blog de Jesus Dueñas Becerra

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"... la Revista es parte de nuestra vida"

Araceli García-Carranza y Marta Beatriz Armenteros: la Revista es parte de nuestra vida
Por Jesús Dueñas Becerra, crítico y periodista


No hay nada más efectivo que cuando alguien
[…] trabaja por algo en lo que cree y ama
María Martínez López

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Doctora Lucila Montes Borroto: una vida dedicada a la praxis rorscharchiana


Para aprender Rorschach hay que amar con
pasión la vida y la obra de su ilustre creador
Lucila Montes Borroto

La doctora Lucila Montes Borroto (1935-2011), psicóloga (jubilada) del Departamento de Tratamientos Especializados (DTE), dependencia del Hospital Psiquiátrico de La Habana Cdte. Dr. Eduardo Bernabé Ordaz, falleció el 17 de marzo de 2011, en Oviedo, Asturias, como consecuencia de una afección maligna que tronchó su fructífera existencia terrenal, dedicada en cuerpo, mente y alma a cultivar la psicología como ciencia y profesión y el Psicodiagnóstico Rorschach como método de investigación de la personalidad, diseñado científica y artísticamente por el genial psiquiatra suizo.

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Historiadores cubanos rinden tributo a José Martí

Honrar, honra
José Martí

Agasajaron al escritor Enrique Cirules, Premio Casa de las Américas y al psicólogo, crítico y periodista, Jesús Dueñas Becerra.

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Jesús Dueñas Becerra: psicólogo, crítico y periodista

"...el periodista debe poseer un gran poder de observación, así como de captación del hecho que va a transmitir de forma ágil y descriptiva a través de un lenguaje claro, conciso y correcto para ser entendido por todo tipo de lector".

Un periodista debe ser un lector y un estudioso infatigable […].
Juan Sánchez

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Profesor Carlos Acosta Nodal: psicoanalista ortodoxo hasta el último aliento

“Era de los hombres […] que legan, generosos, lo mejor de sí a millares de hombres”.
Pablo de la Torriente Brau

No creo que haya frase más elocuente que la del escritor, periodista y combatiente internacionalista, Pablo de la Torriente Brau, para sintetizar -con pocas palabras- la herencia ética, científica, humana y espiritual, legada por el profesor, doctor en Ciencias Médicas, Carlos Acosta Nodal, a las actuales y futuras generaciones de profesionales de la salud mental. Y en especial, a quienes tuvimos el honroso privilegio histórico de ser sus discípulos en el infatigable quehacer docente-educativo del finado maestro en el campo del psicoanálisis ortodoxo, al que nunca renunció…, ni siquiera cuando hablar de psicoanálisis en nuestra geografía insular era expresión de “diversionismo ideológico”; macabra interpretación dada al genial aporte de Sigmund Freud y Hermann Rorschach al desarrollo de las neurociencias por los “revisionistas” (léase extremistas, o mejor, oportunistas) del marxismo-leninismo, que tanto daño hicieron no sólo al materialismo dialéctico e histórico como doctrina filosófica, sino también a la Revolución Cubana.

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Profesor Luis San Juan Pérez (1916-2004)


“[...] No hay gusto mayor, no hay delicia más grande, que la vida de un hombre que cumple [...] su deber”. José Martí.

El profesor Luis San Juan Pérez, figura cimera de las ciencias médicas y psicológicas caribeñas, falleció en la ciudad de Santa Clara el día 20 de abril de 2004, como consecuencia de una afección maligna, que tronchó la vida de quien dedicara más de seis decenios de su fecunda existencia al ejercicio de la medicina en el Hospital Psiquiátrico Provincial Docente de Santa Clara, así como a la enseñanza de la psicología y la psiquiatría en la Universidad Central de Las Villas y en la Universidad Médica de Villaclara, respectivamente.

l doctor San Juan fue uno de los dos profesionales de la medicina que integraron el claustro docente de la Escuela de Psicología, fundada en 1961 en el Alma Mater villareña, en cuyas aulas aprendí a amar y respetar a quien fuera médico por vocación, psicólogo por devoción, educador ejemplar y excelente persona humana.

