blog de manuel ojeda

Carta de Fidel a Alina Perera Robbio

Querida Alina:

Excúsame que moleste tu atención unos minutos. La razón se explica por sí misma: dedico gran parte del tiempo a leer noticias y artículos, entre ellos algunos extraídos de nuestra propia prensa.

En “Tráfico de regalías”, artículo de opinión publicado por Juventud Rebelde el 8 de junio, tú expresas admiración hacia la conducta honesta de dos personas: un médico que maneja el ultrasonido diagnóstico y un joven especializado en la reparación de computadoras que hizo posible con arduo esfuerzo hacer funcionar la de uso personal tuyo.

Son dos buenos ejemplos de jóvenes profesionales revolucionarios. Conozco bien que decenas de miles de nuestros médicos constituyen hoy la más extraordinaria legión de galenos para prestar servicios humanitarios en cualquier parte del mundo. No fueron educados en el ejercicio de la medicina privada.

La Revolución se ocupó de crear esa fuerza desde los primeros años, a lo largo de medio siglo. Los que traicionan el noble oficio repugnan más que cualquier otra forma de traición, en la misma medida en que la vida y el sufrimiento humanos son dignos de respeto.

Igual sucede con aquellos cuya misión es educar niños, desarrollar la cultura, promover la ciencia o estimular el deporte para el bien de todos. Si se renuncia a ese deber, en el mundo que les correspondió vivir, la especie humana, a la que pertenecen, sería tan efímera como las ilusiones capitalistas de los que trafican con sus servicios.

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