo entero, de la posibilidad de un mundo mejor, más humano y más justo. </p>
<p>De nuestro triunfo o fracaso depende, en última instancia, el triunfo o fracaso del planeta entero. Si la vida toda está en peligro, no nos sirve producir para nosotros un arca para salvarnos. La salvación, o es de todos o no es de nadie. </p>
<p>No hay sujeto sin autoconciencia. Esta nos lleva a manifestar al mundo nuestra palabra: la lucha por la Madre tierra es lucha por la humanidad; esta lucha es de aquel que asume la responsabilidad de un vivir en la verdad y la justicia. “Un mundo en el quepan todos” es un mundo donde todos vivan dignamente, es decir, donde el sumaj q’amaña sea el norte de toda política y toda economía. </p>
<p>Por eso nos encontramos en el tiempo del pachakuty (o tiempo mesiánico). Nuestra es ahora la oportunidad histórica de producir aquello que nos legaron nuestros mártires: un mundo más justo. Si el occidente moderno no se hizo nunca cargo de la humanidad y del planeta, nosotros tenemos ahora que hacernos cargo de aquello. </p>
<p>Nuestra lucha ya no es particular sino profundamente universal. La responsabilidad es ahora nuestra. Por eso: los mejores años de nuestras vidas, es lo que se nos viene, de aquí en adelante.</p>
<p><i><font color="#000066"><font size="1">Rafael Bautista S., La Paz, diciembre de 2009</font></font></i></p>
<p><font size="1"><a href="http://www.viejoblues.com/Bitacora"target="_blank">Viejoblues, un espacio libre ∆</a></font>
 </div>
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  </entry>
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    <title>La balcanización descubierta</title>
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    <published>2009-07-25T02:49:47+02:00</published>
    <updated>2009-07-25T02:49:47+02:00</updated>
    <author>
      <name>Rafael Bautista S</name>
    </author>
    <summary type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes3/165166.jpg" width="300" height="220" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">Las revelaciones, del periodista español Alonso, muestran la clase de oposición que enfrenta un proceso que, en democracia, se propone reparar siglos de opresión y exclusión. Lo que se pretende hacer de modo pacífico, es insensatamente resistido, socavando toda posibilidad de resolución democrática.</font></font></i> </p>
<p>La insensatez provoca lo que reprocha: la violencia que condena es la violencia que ella misma estimula; si se le cierra el camino a una revolución en democracia, lo que abre, la misma derecha, es la apuesta por la violencia. De ese modo regresa a su condición: no es demócrata, es fascista.</p>
<p>Su modo de constitución son las dictaduras, en ellas se imagina una cáscara democrática para su dictadura prolongada; por eso, inevitablemente, ensucia la política, porque la convierte en la pura legalización de sus crímenes. </p>
<p>En su apuesta reedita su carácter antinacional: está dispuesta a descuartizar su propio país, si ello garantiza su poder. La historia lo confirma: el que está acá sólo por la riqueza no ama esta tierra, su propio país se convierte en un medio para sus fines, por eso vive mirando para otro lado.</p>
<p>Su desarraigo le condena a la dependencia: se hace subalterno de otro poder al cual se inclina; por eso amenaza todo intento de liberación, porque su sometimiento no sabe sino someter a todos para someterse mejor: el miserable hace más miserables a los demás, para hacerse menos miserable. </p>
    ]]></summary>
    <content type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes3/165166.jpg" width="300" height="220" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">Las revelaciones, del periodista español Alonso, muestran la clase de oposición que enfrenta un proceso que, en democracia, se propone reparar siglos de opresión y exclusión. Lo que se pretende hacer de modo pacífico, es insensatamente resistido, socavando toda posibilidad de resolución democrática.</font></font></i> </p>
<p>La insensatez provoca lo que reprocha: la violencia que condena es la violencia que ella misma estimula; si se le cierra el camino a una revolución en democracia, lo que abre, la misma derecha, es la apuesta por la violencia. De ese modo regresa a su condición: no es demócrata, es fascista.</p>
<p>Su modo de constitución son las dictaduras, en ellas se imagina una cáscara democrática para su dictadura prolongada; por eso, inevitablemente, ensucia la política, porque la convierte en la pura legalización de sus crímenes. </p>
<p>En su apuesta reedita su carácter antinacional: está dispuesta a descuartizar su propio país, si ello garantiza su poder. La historia lo confirma: el que está acá sólo por la riqueza no ama esta tierra, su propio país se convierte en un medio para sus fines, por eso vive mirando para otro lado.</p>
<p>Su desarraigo le condena a la dependencia: se hace subalterno de otro poder al cual se inclina; por eso amenaza todo intento de liberación, porque su sometimiento no sabe sino someter a todos para someterse mejor: el miserable hace más miserables a los demás, para hacerse menos miserable. <!--break--></p>
<p>Porque en su miseria no puede consentir que sus víctimas le enseñen a ser libre; su desprecio es el que le impide reconocer a quienes luchan, hasta por él mismo: siendo libre gana menos, cuantitativamente, pero gana cualitativamente, se hace más humano.</p>
<p>La guerra no es nunca solución sino la imposibilidad de toda solución; quien cree que sale ganando con ella, no es iluso, es cínico. Por eso no pelea él mismo sino contrata a otro; en su arrebato, no mide consecuencias: cría cuervos que le sacan los ojos. El terrorista Rosza no venía a inclinarse ante nadie. </p>
<p>Él era una criatura del terrorismo global, de la lógica suicida del capitalismo salvaje: morir matando a todos. La fuerza del terrorismo actual consiste en su predisposición al suicidio; su amenaza señala: si no hay alternativa, la única alternativa es matar toda alternativa. Su oficio se exhibe de modo fervoroso; su culto hacia la muerte destruye todo propósito. </p>
<p>No lucha por ideología; la razón de su lucha es la lucha misma. Su lucidez consiste en haber renunciado a todo potencial de razón; no le interesa justificarse, su acción se justifica por sí misma. La guerra suspende toda apelación a la razón: la guerra se convierte, para el terrorista, en un culto y matar, un acto de fe.</p>
<p>Los que le justifican son otros. Aquellos que ven en su imagen la medida de sus delirios. Por eso Alonso nos muestra, también, la calaña de prensa que padecemos a diario. Si el terrorismo es global, lo es también porque penetra en todos los ámbitos de la sociedad. </p>
<p>El modo de penetrar todos esos ámbitos es, hoy en día, mediáticamente. La difusión del terror se estetiza, de modo que hasta el terror encanta; esto produce desequilibrio emocional, prototipo del individuo actual (el adicto no sabe por qué de su desequilibrio, porque pretende hallar la cura de su desequilibrio en aquello que le desequilibra). </p>
<p>Prototipo del desequilibrio son los informativos de los medios privados; desde sus cortinas musicales hasta sus titulares, todo está diseñado para infundir pánico, sembrar incertidumbre en una población de fácil manipulación. Los conflictos se atizan en los medios y ayudan a producir individuos dispuestos a todo.</p>
<p>La prensa no es inocente; es, en gran medida, responsable de la violencia que retrata. Por eso no es casual su inclinación actual. La defensa que hacen de Rosza y la censura a Alonso retrata a quienes operan de ese modo. El terrorista parece poseer un sexto sentido que le permite reconocer a su semejante; si aquel dispara balas, estos lo hacen con mentiras, calumnias e infamias. </p>
<p>El terror también se comunica: cuando se llena a la gente de mentiras, estos aprenden a escupir veneno. Defienden a Rosza porque defienden la garantía de la violencia que han ayudado a  generar.</p>
<p>Los desastres que origina la guerra, son similares a los desastres que produce, en la conciencia, la mentira impune. Cuando desaparece el sentido de realidad, desaparece el sentido de vivir. La muerte impone el sinsentido. En tal caso, la política se vuelve guerra disfrazada y las oposiciones se hacen irreconciliables. </p>
<p>Balcanizar se convierte en la salida: si ya no se puede recuperar el país, entonces hay que descuartizarlo. Si se pierde algo hay que hacer todo para que nadie gane nada. El país está de más. Así piensa la oposición: prefiere descuartizar su país, para no tener que compartirlo.</p>
<p><i><font color="#000066"><font size="1">Rafael Bautista S.</font></font></i></p>
<p><font size="1"><a href="http://www.viejoblues.com/Bitacora"target="_blank">Viejoblues, un espacio libre ∆</a></font>
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    <title>Honduras no está sola</title>
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    <published>2009-07-17T03:37:54+02:00</published>
    <updated>2009-07-17T03:37:54+02:00</updated>
    <author>
      <name>Rafael Bautista S</name>
    </author>
    <summary type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes4/98579_paro_general.jpg" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">El golpe civil-militar producido en Honduras, delata una rearticulación, no sólo de las oligarquías latinoamericanas, sino del propio poder norteamericano. </font></font></i></p>
<p>También delata el carácter colonial de un Estado, en cuyo interior se origina una sedición –pues no sólo se trata de un golpe militar sino congresal, judicial y electoral– contra un gobierno legítimo y contra el propio pueblo, al cual, en definitiva, golpea. </p>
