blog de El coloso de Macoris

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Lipe Collado y su novela “Después del Viento”.

Sin convencionalismo literario, en un esfuerzo por condensar todo ese acervo de frescor ameno que nos brinda la prolifera creatividad intelectual y el talento de un prosista en ciernes, podemos decir, libre de mezquindad literaria, que la novela “Después del Viento” del amigo periodista Lipe Collado es un pastel sabroso, sustancioso y hasta cariñoso.

La misma nos permite concentrarnos en una lectura deliciosa, refrescante y agradable. Es una novela hecha con la elegancia y la gracia propia de una artística de vuelo alto. Sin esa tautológica teorética y monótona tan frecuente en algunas novelas frívolas y masivamente muy publicitadas; sin ese soliloquio cargado de hastío fatigante.

“Después del Viento de Lipe Collado es todo una pieza literaria lograda con esmero. Con una excelente administración lingüística y morfológica del lenguaje, empleando apropiadamente un léxico adecuado propio del entorno ambiental donde se desarrolla la escena de la novela.

Es la historia viviente, cruda, amarga, pintoresca de “El Barrio”. De esa expresiva manifestación de pueblo donde la cultura popular se asienta con profundidad y exigencia de subsistencia. Hilvanando trazos literarios concebidos con la genialidad propia de un escritor veterano y acucioso, que no brinca detalles y conduce al lector más exigente por la ruta de la satisfacción.

En esta novela hay prosa poética, ideas morales, y conceptos filosóficos de la vida. De una vida llevada con sacrificio y heroísmo personal, libre de ataduras formales y de cumplidos convencionalismo social. Es la vida suelta, espontánea, directa de “El Barrio”. De ese rincón de pueblo; de ese pedacito de nación, de esa parte de la patria, que se construye, se desarrolla y reafirma de cara al sufrimientos; penurias, privaciones; arrinconados por la opresión gobernante.

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Asdrúbal Domínguez un intelectual marxista muerto a destiempo

Asdrúbal Domínguez un intelectual marxista muerto a destiempo

Por Enrique Cabreras Vásquez

El poeta estaba enfermo cuando llegó la muerte a visitarlo (Jaime Sabinas)

Y aunque la vida murió, nos dejó harto consuelo su memoria. (Jorge Manrique)

"Si como afirma Borges todos los hombres son el mismo hombre, aurora y agonía, Y poco importan sus nombres y sus rasgos, yo quisiera —olvidando la anécdota banal de mi destino—buscar en otro rostro a ese único hombre, otra sombra, otro sueño mejor, igualmente perdido".

En mis años juveniles (16 años), cuando descollaba todo el potencial de mis emociones revolucionarias, en el fragor del activismo militante por allá por los años del “medio millón para la UASD”, tuve la personal satisfacción de conocer al gran intelectual marxista, Asdrúbal Domínguez (1936-1987. Desde entonces sentí siempre por él una fanática admiración, un profundo respeto y una honda simpatía. Durante muchos años fue mi líder anónimo.

Su sorpresiva e inesperada muerte me causó un indescriptible dolor, un lamento indefinido ante la conciencia del significado social y filosófico de su muerte.

La súbita muerte de Asdrúbal Domínguez enlutó a toda la clase intelectual de República Dominicana, fue una sentida pérdida para las Artes Plásticas y para el pensamiento progresista dominicano e internacional.

Dueño de una vertical formación cultural, poseedor de vastos conocimientos librescos; formal y protocolar en sus relaciones sociales, con un extraordinario dominio teórico sobre la concepción marxista sobre el mundo y la sociedad. Asdrúbal Domínguez era un excepcional gazuza del saber.

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En obra literaria Balaguer desdeña el río Higuamo

El doctor Joaquín Balaguer quien ha alcanzado notoriedad relevante por su larga y profunda carrera en el ejercicio político, siendo presidente de la República Dominicana en los período1958-62, 1966-78,-86-96, también se ha destacado por sus condiciones intelectuales, culturales y literarias.