El profesor San Juan era un hombre de carácter apacible, pausado en el hablar y cuidadoso en el decir, mientras que su discurso académico, en tanto acariciaba el intelecto y el espíritu de los alumnos dejaba en la memoria sensible de los futuros médicos y psicólogos gran cantidad de incógnitas que debían despejar a través de toda la vida.

Con suavidad, pero con firmeza, el doctor San Juan les advertía a quienes se lamentaban de las dificultades inherentes al estudio de la Neuroanatomía y la Neurofisiología (disciplinas incluidas en el diseño curricular de la carrera), que era inconcebible que un psicólogo no conociera las bases neurobiológicas del psiquismo humano.

Y en cuanto al Psicodiagnóstico de Rorschach, que debían percibir ese método de investigación de la personalidad, diseñado por el genio único e irrepetible del eminente psiquiatra suizo, como un “rompecabezas”, en el que cada pieza desempeña una función específica, pero en íntima y estrecha relación con las demás piezas y con el todo. [1]

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Profesor Fidel Ilizástigui Dupuy (1924-2005)


“[...] Es hombre digno, [...] el que [...] merece al morir elogios del pueblo en que nació”. José Martí.

El Doctor en Ciencias Fidel Ilizástigui Dupuy, quien fuera Vicerrector Docente de la Universidad Médica de La Habana, falleció el día 14 de febrero del 2005, en el capitalino Centro Ibero-latinoamericano de la Tercera Edad, donde se hallaba recluido desde hacía algún tiempo debido a su precario estado de salud.

Durante más de medio siglo, el también Profesor Emérito de esa emblemática institución de educación médica superior se entregó en cuerpo, mente y alma al ejercicio de la medicina y el magisterio; profesiones que honró con su recto proceder y percibió como fuentes inagotables de humanismo y espiritualidad.

Desde el triunfo de enero de 1959, el eminente médico y profesor interiorizó e incorporó a su conducta ética y profesional, que “el verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber”.

Por ende, dedicó su preclara inteligencia y noble espíritu a la enseñanza de la ciencia y el arte de curar, así como a la cálida defensa de la Revolución Cubana.

El doctor Ilizástigui Dupuy fue uno de los grandes cultores del método clínico, principio rector que guía, tanto la sacrosanta práctica médica como la actividad pedagógica en el contexto de la docencia médica superior.

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Master en Ciencias Leonardo García Pérez (1957-2004)


“Maestro y discípulo establecen una relación sagrada [...]”. Proverbio Oriental

El master en Ciencias Leonardo García Pérez, destacado educador, logopeda y psicólogo cubano, falleció en Asunción, capital de Paraguay, el día 28 de octubre de 2004, como consecuencia de una grave afección pulmonar, que cegó la preciosa vida de quien, en el primer semestre del 2005, defendería el grado científico de Doctor en Ciencias Psicológicas en la Facultad de Psicología de la bicentenaria Universidad de La Habana; caro anhelo que, lamentablemente, no pudo ver convertido en realidad.

En 1979, conocí a García Pérez en el Consejo Científico del Ministerio de Salud Pública, en la sesión solemne en que se les otorgó el título de Miembro de Honor de la Sociedad Cubana de Psiquiatría a los doctores Eduardo Bernabé Ordaz, director fundador del Hospital Psiquiátrico de La Habana, y Elsa Gutiérrez Baró, directora fundadora de la Clínica del Adolescente.

La impresión inicial que me produjo ese joven, caracterizado por su madurez y amplitud de miras, fue la de una persona con grandes intereses cognoscitivos y una espiritualidad poco común, que a tan temprana edad ya era maestro primario, licenciado en Educación, y acariciaba la idea de ingresar a la Facultad de Psicología para graduarse de psicólogo y especializarse en clínica.

No cabía duda alguna de que estaba en presencia de un ser humano emprendedor, que con esfuerzo y sacrificio, trabajo y estudio, logró materializar en la práctica (criterio de la verdad), la mayoría de sus sueños juveniles.