<p>La aventura que, ahora, busca la “negociación”, como modo de legitimar un acto de sedición, no es tan desesperada como se cree. Tampoco pareciera tratarse sólo de un ensayo desvariado. Lo que empieza a cobrar cuerpo es el renacimiento de una geopolítica de la distensión. </p>
<p>En sus dos sentidos, se trata tanto de dislocar como de aflojar: se pretende dislocar una posible consolidación centroamericana del ALBA y de aflojar la fuerza, mediante la amenaza, de gobiernos democráticos de la región. Es decir, lo que interesa al Pentágono no es el golpe en sí, sino el calibre de la respuesta que pueda ofrecer un bloque conjunto del sur.</p>
<p>Por eso dilata el desenlace, y desvía su cauce hacia ámbitos “legales” (pertinentes al sector dominante), para medir la magnitud que pueda tener una respuesta latinoamericana. Más allá de los discursos, la capacidad efectiva institucional de respuesta –ya sea del ALBA, del UNASUR, o de la misma OEA– está demostrando ser todavía débil. </p>
    ]]></summary>
    <content type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes4/98579_paro_general.jpg" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">El golpe civil-militar producido en Honduras, delata una rearticulación, no sólo de las oligarquías latinoamericanas, sino del propio poder norteamericano. </font></font></i></p>
<p>También delata el carácter colonial de un Estado, en cuyo interior se origina una sedición –pues no sólo se trata de un golpe militar sino congresal, judicial y electoral– contra un gobierno legítimo y contra el propio pueblo, al cual, en definitiva, golpea. </p>
<p>La aventura que, ahora, busca la “negociación”, como modo de legitimar un acto de sedición, no es tan desesperada como se cree. Tampoco pareciera tratarse sólo de un ensayo desvariado. Lo que empieza a cobrar cuerpo es el renacimiento de una geopolítica de la distensión. </p>
<p>En sus dos sentidos, se trata tanto de dislocar como de aflojar: se pretende dislocar una posible consolidación centroamericana del ALBA y de aflojar la fuerza, mediante la amenaza, de gobiernos democráticos de la región. Es decir, lo que interesa al Pentágono no es el golpe en sí, sino el calibre de la respuesta que pueda ofrecer un bloque conjunto del sur.</p>
<p>Por eso dilata el desenlace, y desvía su cauce hacia ámbitos “legales” (pertinentes al sector dominante), para medir la magnitud que pueda tener una respuesta latinoamericana. Más allá de los discursos, la capacidad efectiva institucional de respuesta –ya sea del ALBA, del UNASUR, o de la misma OEA– está demostrando ser todavía débil. <!--break--></p>
<p>El propósito inicial sería debilitar, aun más, toda respuesta conjunta, sobre todo centroamericana; de ese modo aislar a Chavez, para que su mirada se dirija exclusivamente a un sur (donde la derecha recupera posiciones en Argentina y Uruguay, y donde Colombia y Perú se reafirman como satélites) con menos capacidad de acción. </p>
<p>Si se lograra debilitar el bloque del sur (por eso la presidenta Cristina se preocupa, porque algo similar le puede ocurrir en Argentina), las burguesías de Brasil y Argentina, no tardarían en sacrificar un destino común y soberano, por proyectos mezquinos, ligados siempre a la sobrevivencia del imperio agónico del norte. </p>
<p>Como es costumbre, en nuestra historia colonial, la clase dominante apostaría su sobrevivencia condenándonos, otra vez, a una nueva dependencia (también con la complicidad de una izquierda extremista que sacrificaría al pueblo por sus maximalismos).</p>
<p>Por eso, la verdadera respuesta que podamos ofrecer, pasa por la movilización popular y la ampliación democrática del conjunto de las decisiones. La sede soberana del poder es el pueblo mismo; devolverle esa soberanía es la única garantía de esta nueva y definitiva independencia. Los imperios siempre han menospreciado a los pueblos y, en ese menosprecio, sin advertirlo, han socavado siempre su poder. </p>
<p>Por eso las grandes cadenas de información intentan ocultar el repudio popular al golpe, e insisten en la invención mediática de legitimidad que necesitan los golpistas para lavar su imagen ante el mundo. </p>
<p>El ya fenecido imperio gringo (ya que el fracaso en Irak y la crisis financiera global han puesto fin al poder unipolar mundial) patrocina un desenlace “legal”, porque sabe que el orden constituido, en países como Honduras, puede asegurar la impunidad y la injerencia. </p>
<p>Lo que no concibe su apuesta es una respuesta popular, es decir, democrática. A estas alturas, un nuevo revés, como el dado en Venezuela, el 2002, y en Bolivia, el 2008, arrinconaría a la derecha continental al baúl de los recuerdos.</p>
<p>Sopesar este riesgo supondría sensatez en las acciones. Pero la decadencia suele estar acompañada de ceguera. La ira que provoca al poderoso la derrota, le nubla el juicio; por eso responde torpemente. </p>
<p>La derrota norteamericana en Irak lleva a arrinconar sus ambiciones en Afganistán, pues necesita asegurar ciertos corredores geopolíticos mientras concibe una forma de recuperar lo perdido. Pero ya nada augura una recuperación, ni siquiera económica, de la anterior potencia unipolar del mundo. </p>
<p>Hasta Rusia tiene mejores perspectivas, de lo cual no sólo Sarkozi es consciente sino también el mismo Obama. Pero Obama puede estar envuelto en el síndrome Kennedy: recluido en la Casa Blanca por el complejo militar-industrial (el poder detrás del trono). </p>
<p>La ceguera es de la extrema derecha gringa que, reciclada en el gobierno actual, continúa la política Bush hasta sus últimas consecuencias. Eso pasa por recuperar, a como de lugar, su influencia continental y rearticular, no importando los costos, a las oligarquías latinoamericanas en torno suyo.</p>
<p>Por eso no es algo ajeno lo que sucede en Honduras. Aquel golpe retrata, de cuerpo entero, a la derecha jurásica que padecemos en nuestros países. Su prepotencia discursiva y el abuso de su fuerza muestran, en definitiva, la ausencia de legitimidad que perfora toda su añorada estabilidad; consecuencia inevitable de haberse sostenido siempre en intereses antinacionales. </p>
<p>La débil burguesía y su consecuente capitalismo raquítico, nunca se propuso construir legitimidad nacional. Lo que se tradujo en su devaluación en simple oligarquía, incapaz de asumir su propio desarrollo en un desarrollo nacional. </p>
<p>Es decir, devenir en oligarquía amputó, para siempre, su posibilidad de constituirse en burguesía efectiva; de ese modo, el sector dominante, se condenó a una dependencia sistemática del capital transnacional. </p>
<p>Subordinándose a un capital ajeno nunca fue capaz de generar un capital propio. Subdesarrollando a su país se subdesarrolló a sí mismo, como simple gestionador del saqueo.</p>
<p>El precio que pagamos, gestionado por las oligarquías, fue el cercenamiento de nuestra soberanía, el holocausto de nuestros pueblos y la rifa de nuestros recursos. El ejercicio del poder, en manos de las oligarquías, se redujo a la necrológica administración de la pura represión. Honduras es claro ejemplo de ello. </p>
<p>No en vano fue trampolín estratégico de la CIA, para planificar, desde allí, el derrocamiento del gobierno democrático, en Guatemala, de Jacobo Arbenz. Desde aquel 1954, la historia de golpes militares, made in USA, no paró en nuestro continente. </p>
<p>También Honduras fue punta de lanza para la invasión a Cuba, en el 61; así como cuartel de los contras y de 20.000 mercenarios, entrenados por la CIA para destruir la revolución sandinista, en los ochenta. Por eso no es raro encontrar allí una derecha de tamaña insolencia: destruir con las armas una consulta popular.</p>
<p>Pero eso no lo hace sola (el cobarde nunca actúa sino es al amparo del poderoso). Por eso el grupo derechista Paz y Democracia (financiado por USAID) puede señalar, vía CNN, que “no hubo golpe sino una transición a la democracia”. </p>
<p>Si el mismo congreso hondureño es parte del golpe, lo es porque la constitución que defienden (a la cual señalan tener “principios pétreos”, es decir, intocables, como si fuesen sagrados) es obra de la subordinación tácita a la administración Reagan. </p>
<p>Aquella supuesta “pétrea” carta constitucional, es producto de la guerra fría; se trata de una carta normativa que limita la participación popular en asuntos públicos. </p>
<p>Entonces, ¿de qué democracia dicen sentirse guardianes? De la misma democracia que, en Bolivia, dicen defender los terroristas (protegidos por la derecha prefectural del oriente, los comités cívicos, los grupos de poder, medios de comunicación y partidos neoliberales; entidades apoyadas y hasta financiadas por USAID, NED, CONFILAR, SIP, etc.): la democracia made in USA. Democracia concebida por la “Comisión Trilateral”, adoptada por sociedades domesticadas en las dictaduras de “seguridad nacional”, para consentir un saqueo más sofisticado.</p>
<p>La democracia que nos vendieron costó nuestra dignidad: habíamos justificado una reconquista. En ese sentido, quienes padecieron siempre el peso real del sometimiento nacional, habían insistido, desde su exclusión centenaria, en mostrarnos la envergadura de la contradicción que arrastrábamos: sin incorporación de la nación toda, es imposible cualquier desarrollo. </p>
<p>Tampoco podemos desarrollar una política coherente de liberación, sin incorporación real del sujeto del cambio: el pueblo. Por eso, toda solución pasa por reconocer que la sede soberana del poder es el propio pueblo. Si una política de dominación ha consistido siempre en la fragmentación del pueblo, una política de liberación pasa por la conjunción estratégica del pueblo. Y de los pueblos.</p>