El rosario de su novedosa producción literaria lo ha situado dentro del selecto de los más laureados genios de la literatura nacional; el prontuario de obras publicadas así lo atestiguan.

Y dentro de este rico arsenal de producción literaria y cultural puso a mediado de 1996 en circulación su obra literaria, “Yo y Mis Condiscípulos”, la cual es un sumario de anécdotas, vivencias, recuerdos al conjunto de la plasmación de nuevas ideas humanas y filosóficas.

Entre sus remembranzas el escritor Joaquín Balaguer le dedica más de 13 páginas a los ríos, haciendo particular mención a los que considera los mas importantes del país y de otras latitudes del universo.

Su valorización de los ríos la inicia señalando que “Nací y crecí, como ya he dicho, en una sección rural de la provincia de Santiago, es decir, en una aldea situada estratégicamente en la ruta que comunica desde el corazón del Cibao Central hacia el oeste con el puerto de Montecristi y hacia el norte de Puerto Plata”, señala el ilustre escritor dominicano.

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Prosas sueltas para mi abuela-madre, Elisa Vásquez

No me avisaste que te ibas, mi vieja entrañable de tantas malas noches, dedicación de mis insomnios vigilando los tuyos, abuela madre, mamá de todos mis tiempos floridos y rebelde.

Cobijado bajo el remanso de tu devoción disfruté de tú sentido cuidado y amor fervoroso, madre abuela encantada, fénix espaldarazo permanente en todo mí existir.

Viví en tus desvaríos protagónico donde alojaste en tiempos ido tu lucidez, deteniendo tu mente en tu Quiquito y Bertico, tus nieto hijos adorado, desvelo apasionado de tus largas jornadas de cariño y cuidado. Luz única donde se quedó tu memoria perdida.

Y en tí fuimos tus pequeños niños de siempre, sublevados contra lo imberbe que afloraba, bebiendo en el dulce manantial de tus afectos, retamo jardín de esmero donde quedó hechizada tu memoria pretérita.

Crepuscular nostalgia irreverente que tomas mis horas tardías invocando con melancolía tu adiós sin aviso.

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Clamando por la vida del Río Higuamo

Quizás sea un clamor en el vacío. Una voz solitaria ignorada ex profeso por las autoridades competentes que se niegan a enfrentar con coraje y valentía la caótica situación que le afecta. Pero huelga que insistamos en el asunto hablando por escrito sobre el flagelo que lacera el Río Higuamo de la ciudad de San Pedro de Macorís.

Y es que el deterioro creciente de sus aguas, la contaminación de su existir. La arrabalización social, el asesinato de sus peces, fauna, flora y entorno ambiental nos obliga a ello. El Río Higuamo siempre será motivo de reflexión y de lucha por su supervivencia.

Sobre su pasado, presente y futuro se han escrito miles de cuartillas. En su nombre se han lanzado centenares de manifiesto y proclamas. Este río tan manoseado en la referencia intelectual y literaria de la historia de nuestra comunidad oriental muere. Si, esta muriendo paulatinamente. Sus pulmones ya han sido tomados por empresas y particulares que le lanzan sus desperdicios y desechos industriales tóxicos. Cruelmente, con asechanza y alevosía lo están eliminando lentamente.

Tras aquel decreto 112-5 emitido por el entonces presidente de la República doctor Joaquín Balaguer se pensó en ese momento que amparado en las disposiciones del Decreto-Ley se emprendería alguna acción punitiva contra sus agresores; ingenuamente llegamos a considerar como realmente serias ciertas actitudes y pronunciamientos de algunas autoridades y de algunos empresarios en la ocasión. Desde esa fecha hasta el presente todo has sido bla, bla, bla, bla y nada más.

Las plantas de tratamiento se han quedado en los papeles. Los compromisos de saneamiento solo fue allante y aguaje de los principales de la situación. La descontaminación de sus aguas y desarrabalización de su contorno y entorno ha sido un montaje de prensa con fines politiqueros.