En 1983, cuando cursaba el tercer año de la carrera de Psicología en la capitalina Alma Mater, García Pérez y yo nos re-encontramos, y a partir de ese momento, maestro y alumno establecieron una cálida relación profesional y afectiva, que sólo Tanatos pudo interrumpir, pero no destruir, porque su grato recuerdo dejó, tanto en mi memoria poética como en el componente espiritual de mi inconsciente, una huella indeleble que me acompañará… hasta que pueda “seguir viaje” y reunirme con él en el espacio infinito, a donde van los buenos que aman y crean.

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Doctora Margarita Prendes Varela (1922-2004)


“La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida (…)”. José Martí.

La salud mental caribeña ha sufrido una sensible pérdida con el deceso de la doctora Margarita Prendes Varela, quien falleció en La Habana el día 11 de junio de 2004, luego de una fecunda vida dedicada al ejercicio profesional de la psiquiatría; especialidad a la que se consagró en cuerpo, mente y espíritu durante más de medio siglo.

La doctora Prendes Varela pertenecía, por derecho propio, a esa generación de psiquiatras y psicólogos, integrada -entre otros- por los doctores Gerardo Nogueira Rivero, José Pérez Villar, René Vega Vega, Noemí Pérez Valdés y Rafael Crespo, quienes al triunfo de la Revolución Cubana desempeñaron una meritoria función en el campo de la salud mental infanto-juvenil.

La doctora Prendes Varela laboró en el servicio de Psiquiatría Infantil del Hospital Psiquiátrico de La Habana durante los años 60 del pasado siglo. Posteriormente, el doctor Eduardo Bernabé Ordaz, director-fundador de nuestra institución, la designó jefa de la Consulta Externa, y luego, Vicedirectora del Departamento de Tratamientos Especializados, donde la doctora Prendes Varela concluyó su vida laboral activa unos años antes de decir “hasta mañana”, lo que, según José Martí, “se debe decir al morir, y no ¡adiós!” [1]

La destacada psiquiatra caribeña fue miembro del Consejo de Dirección y de la Comisión Editora de la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana, en cuyas páginas publicó los resultados de sus pesquisas teórico-prácticas, tanto en el terreno de la salud mental infanto-juvenil como en el de la psiquiatría general, entre otras responsabilidades encomendadas por el doctor Bernabé Ordaz, y que siempre cumplió con amor, firmeza y eticidad.

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Doctor Juan A. Portuondo (1927-2009)


“El cubano ama [...] a los que pasean por el mundo la gloria de su patria”. José Martí.

>El doctor Juan A. Portuondo, uno de los más prestigiosos rorscharchistas y psicoanalistas de Iberoamérica en el pasado siglo, falleció en Barcelona el 17 de agosto último.

El doctor Portuondo fue profesor de Psicodiagnóstico de Rorschach en la Escuela de Psicología de la Universidad Masónica “José Martí” [1, 2, 3, 4] desde que ese plantel privado de educación superior abrió sus puertas en 1956, hasta que desapareció del sistema educacional caribeño, como consecuencia de la Ley de Nacionalización de la Enseñanza, promulgada en 1961 por el Gobierno Revolucionario. [2]

Después del triunfo de la Revolución Cubana, el doctor Portuondo integró la recién estrenada nómina de psicólogos que comenzaron a prestar sus servicios profesionales en el Hospital Psiquiátrico de La Habana, donde fue jefe del Servicio de Psicología hasta 1970 y aplicó el Psicodiagnóstico de Rorschach a una cantidad considerable de pacientes recluidos en ese centro,

Valiosa información que el doctor Portuondo [5, 6, 7, 8] utilizó como “materia prima” para escribir no sólo los artículos publicados en la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana, sino también los más de veinte libros editados en España, y que recogen su vasta experiencia clínico-docente con ese método de investigación de la personalidad, científica y artísticamente diseñado por el ilustre psiquiatra suizo.

Lamentablemente, no pude conocer en persona al doctor Portuondo, porque cuatro años antes de mi llegada al Hospital Psiquiátrico de La Habana, él ya residía en Barcelona, donde fundó y dirigió, poco tiempo después de su arribo a la Península Ibérica, el Centro Internacional de Psicología y Psicoanálisis, donde se dedicó a trabajar, enseñar y escribir sobre Rorschach y Psicoanálisis clásico, directo, actual, individual y de grupo.

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