<p>Lo que es congruente a nivel nacional lo es también a nivel continental. Por eso Washington castiga a Honduras, para sentar un precedente, una advertencia para los otros países del Caribe: lo que podría suceder si se acercan a Chávez. Distender es también separar; por ello la respuesta al golpe no puede ser unilateral sino conjunta, incorporando en una sola voz a todos los pueblos de nuestra América. </p>
<p>Porque, además, el detonante fue la derogación de una indigna decisión que tomó la OEA el 1962. La reparación de aquella injusticia se produjo en San Pedro Sula, Honduras: por primera vez, de modo soberano, la OEA reconocía la injusticia cometida contra Cuba. Esto irritó no sólo a los gusanos de Miami sino al Pentágono. </p>
<p>Quienes descargaron sus ímpetus en un castigo ejemplar, con la complicidad de la derecha hondureña. El castigo es advertencia para todos, por eso la repuesta sólo puede ser conjunta y unánime.</p>
<p>Pero la estrategia geopolítica de la distensión (que pretenden los gringos) no acaba en un simple castigo, va más allá. Si el golpe se consolidara, generaría un efecto dominó. Lo que Washington estaría procurando es desplazar a un aliado de Chávez (y arrinconar a los otros), con el fin de menguar su influencia en el Caribe; influencia también negativa para los intereses oligárquicos regionales (no es ningún secreto la estrecha relación de intereses entre las oligarquías de Honduras y Costa Rica; por ello, el interés de Arias, avalado por Washington, no puede ser consentido inocentemente). </p>
<p>Si no triunfara el golpe, Washington y la derecha hondureña, vía “negociaciones”, se encargarían de arrinconar a Zelaya, para hacerle imposible ejercer un mando real, e imposibilitarle toda acción para, en menos de 6 meses, poner un candidato títere. </p>
<p>Esta posibilidad es la que empieza a entusiasmar a las oligarquías; por eso se dilata el desenlace, haciendo del desgaste de las movilizaciones populares, el antecedente de una política de resignación que asuman los demás gobiernos. El triunfo inmediato se manifestaría en fracturar una consolidación centroamericana del ALBA.</p>
<p>La siguiente fase enfocaría su atención en el sur. Porque las cosas no se pintan tan desesperanzadoras para Washington: en Argentina y Uruguay triunfa la derecha (a esto se suma la vuelta de la mafia a la política mexicana). </p>
<p>Perú y Colombia son fichas a las cuales no ha de renunciar. De ese modo, rearticular a las demás derechas del continente, para lanzar una nueva ofensiva de recuperación geopolítica, no le parece tan descabellado. Por eso la derecha boliviana (sobre todo la más fascista, la cruceña) ve con buenos ojos el golpe en Honduras; es eso lo que desearían ver replicado en el país que ven perder. </p>
<p>Por eso, después de fracasado el golpe cívico-prefectural y descubierta la intentona separatista vía terrorismo, no conciben otra apuesta que la misma que originó su poder: subordinarse al amo. En eso consiste su incapacidad histórica; lo que se traduce en su imposibilidad de emancipación. </p>
<p>Por eso berrea, hasta de modo histriónico, todas las virtudes y valores que levanta, porque, en el fondo, son aquello que nunca ha practicado ni desarrollado. Si reclama democracia, cuando de hecho la goza, es porque nunca fue demócrata; su justicia nunca fue justa, así como su libertad nunca significó liberación. </p>
<p>El opresor no está en posición moral de reclamar aquello que, sistemáticamente, ha negado al pueblo: democracia, justicia y libertad.</p>
<p>Las oligarquías latinoamericanas no pueden negar su complicidad en el exterminio de sus pueblos y el saqueo de sus países. Toda nuestra historia es prueba de esa complicidad. Ante aquella evidencia, con todo el peso histórico que significa su descubrimiento, esgrimen una  reacción insensata y, otra vez, abrazan una confabulación antinacional y anticontinental. </p>
<p>El golpe en Honduras las retrata a todas. Aquella prepotencia es muestra de una manifiesta debilidad: el débil siempre se apoya en el fuerte. Bajo su sombra conspira. Pero lo que no puede advertir su ceguera es la respuesta de los pueblos. En ésta se encuentra la única garantía de que estos cambios consoliden un cambio de época. </p>
<p>Por eso, frente a la democracia restringida que se quiere imponer, hay que responder contundentemente con la unanimidad democrática de la soberanía recuperada. El poder lo ejerce, siempre y en última instancia, el pueblo. </p>
<p>Toda otra instancia es producto de una delegación inicial que cede el poder originario; por eso, gobernar no es dominar sino obedecer. La dominación sólo puede afirmarse por las armas, por eso no hay nunca legitimidad en este ejercicio. </p>
<p>La única posible legitimidad se origina en el propio pueblo. Y es el único que puede, devolviéndose su facultad original, destituir a todos quienes pretendan expropiar la sede soberana del poder.</p>
<p><i><font color="#000066"><font size="1">Rafael Bautista S.<br />
La Paz, Bolivia, 17 de julio de 2009</font></font></i></p>
<p><font size="1"><a href="http://www.viejoblues.com/Bitacora"target="_blank">Viejoblues, un espacio libre ∆</a></font>
 </div>
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  </entry>
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    <title>El diario de los dioses</title>
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    <published>2009-05-20T21:39:19+02:00</published>
    <updated>2009-05-20T21:39:19+02:00</updated>
    <author>
      <name>Rafael Bautista S</name>
    </author>
    <summary type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://1.bp.blogspot.com/_ra2ZLsJuhaQ/ReXtbYdg-AI/AAAAAAAAABg/UEzL9oZzOaE/s320/gabo.jpg" width="240" height="240" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">Hace un cuarto de siglo, al conocer la noticia de la muerte de Julio Cortázar, Carlos Fuentes telefoneó a Gabriel García Márquez a su residencia de La Habana.<br />
</font></font></i><br />
Al otro lado de la línea, tras comentar los pormenores del acontecimiento, el escritor mexicano le oyó decir al Nóbel una frase que bien podría resumir cualquier investigación sobre la calidad informativa de los medios de comunicación: no creas todo lo que lees en los periódicos. Reportero avezado, Gabo retrató con fidelidad los secretos de las salas de redacción. </p>
<p>El escepticismo que el apotegma encierra es apenas natural en una sociedad como la colombiana, cuya realidad hace rato traspuso los linderos de la hipérbole. Los periodistas, oficiantes de la información, son testigos de primera fila de los eventos que en los últimos 50 años han constituido la identidad del país. </p>
<p>Tahúres de la imagen, dan a conocer por igual las desmesuras de la barbarie y los oropeles de las pasarelas. Sin distinción, las curvas de la ninfa sensación de la industria musical están a escasos centímetros de la más bizarra crónica roja. </p>
<p>Caldero de mezclas alucinantes, las páginas de los periódicos y los informativos radiales son radiografía de la psique nacional. Leerlos es escarbar en lo más íntimo del inconsciente, bucear en los arrecifes de la colombianidad.</p>
    ]]></summary>
    <content type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://1.bp.blogspot.com/_ra2ZLsJuhaQ/ReXtbYdg-AI/AAAAAAAAABg/UEzL9oZzOaE/s320/gabo.jpg" width="240" height="240" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">Hace un cuarto de siglo, al conocer la noticia de la muerte de Julio Cortázar, Carlos Fuentes telefoneó a Gabriel García Márquez a su residencia de La Habana.<br />
</font></font></i><br />
Al otro lado de la línea, tras comentar los pormenores del acontecimiento, el escritor mexicano le oyó decir al Nóbel una frase que bien podría resumir cualquier investigación sobre la calidad informativa de los medios de comunicación: no creas todo lo que lees en los periódicos. Reportero avezado, Gabo retrató con fidelidad los secretos de las salas de redacción. </p>
<p>El escepticismo que el apotegma encierra es apenas natural en una sociedad como la colombiana, cuya realidad hace rato traspuso los linderos de la hipérbole. Los periodistas, oficiantes de la información, son testigos de primera fila de los eventos que en los últimos 50 años han constituido la identidad del país. </p>
<p>Tahúres de la imagen, dan a conocer por igual las desmesuras de la barbarie y los oropeles de las pasarelas. Sin distinción, las curvas de la ninfa sensación de la industria musical están a escasos centímetros de la más bizarra crónica roja. </p>
<p>Caldero de mezclas alucinantes, las páginas de los periódicos y los informativos radiales son radiografía de la psique nacional. Leerlos es escarbar en lo más íntimo del inconsciente, bucear en los arrecifes de la colombianidad.<!--break--></p>
<p>El periodismo, oficio de innegables compromisos democráticos, es para muchos, entre ellos Albert Camus y Ryszard Kapuscinski, el mejor de todos. Da las coordenadas que sitúan al ciudadano en el agitado mundo de la posmodernidad y alimenta las opiniones que éste elabora acerca de los temas de interés general. Pocas cosas lesionan con más contundencia a la democracia que una prensa obnubilada por los fuegos de artificio del poder.</p>
<p>Temas frívolos ocupan el mismo espacio en las agendas noticiosas que los dramas de una nación inmersa en la violencia. Por eso es tan apremiante que la academia le provea a la población elementos básicos para examinar con cuidado los discursos periodísticos. Promover lectores capaces de encontrar los recónditos engranajes de las noticias es el deber impostergable de la comunicación social. Hasta el momento pocos son los movimientos en esta dirección. </p>
