Carta de René González a los hermanos de la Isla y Pinar


Hermanas y hermanos de la Isla y de Pinar
Es duro poder enviarles sólo palabras cuando daríamos cualquier cosa por estar físicamente allí ayudando, reconstruyendo, alentando, trabajando, luchando; los Cinco junto a ustedes.
Les esperan todavía durísimos retos, que pondrán a prueba el espíritu solidario, la conciencia y la cohesión social sembradas en ustedes por la Revolución.
Pasaran meses en los que algunos problemas persistirán, y habrán de enfrentar la tentación del individualismo y del desaliento, algo lejanos ya estos instantes del primer impulso. Sólo un fuerte espíritu comunitario les permitirá vencer esta descomunal batalla.
Confío en la nobleza, en la voluntad y en el carácter colectivo de ustedes. Guardo en un rincón privilegiado de mis memorias a mis hermanos de misión internacionalista, a los dedicados profesores y trabajadores de la escuela de aviación, a los entusiastas y disciplinados paracaidistas pineros.
Siempre fue un gozo volar sobre Pinar del Río o sobre la Isla, andar entre sus gentes y sentirme como en casa, o hasta enfrentar algún ciclón juntos. Confío en ese espíritu generoso y corajudo del que he sido excepcional testigo.
Ustedes curarán esas descomunales cicatrices, y la Isla y Pinar volverán a ser ese milagro de naturaleza geográfica y humana, tan digno de ser admirado desde un avión como de ser compartido con su gente.
En nombre de los Cinco, quienes les hemos recibido tanto, llégueles un fuerte abrazo.
René González Sehwerert
























































