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La ciencia, un reto al periodista

Apoyándonos en el axiomático criterio conceptual donde se establece que: “La ciencia es un importantísimo elemento de la cultura espiritual, la forma superior de los conocimientos humanos.

Es un sistema de conocimiento en desarrollo, los cuales se obtienen mediante los correspondientes métodos cognoscitivos y se refleja en conceptos exacto , cuya veracidad se comprueba y demuestra a través de la práctica social”, ( A. Spirkin M. B. Kedrov), y que la ciencia, “ constituye un sistema históricamente formado de conocimientos ordenados cuya veracidad se comprueba y se puntualiza constantemente en el curso de la práctica social”, ( Diccionario Filosófico de M.M. Rosental y OP. F. Ludin).

Nos adentramos en la búsqueda afanosa de las respuestas científicas que nos sitúe cualitativamente en la cúspide del conocimiento mas exacto posible, en la obtención de soluciones nítidas a los múltiples problemas planteados que se manifiestan en el ente del exigente proceso social de la sociedad, que ordena y reglamenta la investigación constante y sistemática, en aras de ampliar los conocimientos y lograr respuestas claras.

Por lo tanto; la ciencia requiere de una disciplinada disposición y voluntad de trabajo permanente. Compromete su valorización y condiciona su divulgación.

Necesita más que de la diafanidad y la sensatez; de una contundente y profunda actitud crítica, de permanentes desafíos, de cotidiano reto ante los logros obtenidos; de apremiantes dudas, de la implacable prueba con la realidad que encierra la necesaria e imprescindible práctica social.

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A través de las lágrimas del arzobispo de Ayacucho lloró la humanidad


A través de las lágrimas del arzobispo de Ayacucho lloró la humanidad ahíta de sangre y violencia

El sentido de humanidad obliga a reflexionar sobre un hecho inhumano y bestial. Como olvidar aquella fiesta de sangre y exterminio; aquel trágico final de aquellos jóvenes lleno de beatitud utópica que de manera osada y temeraria tomaron violentamente una sede diplomática en el Perú de Fujimori.

Si aquel día memorable apresuradamente y de manera competitiva los cables internacionales de prensa dieron cuenta al mundo la tarde del 23 de abril de 1997 del alarmante hecho: tropas elite del gobierno peruano del ingeniero Alberto Fujimori habían iniciado el “asalto” a la residencia del embajador de Japón, ocupada sorpresivamente desde hace 126 días por un comando subversivo del Movimiento Revolucionario Tupac-Amaru-MRTA-, en las que se encontraban 172 rehenes, tomados por la fuerza hasta ese momento.

Tan pronto el mundo fue enterado de los acontecimientos una avalancha de telegramas con congratulaciones y felicitaciones se sucedieron, también competitivamente, de parte de los gobiernos “democráticos” que rápidamente se solidarizaron con la acción emprendida por su homólogo peruano.

La llamada “gran prensa” se sumó al concierto de estribillos lisonjeros regocijados por la retoma de la sede diplomática. Un escandaloso ejército de estentóreas voces universales manifestó sus alegres parabienes para el “héroe” Alberto Fujimori. El cinismo y la hipocresía se imponían contra el amplio sentimiento que abogaba por una salida negociada y pacifica a la llamada crisis de los rehenes del Perú.

En medio de este festín de congratulaciones y felicitaciones paganas vinieron a la luz publicas las lagrimas vertidas por un hombre abatido por la sin razón y el odio de una claque humana perversa y sedienta de sangre que no cesa de rendirle culto a la violencia y al crimen.

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El asesinato de Maximiliano Gómez, El Moreno


“Los montes culminan en picos y los pueblos en hombres”-José Martí-

Cada año nos vemos precisados a evocar en el recuerdo histórico el incógnito asesinato de ese inmenso monumento humano llamado Maximiliano Gómez, El Moreno; uno de los más grandes lídere revolucionarios comunistas producido en la historia contemporánea de República Dominicana.