<p>En saldo rojo con la sociedad están los medios de información y la educación formal. Los primeros por no conservar la neutralidad necesaria para informar con rigor y honestidad. La segunda por la evidente ruptura que hay entre sus investigaciones y el país de carne y hueso.</p>
<p>Leer el periódico, ver tele noticieros o encender el radio son liturgias cotidianas del ciudadano moderno. Pan diario, la información está presente en todos los ámbitos de la sociedad globalizada. De ahí la importancia de no arrojar las perlas a los cerdos o encumbrar dioses de cartón.</p>
<p><i><font color="#000066"><font size="1">Ángel Castaño Guzmán</font></font></i></p>
<p><font size="1"><a href="http://www.viejoblues.com/Bitacora"target="_blank">Viejoblues, un espacio libre ∆</a></font>
</div>
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  <entry>
    <title>El poeta es un terrorista peligroso</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://viejoblues.com/Bitacora/poeta-es-terrorista-peligroso" />
    <id>http://viejoblues.com/Bitacora/poeta-es-terrorista-peligroso</id>
    <published>2009-05-20T21:27:03+02:00</published>
    <updated>2009-05-20T21:27:03+02:00</updated>
    <author>
      <name>Rafael Bautista S</name>
    </author>
    <summary type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/mapul.jpg" alt="" width="300" height="200" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">La sinverguenzura y la falta de credibilidad a nivel nacional e internacional de algunos dirigentes políticos chilenos no tiene límites. Tampoco la venguenza ajena que sentimos cuando nos enteranos de que las Naciones Unidas llama a terreno, le tira las orejas, a un estado que dice ser democrático, como el caso de Chile.</font></font></i></p>
<p>No podemos no sonrojarnos cuando el jefe de la delegación chilena en Ginebra, el viceministro de justicia, señor Jorge Frei, reconoce que nos falta aún mucho por hacer en el terreno de los derechos humanos, o cuando los expertos de las Naciones Unidas en esta materia dicen públicamente que “Chile debería derogar la Ley de Admistía de la dictadura” –o lo dicho por la delegada de Noruega Nora Sveaas : “Hay que ponerle un punto final a la amnistía, porque la impunidad es una continuación de la tortura”</p>
<p>Un campesino chileno, de los alrededores de Laja, me dijo, en el año 1987, que “la democracia no se conquista de inmediato, llega a plazos. Y que cuando aparecen las pimeras flores de la primavera de la libertad hay que luchar por cada amanecer porque nadie nos va a regalar nada.”</p>
<p>Y creo que mi conocido, sin escolaridad, tenía razón. La democracia se fortalece legislando en favor del bienestar de las mayorias, no aplastando a los que son más en beneficio de unos pocos.</p>
<p>En la actualidad un conocido me advirtió que no me metiera con el pasado de mi país de orígen porque terminarían matándome también, pero no puedo porque llevo dentro de mi corazon la fe puesta en que las miles y miles de victimas algún día tendrán reparación, justicia y verdad .</p>
    ]]></summary>
    <content type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/mapul.jpg" alt="" width="300" height="200" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">La sinverguenzura y la falta de credibilidad a nivel nacional e internacional de algunos dirigentes políticos chilenos no tiene límites. Tampoco la venguenza ajena que sentimos cuando nos enteranos de que las Naciones Unidas llama a terreno, le tira las orejas, a un estado que dice ser democrático, como el caso de Chile.</font></font></i></p>
<p>No podemos no sonrojarnos cuando el jefe de la delegación chilena en Ginebra, el viceministro de justicia, señor Jorge Frei, reconoce que nos falta aún mucho por hacer en el terreno de los derechos humanos, o cuando los expertos de las Naciones Unidas en esta materia dicen públicamente que “Chile debería derogar la Ley de Admistía de la dictadura” –o lo dicho por la delegada de Noruega Nora Sveaas : “Hay que ponerle un punto final a la amnistía, porque la impunidad es una continuación de la tortura”</p>
<p>Un campesino chileno, de los alrededores de Laja, me dijo, en el año 1987, que “la democracia no se conquista de inmediato, llega a plazos. Y que cuando aparecen las pimeras flores de la primavera de la libertad hay que luchar por cada amanecer porque nadie nos va a regalar nada.”</p>
<p>Y creo que mi conocido, sin escolaridad, tenía razón. La democracia se fortalece legislando en favor del bienestar de las mayorias, no aplastando a los que son más en beneficio de unos pocos.</p>
<p>En la actualidad un conocido me advirtió que no me metiera con el pasado de mi país de orígen porque terminarían matándome también, pero no puedo porque llevo dentro de mi corazon la fe puesta en que las miles y miles de victimas algún día tendrán reparación, justicia y verdad .<!--break--></p>
<p>La vida es lo único que me queda y la pongo al servicio de quienes más necesitan y sufren. Ese y no otro es mi lugar.</p>
<p>Ante la descomunal desproporción en el reparto de la riqueza que generan todos los chlenos, aparece el primer “terrorista”, el poeta.</p>
<p>El poeta no se duerme en los laureles de su fama o éxito, sino que va siempre más állá, denunciando el quehacer de los poderosos en beneficio de sus propios bolsillos.</p>
<p>Lo que ocurre en Ginebra, Suiza, cl bochorno que sufre la delegación chilena, encabezada por el señor Jorge Frei, vice ministro de justicia, es sólo una pequeña muestra de lo que realmente se comenta en todos lados sobre el Chile democráctico y pleno de libertades que nos dejaron los generales en esa larga noche de desapariciones y torturas que duró 17 años.</p>
<p>Dos botones de muestra: 1.- Cuando me detuvieron junto a otros colegas de trabajo, el 17 de spetiembre de 1973, en la Escuela Industrial de Talcahano, de la cual era profesor a tiempo completo, nos traladaron a una comisaría de la calle Desiderio García de las Higueras, Talcahuano,</p>
<p>Los carabineros de dicha comisaria dejaron una pistola “abandonada” sobre el mesón del recinto. Nos dimos cuenta que esto era una povocación para aplicar “la ley de fuga” y ninguno de los 10 profesores allí detenidos, sin cargos, movió un dedo.</p>
<p>Durate las clases, a principios de octubre de 1973, tres alumnos se me acercaron para explicar que no podían continuar con los laboratorios de electricidad porque sus padres estaban sin trabajo y habían abandonado la pesca, Les pregunté las razones del abandono de su oficio de pescadores. Pregunté si la razón era que no se vendía el pescado conseguido en la faena o la pesca era insuficiente.</p>
<p>La respuesta fue”La pesca es suficiente, pero las redes vienen llenas de cadáveres de las personas que los militares tiran vivos al mar desde aviones y helicópteros .”</p>
<p>El conocido al cual hacía refrencia con anterioridad inistió ayer que ' es muy peligroso husmear en la letrina de la casa porque la muerte podría esperarme en cualquier esquina del mundo'. Repito- La vida es lo único que me queda, aparte de mi poesía y mis amigos poetas. Mi poesía y mi vida las pongo al servicio de los míos. Mi lugar, como ya dije, está con los que más necsitan, no en otro sitio.</p>
<p>Esta acción terrorista de un Poeta del Mundo vamos a finalizarla con dos trabajos- bomba. El primero de ellos – PRISIONERO - dedicado a los que sobrevivieron gracias a sus sentimientos y convicciones y el otro – HASTA SIEMPRE -a las mujeres de Chile que aún hoy esperan el regreso de sus seres queridos, hechos desaperecer por nuestros queridos generales.</p>
<p align="center"><i><font color="#003300">PRISIONERO</font></i></p>
<p align="center"><i><font color="#003300">Cuando grité ¡ Libertad!<br />
Lo hice con toda mi voz.<br />
Cuando quise pronunciar<br />
tu nombre se me quebró</font></i></p>
<p align="center"><i><font color="#003300">HASTA SIEMPRE</font></i></p>
<p align="center"><i><font color="#003300">Aunque pisotearon el jardín de tu corazón<br />
para arrancar la flor de tu esperanza<br />
la primavera de tus sentimientos<br />
aún espera su regreso con una rosa en la mano<br />
a pesar de que sabe que su vida<br />
se apagó en el fondo del océano.</font></i></p>
<p><i><font color="#000066"><font size="1">Sergio Zúñiga Rivas*, Embajador de Poetas del Mundo en Polonia<br />
</font></font></i><br />
<font size="1"><a href="http://www.viejoblues.com/Bitacora"target="_blank">Viejoblues, un espacio libre ∆</a></font>
</div>
<a href="http://www.viejoblues.com/Bitacora"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/Web/Viejoblues.gif"></a>    ]]></content>
  </entry>
  <entry>
    <title>El Terrorismo Global</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://viejoblues.com/Bitacora/el-terrorismo-global" />
    <id>http://viejoblues.com/Bitacora/el-terrorismo-global</id>
    <published>2009-05-07T22:50:45+02:00</published>
    <updated>2009-05-07T22:01:08+02:00</updated>
    <author>
      <name>Rafael Bautista S</name>
    </author>
    <summary type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes3/Story.jpg" width="240" height="240" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">La actualidad del terrorismo evidencia las consecuencias de un mundo sin alternativas. El triunfalismo neoliberal propició, de este modo, su más temible utopía: el fin de todas las utopías. En eso consistía la última conquista moderna. Por eso, el fin de la guerra fría dio lugar al frío de la guerra infinita. </font></font></i></p>
<p>El triunfalismo de haber vencido al “big red dog”, ponía al “mundo libre” sin rival alguno; ya no tenía que demostrar nada, había conquistado todo, el mundo ya no tenía más alternativas. Pero si no hay alternativas, entonces, ¿qué queda? El que acaba con todas las alternativas, se priva a sí mismo de toda alternativa. Lo que le queda es el suicidio. Así amanece el siglo XXI, con el (auto) atentado suicida a los santuarios del mercado: los colosos gemelos.</p>
<p>Se trataba de un deicidio, lo que desata un odio infinito: el bien contra el mal (¿dónde que la modernidad no era religiosa?). La insensatez de la respuesta desata la condición original del conquistador (el inicio de su marcha lúcida hacia la destrucción total): el genocidio global. </p>
<p>Pero ahora el conquistador, triunfante, y con la bendición mediática, ya no necesita ocultar sus intenciones. Se hace cínico. Produce terror para acabar con el terror imponiendo más terror. Las crisis que genera ya no le quitan el sueño, pues generando más crisis cree estar lejos de ella y, si pese a todo, la crisis le llega, entonces la exporta. </p>
<p>Un mundo sin alternativas es preso del terror. Las guerras de cuarta generación expresan esta apuesta. La reconquista moderna busca acabar con aquello que su tecnología ha desplazado y hecho prescindible: los sobrantes, los pobres del mundo. Ya Toffler sentenciaba, de esta manera, a los “casualties” del mercado: “se los va a cortar brutalmente”.</p>
    ]]></summary>
    <content type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes3/Story.jpg" width="240" height="240" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">La actualidad del terrorismo evidencia las consecuencias de un mundo sin alternativas. El triunfalismo neoliberal propició, de este modo, su más temible utopía: el fin de todas las utopías. En eso consistía la última conquista moderna. Por eso, el fin de la guerra fría dio lugar al frío de la guerra infinita. </font></font></i></p>
<p>El triunfalismo de haber vencido al “big red dog”, ponía al “mundo libre” sin rival alguno; ya no tenía que demostrar nada, había conquistado todo, el mundo ya no tenía más alternativas. Pero si no hay alternativas, entonces, ¿qué queda? El que acaba con todas las alternativas, se priva a sí mismo de toda alternativa. Lo que le queda es el suicidio. Así amanece el siglo XXI, con el (auto) atentado suicida a los santuarios del mercado: los colosos gemelos.</p>
<p>Se trataba de un deicidio, lo que desata un odio infinito: el bien contra el mal (¿dónde que la modernidad no era religiosa?). La insensatez de la respuesta desata la condición original del conquistador (el inicio de su marcha lúcida hacia la destrucción total): el genocidio global. </p>
<p>Pero ahora el conquistador, triunfante, y con la bendición mediática, ya no necesita ocultar sus intenciones. Se hace cínico. Produce terror para acabar con el terror imponiendo más terror. Las crisis que genera ya no le quitan el sueño, pues generando más crisis cree estar lejos de ella y, si pese a todo, la crisis le llega, entonces la exporta. </p>
<p>Un mundo sin alternativas es preso del terror. Las guerras de cuarta generación expresan esta apuesta. La reconquista moderna busca acabar con aquello que su tecnología ha desplazado y hecho prescindible: los sobrantes, los pobres del mundo. Ya Toffler sentenciaba, de esta manera, a los “casualties” del mercado: “se los va a cortar brutalmente”.<!--break--></p>
<p>Por eso las pandemias ya no han de ser casuales, son parte de una estrategia. Si USA ya podía fabricar armas biológicas, en Los Alamos, usando muestras de gripe aviar de la propia OMS; no resulta raro que laboratorios militares gringos ya hayan perfeccionado estas armas con virus porcino, aviar y otros que no tienen respuesta inmunológica. </p>
<p>Diversas investigaciones actuales señalan que estos laboratorios han alterado enfermedades virulentas, de tal modo, que ya no hay defensa contra ellas y que éstas, además, han sido esparcidas en diversos lugares del planeta. </p>
<p>Algo que llama la atención: en 1971, la CIA había proveído a gusanos cubanos de virus que causan fiebre porcina; seis meses después, en Cuba, se tuvo que sacrificar medio millón de puercos y, ojo, la población fue posteriormente afectada por el dengue (la reciente epidemia de dengue que sufrió Bolivia, podría estar ligada a algo que ya se venía denunciando: la fumigación sospechosa de extensas áreas del Chapare, por parte de la DEA, antes de su retiro forzoso).</p>
<p>Esto es parte de una planificación del desastre o una producción por la destrucción, como aquella que sufren los animales que luego, son consumo humano (el hacinamiento, la alimentación artificial de suplementos hormonales y químicos –que coadyuvan a la evolución de enfermedades patógenas–, responden a un principio de rentabilidad, inherente a la lógica del capital); pues estos son objeto, dentro de la producción pecuaria, de un descuartizamiento físico y psicológico: todo esto es posteriormente depositado en nuestra corporalidad porque es nuestro alimento principal. Un modo de producción es también responsable de estas hecatombes. </p>
<p>Lo cual se halla además relacionado con toda una estrategia global de expansión de mercados. La gripe porcina aparece justo cuando las grandes corporaciones farmacéuticas registran serias bajas en sus cotizaciones; es el caso de la suiza Roche, que controla el 90% de tamiflu (producto altamente demandado para contrarrestar la gripe porcina). </p>
<p>Para poner el cherry sobre la torta: Gilead Science Inc., tiene los derechos sobre el fármaco tamiflu y, cosa curiosa, Donald Rumsfield, ex secretario de defensa de la administración Bush, dirige tal consorcio. Provocar una pandemia se trataba de un negocio altamente rentable.</p>
<p>Esto es lo que, en definitiva, constituía el foco de la estrategia corporativa mundial: crear terror. Porque hace más de dos años que la industria farmacéutica mundial venía registrando preocupantes caídas en sus ventas. </p>
<p>Además que los organismos financieros mundiales necesitaban un respiro inmediato o, dicho de mejor modo, un desvío mediático: pasar la crisis financiera a segundo plano. Las casualidades no operan por casualidad: después de la reunión de abril del G7, con aquel anuncio de fomentar la economía de los países “dispuestos a colaborar”, México anuncia (después de la reunión Obama-Calderón) la aparición del virus. </p>
<p>El terror es un modo de hacer la guerra. La guerra es el principio fundamental de toda preservación del poder. Pierden siempre los pueblos, pero gana el capital financiero mundial, porque gracias a la pandemia, la industria farmacéutica vuelve a poner en movimiento a la economía mundial. El país sacrificado es México, pero de ese sacrificio salen beneficiados algunos; por eso el anuncio de ayuda a los países “dispuestos a colaborar”.</p>
<p>La especulación ha dado lugar al terror diseminado en el planeta entero. Puede que haya sido un ensayo global, pero lo que ese ensayo ha demostrado es esto: el mundo es rehén del capital. Si no hay alternativas la única salida parece acabar con todo. Esta es la apuesta del debacle imperial: si cae está dispuesto a que todo el mundo caiga; por eso apuesta por el terror y regresa a su condición original: su última cruzada civilizatoria es la reconquista (si el mundo no se le somete, está dispuesto a acabar con el mundo entero). </p>
<p>Por eso se reconoce en el terrorismo que ha creado y diseminado; en eso consiste su ceguera: en nunca responsabilizarse de aquello que ha desatado. Como la oposición en Bolivia; que prefiere el descuartizamiento nacional a reconocer lo indigno de sus privilegios. Esta ceguera ya no es motivo de culpa sino de soberbia. Cuando el soberbio se hace cínico ya no necesita mentir: su amenaza no esconde nada.</p>
<p>Doble tarea para los medios: bendecir el terrorismo y luego ejercerlo. También son suicidas, porque el terror mediático que difunden, amputa ya la poca credibilidad que todavía poseen. </p>
<p>Después de las últimas revelaciones que involucran a quienes ya habían desatado el golpe cívico-prefectural (el prefecto Costas, el cívico croata Marikonvic, el ganadero –y ex ministro del general Banzer– Nayar, el empresario agropecuario Roca, etc.), no cesan ni concluyen los altisonantes pronunciamientos de las figuras mediáticas en defensa del “supuesto” terrorismo (ahora reclaman que las imputaciones sean puras declaraciones cuando, en la “Masacre del Porvenir”, puras declaraciones les sirvieron para inventar un “enfrentamiento”, que nunca fue “supuesto”). </p>
<p>Seguirán vociferando, como el torturador que amedrenta a su víctima. Pero la lección última nos sirve para cuidarnos de esa otra pandemia que amenaza la salud moral del mundo: la mediocracia.</p>
<p>Rafael Bautista S., La Paz, mayo de 2009 . Autor de “OCTUBRE: EL LADO OSCURO DE LA LUNA” y “LA MEMORIA OBSTINADA”- <a href="mailto:rafaelcorso@yahoo.com">rafaelcorso@yahoo.com</a></p>
<p><font size="1"><a href="http://www.viejoblues.com/Bitacora"target="_blank">Viejoblues, un espacio libre ∆</a></font> </p>
</div>
<a href="http://www.viejoblues.com/Bitacora"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/Web/Viejoblues.gif"></a>    ]]></content>
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    <title>El circo Mediático Boliviano</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://viejoblues.com/Bitacora/el-circo-mediatico-boliviano" />
    <id>http://viejoblues.com/Bitacora/el-circo-mediatico-boliviano</id>
    <published>2009-02-20T05:05:34+01:00</published>
    <updated>2009-02-20T05:05:34+01:00</updated>