Oriundo del laborioso y orgulloso pueblo de San Pedro de Macorís, El Moreno, popular apodo con que lo bautizan sus camaradas de faenas en la lucha política revolucionaria y como comúnmente también lo llamaran sus compañeros, las masas y la historia.

Autodidacta y depurado erudito, con un talento extraordinario asimiló la cultura política adquirida en el movimiento obrero revolucionario al grado tal que alcanzó la cima por encima de una pequeña burguesía urbana protagónica, individualista y egoísta, arropada de una manifiesta presencia de intelectualismo retórico parlanchín, caracterizado por un teoricismo locuaz apabullante.

El Moreno, cuya recia contextura física(con más de seis pies de estatura y con más de doscientas libras), con una cautivante y amplia sonrisa perenne, alcanzó el pináculo de un amplio y ancestral liderazgo anti-balaguerista.

Su enorme capacidad de análisis expresada en sus tesis políticas: “Golpe de Estado Revolucionario”, emanada de la Conferencia Nacional de Cuadros Hilda Gautreaux, (1969) , como una forma concreta de desplazar violentamente del poder al balaguerato autocrático y despótico.

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Maurice Bishop: ayer Libertador; hoy Mártir

Maurice Bishop, el líder granadino que fuera depuesto como jefe de la revolución que él iniciara con el Movimiento Nueva Joya, el 13 de marzo de 1979, fue un consagrado defensor de su pueblo para quien siempre soñó lo mejor.

Dotado de una gran capacidad política, excelente orador, político sagaz y atrevido, inició los profundos cambios que necesitaba su Granada del alma, asumiendo siempre una actitud de cara al pueblo y a la historia.

Jamás asumió desde antes y durante la revolución una posición desesperada ni se dejó atrapar por la anarquía. Fue un líder político con mucho tacto y respeto.

El proceso revolucionario de Granada tuvo su punto de partida en enero de 1974 cuando estalló una huelga nacional independentista para impedir que Eric Mattewa Gairy usurpara el poder.

Gairy era un aventurero mafioso y sin el menor escrúpulo; aprovechó la crisis de 1951 a raíz de una huelga realizada por el primer sindicato creado en la isla. A mediado del siglo veinte este sindicato irrumpió violentamente en la vida pública de la isla, y en 1951 organiza una gran huelga, Eric Grairy, un desalmado joven lleno de codicias que había residido casi toda la vida fuera de la isla asume la conducción de la isla instalando una de las tiranías más bestiales del mundo, al grado tal que la prensa lo bautizó como el Idí Amín del Caribe.

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Lambonismo, ideología de los oportunistas

El lambonismo como arma de conquista social está tomado arraigo en la realidad social dominicana. La adulonería en extremo, a ultranza, como vehículo ex profeso para alcanzar premeditados objetivos personales, políticos y sociales, en los últimos tiempos se ha puesto de manifiesto sistemáticamente muy en boga en las relaciones sociales y humanas, las cuales han estado basadas en la demagogia y la farsa como normas de convivencia y vínculos afectivos.

Lamer o lamber a todo aquel (o aquellos) que por circunstancias coyunturales, transitorias, ha llegado a la altura social y pública se ha convertido en una constante de nuestra realidad actual.

El lambisconear a los que tienen cierto poder material o económico es una modalidad propia en los aprovechadores de ocasiones; es el arma común de los mediocres.

El lambonismo frecuentemente es utilizado por cretinos y canallas; por individuos carentes de condiciones y atributos personales para poder escalar con decencia y dignidad una posición de respeto en el escenario de la cosa pública; su estrechez mental lo impulsa a recurrir, necesariamente a lamerle su existencia de vida y presencia personal a todo aquel que considere situado en su entorno por encima de él en la escala de valores humano y social.

La lambeta como expresión cultural táctica para subsistir o para sobrevivir, ha convertido el espectro social dominicano en un inmenso vertedero social; en un vaho apestoso, constantemente enriquecido por la inmoralidad más honda, y laureado por la más repugnante cobardía.

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