    <author>
      <name>Rafael Bautista S</name>
    </author>
    <summary type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes3/1884409w.jpg" width="300" height="200" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">El interés excesivo y hasta morboso que los medios dedican a los actos de corrupción en YPFB, retrata muy bien la naturaleza de estos. Porque lo que proyectan no sólo es la condena, sino una potestad que asumen de modo exclusivo e ilimitado: la potestad de condenar. </font></font></i></p>
<p>Es decir, la proyección nos muestra algo más que la simple proyección, nos muestra la naturaleza del que proyecta. Si en el circo romano se descuartizaban cristianos para el deleite general, ahora el circo de los medios adopta para sí esa potestad; su público precisa de linchamientos y los medios gustosos cumplen las exigencias del cliente. Y en esa lógica caen primero los incautos. </p>
<p>Pues no se trata de denunciar para transformar sino exclusivamente de denunciar para condenar. En tal caso no interesa ya la justicia sino la condena, no interesa la corrupción sino el linchamiento. Medios y espectadores se enfilan para el apedreamiento y, con ello, creen poder satisfacer una sed de violencia generalizada.</p>
<p>"El que esté libre de pecado que tire la primera piedra". El sermón es sabio porque, aunque reconoce la falta cometida, lo que se cuestiona es la ligereza de la condena. Quien se otorga, para sí, el derecho de condenar, es quien cree poder decidir sobre la vida y la muerte, es quien se cree dios y, como él, se cree omnipotente y omnisciente; habla en nombre de todos, porque quien pretende decidir la vida de todos, rapta la palabra de todos. No se trata sólo de soberbia sino de irresponsabilidad absoluta; sin responsabilidad no hay conciencia moral. </p>
<p>Por eso, precisamente, los medios nos privan, en primer lugar, de conciencia moral: sin ella el apedreamiento es inocente. Nadie se siente responsable de algo que fue hecho porque todos lo hicieron. La unanimidad se vuelca contra el sentido común; no hay escapatoria, uno mismo avala la sentencia que lo condena como cómplice. </p>
    ]]></summary>
    <content type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes3/1884409w.jpg" width="300" height="200" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">El interés excesivo y hasta morboso que los medios dedican a los actos de corrupción en YPFB, retrata muy bien la naturaleza de estos. Porque lo que proyectan no sólo es la condena, sino una potestad que asumen de modo exclusivo e ilimitado: la potestad de condenar. </font></font></i></p>
<p>Es decir, la proyección nos muestra algo más que la simple proyección, nos muestra la naturaleza del que proyecta. Si en el circo romano se descuartizaban cristianos para el deleite general, ahora el circo de los medios adopta para sí esa potestad; su público precisa de linchamientos y los medios gustosos cumplen las exigencias del cliente. Y en esa lógica caen primero los incautos. </p>
<p>Pues no se trata de denunciar para transformar sino exclusivamente de denunciar para condenar. En tal caso no interesa ya la justicia sino la condena, no interesa la corrupción sino el linchamiento. Medios y espectadores se enfilan para el apedreamiento y, con ello, creen poder satisfacer una sed de violencia generalizada.</p>
<p>"El que esté libre de pecado que tire la primera piedra". El sermón es sabio porque, aunque reconoce la falta cometida, lo que se cuestiona es la ligereza de la condena. Quien se otorga, para sí, el derecho de condenar, es quien cree poder decidir sobre la vida y la muerte, es quien se cree dios y, como él, se cree omnipotente y omnisciente; habla en nombre de todos, porque quien pretende decidir la vida de todos, rapta la palabra de todos. No se trata sólo de soberbia sino de irresponsabilidad absoluta; sin responsabilidad no hay conciencia moral. </p>
<p>Por eso, precisamente, los medios nos privan, en primer lugar, de conciencia moral: sin ella el apedreamiento es inocente. Nadie se siente responsable de algo que fue hecho porque todos lo hicieron. La unanimidad se vuelca contra el sentido común; no hay escapatoria, uno mismo avala la sentencia que lo condena como cómplice. <!--break--></p>
<p>En esa lógica no se salva nadie. Nos condena a todos. Deseando justicia nos hacemos injustos. Porque la sentencia mediática oculta una intención que la corrompe de principio, como es doctrina en el fascismo: no interesa comunicar algo sino lograr un efecto.</p>
<p>Esta manipulación es arrogante y quiere hacer de sus sentencias juicios apodícticos. Pero en esta intención cava su propia tumba; pues no hay violencia impune y se cosecha lo que se siembra. </p>
<p>Porque el poder nunca es absoluto. Es cuando el poder de la prensa advierte que su poder es ficticio; por eso deriva en impotencia, porque no se trata de una demostración real de fuerza sino de iracunda impotencia. </p>
<p>Pues ante esta demostración lo que se colige es: entonces condenemos a todos los corruptos. Pero esto es algo que este poder no puede, por eso la impotencia se ensaña contra un cordero, porque es ineficaz contra los verdaderos lobos. </p>
<p>Por eso hacen mutis mientras Chito Valle (autor de los mas grandes desfalcos a la prefectura paceña), amparado en recursos legales, goza de libertad comprada; hace mutis mientras los implicados en la masacre de octubre (los ministros de Goni) recusan constantemente con chicanerías legales el juicio, permitido este abuso en la misma Corte Suprema de Justicia (corrupción mayor, pues la supuesta "casa de la justicia" permite esta burla en sus narices); hacen mutis mientras otro ministro de Goni huye de la justicia, al igual que Ana Melena, instigadora de la matanza del Porvenir, en Pando. </p>
<p>Pero ya no hacen mutis cuando se detiene a implicados en la matanza del Porvenir; es más, ahora reclaman iracundamente los "derechos humanos" de los agresores, "derechos" que no existían para las decenas de campesinos masacrados, a la luz del día, y con la complicidad de los medios privados, quienes no sólo documentaban alegremente esa matanza sino hasta conducían los interrogatorios (adiestrados en tanta película gringa). </p>
<p>Porque nadie puede osar tocar su circo, menos la justicia, y nadie puede tocar a los operadores de ese circo. Por eso, una intervención a si circo es lo que despierta el encono de los medios; de ahí se explica la saña en contra de un alguien señalado (ya sea Quintana o Ramírez, lo que interesa no es la corrupción sino linchar a todos, sean culpables o no, eso ya no interesa: el linchamiento se justifica por sí mismo.</p>
<p>Los medios después se lavaran las manos, como Pilatos, de una complicidad general). Por eso es saña no contra este o aquel, es, en realidad, saña contra un gobierno que pretende acabar con el circo mediático (manifestación de la corrupción estructural), contra el proceso y, en definitiva, contra el pueblo boliviano.</p>
<p>Ensañándose creen, los medios, lavar su imagen. Porque ellos, y advertir esto no es difícil, viven gracias a la corrupción. No pueden siquiera imaginar acabar con esta. En esa constatación advierten su impotencia: aunque la prensa crea ciegamente luchar contra la corrupción, no puede llevar a cabo esta lucha: no pueden cortarse el financiamiento que hace posible su ejercicio. </p>
<p>Por eso: su poder no puede ser ejercido de modo absoluto (pues no pueden denunciar a sus padrinos); así confirman, impotentes, que su poder no es tal: aquello que nunca hicieron, ahora lo realizan del modo más tajante; demostrando la impotencia de la bestia encadenada, que descuartiza a su víctima como quisiera hacerlo con sus cadenas. Por eso su denuncia no nos otorga esperanza sino miedo; porque ese alarde de fuerza es saña que busca siempre víctimas para su espectáculo.</p>
<p>Por eso se trata de un circo; donde lo que menos interesa es la verdad y la justicia. La corrupción no se enfrenta corrompiendo a un público ávido de inquina. La corrupción es un componente estructural de una sociedad como la nuestra: desigual, injusta, racista, discriminadora. </p>
<p>Es un algo constitutivo que arrastramos como cultura política. Desde que unos cuantos se atribuyen la potestad de decidir por los demás, empieza la corrupción de una sociedad que, naturalizando la desigualdad, perpetúa esa corrupción original.</p>
<p>Es algo que pervive incluso en un proceso de liberación. Para ello nos sirve la analogía: cuando sale el pueblo esclavo del Egipto (de la dominación), sale entremezclado con todo aquello que constituía el orden que deja atrás; sale una "mezcla de gentes", sale con todas sus contradicciones. </p>
<p>Por eso no faltan quienes se adhieren al proceso por puro cálculo político, y son quienes lo abandonan cuando aparece la incompatibilidad con sus intereses. Si la inocencia es sorprendida es porque todavía no es actora de un proceso que precisa de su control vigilante. Una liberación no se da como regalo divino. Lo que cuesta es lo que se expresa con la analogía del desierto.</p>
<p>El "poder obediencial" es el criterio que inaugura una transformación de la política misma. Algo imposible para un Estado colonial. Por eso la transformación es un proceso; por eso es estructural y es lo que más cuesta, porque no se trata de un cambio ligero sino cambiar nuestra forma de vida. </p>
<p>Una enfermedad, como la corrupción, no se enfrenta con calmantes (como los que ofrecen los medios) sino cambiando los hábitos (por eso es un tratamiento que supone una transformación total), cambiando un modo de vida que se sostenía en la injusticia y la desigualdad humana.</p>
<p>La dignificación es un acto intersubjetivo de responsabilidad compartida. En la responsabilidad es donde empieza la conciencia moral, la capacidad de ser responsable, de responder, de modo autónomo, por los actos de uno. </p>
<p>Pues, aunque parezca paradójico, el corrupto deslinda siempre responsabilidades amparándose en la norma, en la ley; nunca admite responsabilidades, pues para eso existe la manipulación jurídica, para hacer aparecer su acto (injusto) como legal. </p>
<p>Por eso se trata, en definitiva, de una transformación de las estructuras que posibilitan la reproducción de la corrupción.</p>
<p>El que se ensaña sólo contra el corrupto es aquel que no sabe cómo enfrentar a la corrupción; es fácil acabar con el drogadicto pero lo difícil es acabar con la drogadicción. Las medidas ejemplares son corresponsabilidades. Si hubiera un mínimo de honestidad en los medios y en la derecha, deberían ser los primeros impulsores de la ley anticorrupción. </p>
<p>Pero eso es, precisamente, lo que tratan de aplazar siempre enlodando todo. Por eso, su ataque contra los actos de corrupción en YPFB es, más bien, un ataque de envidia: denuncian aquello que ya no lo realizan ellos mismos. Denuncian el asalto de su patrimonio: la herencia colonial que recibieron de sus antepasados.</p>
<p><i><font color="#000066"><font size="1">Rafael Bautista S., La Paz, febrero de 2009. Autor de "OCTUBRE: EL LADO OSCURO DE LA LUNA" y "LA MEMORIA OBSTINADA" rafaelcorso@yahoo.com</font></font></i></p>
<p><font size="1"><a href="http://www.viejoblues.com/Bitacora"target="_blank">Viejoblues, un espacio libre ∆</a></font>
</div>
<a href="http://www.viejoblues.com/Bitacora"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/Web/Viejoblues.gif"></a>    ]]></content>
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    <title>Fenomenología de la corrupción</title>
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    <published>2009-02-13T03:32:11+01:00</published>
    <updated>2009-02-13T03:32:11+01:00</updated>
    <author>
      <name>Rafael Bautista S</name>
    </author>
    <summary type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes3/165166.jpg" width="300" height="200" alt="" /><br /><i><font color="#000066"><font size="1">"La corrupción es un derecho del Estado colonial" Evo Morales</font></font></i></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">Si bien el fenómeno de la corrupción atraviesa casi toda la historia de la humanidad, en países como Bolivia, nos referimos específicamente a la corrupción como componente estructural del patrón colonial del poder. La corrupción es un derecho, como privilegio, que se otorga el Estado colonial. </font></font></i></p>
<p>Su legitimación consiste en una tradición que, por ejemplo, se especificaba en el "derecho de pernada" (derecho que se atribuye el señor feudal de complacerse con la flamante esposa de su siervo) o el "derecho de patronato" (privilegios y facultades que se le otorga al patrón por ser patrón). Estos "derechos" reclaman la naturalización de los privilegios; es decir, los privilegios vienen con la sangre, secularizadamente quiere decir: el novo ordum se legitimiza eternamente por sucesión hereditaria.</p>
<p>El Estado colonial se otorga estos "derechos" antes de todo derecho. El espíritu mismo del derecho positivo no es otra cosa que la secularización de estos privilegios naturalizados; el ius gentum (derecho de gentes) y el ius peregrinandi (derecho internacional) no es el derecho de todos sino el derecho de quienes se considera gentes: la determinación moderna del individuo: el ciudadano. </p>
<p>Por eso quienes logran acceder a esta nominación lo harán renegando de su condición originaria (blanqueamiento histriónico del que niega lo que es y asume lo que no es), adoptando las determinaciones últimas de la ciudadanía: libertad de contratos y propiedad privada; por eso estos derechos, después, se expanden al espejo de esta ciudadanía abstracta (aunque con color específico): las personas jurídicas, las empresas; quienes gozarán también, en lo sucesivo, de derechos humanos.</p>
<p>En ese sentido, la corrupción no riñe con el derecho, pues la misma ley consagra esos privilegios. Por eso se presenta como el "imperio de la ley". Como tal, lo que tiene enfrente, ya no son sujetos, cuya dignidad deba respetar, sino meros súbditos, vasallos. </p>
    ]]></summary>
    <content type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes3/165166.jpg" width="300" height="200" alt="" /><br /><i><font color="#000066"><font size="1">"La corrupción es un derecho del Estado colonial" Evo Morales</font></font></i></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">Si bien el fenómeno de la corrupción atraviesa casi toda la historia de la humanidad, en países como Bolivia, nos referimos específicamente a la corrupción como componente estructural del patrón colonial del poder. La corrupción es un derecho, como privilegio, que se otorga el Estado colonial. </font></font></i></p>
<p>Su legitimación consiste en una tradición que, por ejemplo, se especificaba en el "derecho de pernada" (derecho que se atribuye el señor feudal de complacerse con la flamante esposa de su siervo) o el "derecho de patronato" (privilegios y facultades que se le otorga al patrón por ser patrón). Estos "derechos" reclaman la naturalización de los privilegios; es decir, los privilegios vienen con la sangre, secularizadamente quiere decir: el novo ordum se legitimiza eternamente por sucesión hereditaria.</p>
<p>El Estado colonial se otorga estos "derechos" antes de todo derecho. El espíritu mismo del derecho positivo no es otra cosa que la secularización de estos privilegios naturalizados; el ius gentum (derecho de gentes) y el ius peregrinandi (derecho internacional) no es el derecho de todos sino el derecho de quienes se considera gentes: la determinación moderna del individuo: el ciudadano. </p>
<p>Por eso quienes logran acceder a esta nominación lo harán renegando de su condición originaria (blanqueamiento histriónico del que niega lo que es y asume lo que no es), adoptando las determinaciones últimas de la ciudadanía: libertad de contratos y propiedad privada; por eso estos derechos, después, se expanden al espejo de esta ciudadanía abstracta (aunque con color específico): las personas jurídicas, las empresas; quienes gozarán también, en lo sucesivo, de derechos humanos.</p>
<p>En ese sentido, la corrupción no riñe con el derecho, pues la misma ley consagra esos privilegios. Por eso se presenta como el "imperio de la ley". Como tal, lo que tiene enfrente, ya no son sujetos, cuya dignidad deba respetar, sino meros súbditos, vasallos.<br />
<!--break--><br />
Los seres humanos se transforman en esclavos de un imperio que dice: fuera de mí no hay dios, ni juez, ni rey. </p>
<p>Por eso violar la dignidad humana no es contrario al derecho colonial; es más, ese derecho consiste en la legalización de esa violación. Por eso la corrupción está en su origen mismo. La clasificación racial constituye el suelo de la discriminación positiva que realiza el derecho moderno-colonial: hay Estado de derecho para unos cuantos (los operadores que precisa la ley) pero Estado de guerra para el resto.</p>
<p>John Locke lo manifiesta explícitamente, porque el ser humano del cual habla (el ciudadano europeo moderno) "tiene el derecho de castigar a un culpable, haciéndose ejecutor de la ley natural". </p>
<p>El culpable que, por supuesto, somos nosotros, por transgredir aquella ley natural (el oponernos, por ejemplo, al robo de nuestras riquezas o la expulsión de nuestra tierra, o sea, nuestra "insensata" negación a los business) "viene a manifestar que con él no rige la ley de la razón, que es la medida que Dios estableció para los hombres". </p>
<p>Es decir, nuestra negación es negación diabólica. La secularización del derecho divino de los reyes ha producido los modernos derechos humanos liberales; derechos del propietario que, como mediación de la circulación del capital, globaliza estos "derechos humanos" y, en nombre de los cuales, se niega y aplasta todo derecho humano.</p>
<p>La corrupción está en el origen; pues estos derechos son el atropello del derecho de los demás. Si la corrupción es consentida como un derecho natural, la negación de esta a los subalternos es coherente con el espíritu del Estado colonial: es un privilegio del patrón, no del vasallo. </p>
<p>Por eso la iracundia del sector conservador, ante los actos recientes de corrupción, no impugna la corrupción misma sino ese su derecho arrebatado por los vasallos (si la corrupción es cometida por las elites no hay problema, el problema aparece cuando este derecho ya no pueden ejercerlo las elites mismas): la corrupción de su sociedad es el espejo de su misma condición, la imagen y semejanza de su creación. </p>
<p>Por eso la diligencia acusatoria de los medios no clama justicia sino venganza; reclama el desencubrimiento de algo que sostenía la reproducción eficaz del sistema de dominación, porque ello les obliga a impugnar ese fenómeno, a poner en suspenso una moral acorde a la corrupción estructural de una sociedad adicta al enriquecimiento ilícito. Por eso la saña (¿qué decía Caifás?: "os conviene que muera uno solo y no perezcamos todos"). </p>
<p>Se trata del resentimiento típico del poder. 20 años de corrupción neoliberal no merecían la más mínima denuncia sino el consentimiento tácito de su naturalidad. Si ahora los maestros de la corrupción (como los senadores de ¿podemos?) acusan, se demuestra lo corrompido del derecho. Por supuesto, los maestros no dejan huella y, en su sorna, señalan la inocencia del primerizo. </p>
<p>Lo cual no produce su perdón sino su encono: mancillar ese su oficio descubierto es lo que les irrita. Por eso se ensañan contra los acusados, pero no apoyarán jamás la ley anticorrupción, porque eso sí sería el desmantelamiento total de su condición.</p>
<p>Por eso señalan amenazantes: fuera de mí no hay juez. El derecho colonial consiste en eso: en negar que todos sean jueces. Si uno es juez, todos son jueces. Pero la mentalidad colonial dice todo lo contrario: fuera de mí nadie es juez. </p>
<p>Esa es la corrupción originaria, inicio de todo despotismo. Presente también en la ley, como la autoridad suprema. Por eso: no hay autoridad legítima en sí misma. Toda legitimación proviene del reconocimiento recíproco e intersubjetivo de la dignidad de todos. </p>
<p>El juez no puede jamás impartir justicia si no asume que los demás son también jueces, que sus actos son también objeto de juicio. Este reconocimiento le devuelve dignidad otorgando dignidad a los demás. Si todos son jueces, nadie puede atropellar a nadie. Por eso la justicia no puede ser unívoca. </p>
<p>El pluralismo jurídico va más allá de la diversidad jurídica. Consiste más bien en la constatación de que todos somos jueces, es decir, sujetos ante la ley y no meros vasallos de ésta. Por eso la ley está hecha para el ser humano y no al revés. Acabar con la corrupción no consiste en afirmar ciegamente un "imperio de la ley" sino en negar todo imperio. </p>
<p>Porque ciego es aquel que no asume responsabilidades. El sujeto no es deducido de la ley sino el productor de leyes. Esta potestad es lo que le otorga cordura, lucidez, es decir, responsabilidad. En esta responsabilidad radica su libertad ante la ley: la vida concreta del sujeto viviente como criterio último de la ley.</p>
<p>Una lucha contra la corrupción es parte constitutiva de un proceso de descolonización. La cual debe enfrentarse en todos los ámbitos, porque la corrupción no es patrimonio exclusivo de una sola instancia, es parte constitutiva de la estructura del sistema colonial; y es algo que, en los últimos 20 años, ha atravesado también dirigencias y organizaciones populares. El show de los medios insistirá, como dios, en repartir culpas a granel; pericia del que gusta enlodar todo para que su propia suciedad no sea tan obvia. </p>
<p>Pero la acción del presidente, por demás encomiable y nunca reconocida por aquellos que nunca habrían hecho algo semejante (pues semejante destitución de un hombre clave es inédita), merece ser acompañada de una abierta recomposición moral de las dirigencias. En definitiva, es lo que el proceso va exigiendo: la reconstitución de cuadros políticos coherentes con esta nuestra revolución descolonizadora.</p>
<p><i><font color="#000066"><font size="1">Rafael Bautista S., La Paz, febrero de 2009. Autor de "OCTUBRE: EL LADO OSCURO DE LA LUNA" y "LA MEMORIA OBSTINADA".  <a href="mailto:rafaelcorso@yahoo.com">rafaelcorso@yahoo.com</a><br />
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<p><font size="1"><a href="http://www.viejoblues.com/Bitacora"target="_blank">Viejoblues, un espacio libre ∆</a></font></p>
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    <title>Bolivia: La generosidad del Si</title>
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    <published>2009-02-12T22:03:18+01:00</published>
    <updated>2009-02-12T22:03:18+01:00</updated>
    <author>
      <name>Rafael Bautista S</name>
    </author>
    <summary type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes3/3200G_manifestacion_constituyente.jpg" width="300" height="200" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">A pesar de la mentira, el Sí no sólo gana, sino que enseña a ganar: la verdadera victoria no consiste en aplastar a alguien. La verdadera victoria consiste en no tener que aplastar a nadie. Porque una verdadera reivindicación no lucha sólo por los congregados sino por todos; y se hace más verdadera cuando más resistencia genera, cuando abraza otras luchas y toca la médula misma del problema: se hace verdadera porque se hace universal. </font></font></i></p>
<p>Ante ello, la mentira se reagrupa: la manipulación no acaba con el No. Las verdaderas cifras del referéndum se constatan en la negativa al latifundio; por eso la derecha enarbola el empate (el trasnochado “empate catastrófico”) para ocultar su derrota, porque el peso real de las cifras dicen que la manipulación no puede ser perfecta: la sensatez no podía asumir posiciones maniqueas ante una pregunta directa. </p>
<p>En este sentido, el No fue la constatación rotunda de una sociedad adicta a las apariencias, o sea, carente de criterio propio, o sea, de autonomía moral, o sea, nunca emancipada (de sus taras y prejuicios). </p>
<p>Pero, además, el No reúne, en sí, la mezquindad propia del perro del hortelano. Por eso el Sí le enseña el verdadero sentido de ganar. Pues el voto de occidente hace posible ahora la autonomía tan reclamada (aparentemente) por los líderes orientales. Esa es la generosidad del Sí. </p>
<p>Así como en 1825, quienes pelearon por la independencia, les regalaron ésta a quienes nunca habían luchado por ella; ahora, los despreciados de siempre, son quienes les regalan la autonomía al oriente (limpia ahora de los vicios de sus portavoces). </p>
    ]]></summary>
    <content type="html"><![CDATA[<p align="center"><img src="http://img.photobucket.com/albums/v704/viejoblues/imagenes3/3200G_manifestacion_constituyente.jpg" width="300" height="200" alt="" /></p>
<div align="justify"><i><font color="#003300"><font size="2">A pesar de la mentira, el Sí no sólo gana, sino que enseña a ganar: la verdadera victoria no consiste en aplastar a alguien. La verdadera victoria consiste en no tener que aplastar a nadie. Porque una verdadera reivindicación no lucha sólo por los congregados sino por todos; y se hace más verdadera cuando más resistencia genera, cuando abraza otras luchas y toca la médula misma del problema: se hace verdadera porque se hace universal. </font></font></i></p>
<p>Ante ello, la mentira se reagrupa: la manipulación no acaba con el No. Las verdaderas cifras del referéndum se constatan en la negativa al latifundio; por eso la derecha enarbola el empate (el trasnochado “empate catastrófico”) para ocultar su derrota, porque el peso real de las cifras dicen que la manipulación no puede ser perfecta: la sensatez no podía asumir posiciones maniqueas ante una pregunta directa. </p>
<p>En este sentido, el No fue la constatación rotunda de una sociedad adicta a las apariencias, o sea, carente de criterio propio, o sea, de autonomía moral, o sea, nunca emancipada (de sus taras y prejuicios). </p>
<p>Pero, además, el No reúne, en sí, la mezquindad propia del perro del hortelano. Por eso el Sí le enseña el verdadero sentido de ganar. Pues el voto de occidente hace posible ahora la autonomía tan reclamada (aparentemente) por los líderes orientales. Esa es la generosidad del Sí. </p>
<p>Así como en 1825, quienes pelearon por la independencia, les regalaron ésta a quienes nunca habían luchado por ella; ahora, los despreciados de siempre, son quienes les regalan la autonomía al oriente (limpia ahora de los vicios de sus portavoces).<br />
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Es la más grande derrota del sector conservador. Porque pierden su bandera y el símbolo que encubría sus propósitos. Por eso quieren empatar, porque ya no pueden ganar. De nada les vale el porcentaje del No, porque aun así, la obtención de la autonomía tiene el sabor del occidente indio, aymara, quechua (y todos sus cucos). </p>
<p>Su sueño autonómico se volvió pesadilla; la autonomía nació con tez india (no magnífica sino auténtica). </p>
<p>Ahora oscilan entre concertar y desacatar. Lo primero ya es anacrónico, lo segundo insolente, y es propio del barbarismo demagógico que ha corrompido las ciudades (espacio colonial por excelencia).</p>
<p>La derecha quemó no sólo sus naves antes de llegar a Troya, sino sus dioses mismos. Lo cual manifiesta la fidelidad a la tradición que arrastran. Pues si Roma crucifica al Mesías y todos los imperios martirizan a los justos, la carnicería de víctimas y la calumnia mediática son lo mismo. </p>
<p>En cada víctima atormentada se atormenta al Mesías: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o peregrino, o enfermo, o en prisión y no te socorrimos? Cuando dejaron de hacer justicia con uno de mis hermanos menores, conmigo dejaron de hacerlo”. </p>
<p>Por eso, el samaritano no es el sacerdote (el cardenal) o el escriba (los medios) y menos los doctores de la ley (corte suprema y políticos); estos más bien persiguen al samaritano por haber socorrido a la víctima. El samaritano es el rehén que toman los opresores para escarmentar a las víctimas. </p>
<p>Por eso las infamias se dirigen a éste, porque éste toma la palabra de las víctimas y se enfrenta a los opresores. Por eso su palabra es propositiva y enciende la esperanza. Es generosa. Denuncia para transformar, no para vengar. </p>
<p>Algo que no toleran los opresores, pues sólo saben de venganzas. Por eso dicen No. En ese No encierran su miseria.</p>
<p><i><font color="#000066"><font size="1">Rafael Bautista S. La Paz, enero de 2009. Autor de “OCTUBRE: EL LADO OSCURO DE LA LUNA” y “LA MEMORIA OBSTINADA” . <a href="mailto:rafaelcorso@yahoo.com">rafaelcorso@yahoo.com</a><br />
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<font size="1"><a href="http://www.viejoblues.com/Bitacora"target="_blank">Viejoblues, un espacio libre ∆</a></font></p>
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