Detenido Nelson Bardesio, integrante del escuadron de la muerte de Uruguay

Imagen de Sandra Urbana

A los 68 años, Nelson Bardesio Marzoa -el agente de la CIA y fotógrafo policial que 36 años atrás reveló a los tupamaros la identidad de los integrantes del Escuadrón de la Muerte y confesó la forma en que operaba clandestinamente en atentados con explosivos, torturas a detenidos, asesinatos y desapariciones- vive actualmente en Argentina.

Tras una extensa investigación, el Semanario Brecha logró localizar a Bardesio en una casa de Ituzaingó, en el Gran Buenos Aires, por lo cual adelantó un día su edición y salió este jueves con la noticia.

La investigación logró recomponer el periplo del agente durante estos más de 30 años, luego que en 1972 lograra abandonar el país, "quizá protegido por los agentes de la CIA estacionados en Montevideo", según consigna Brecha.

Ese mismo año, en marzo, Bardesio había sido interrogado por los tupamaros en la "Cárcel del Pueblo", revelando la identidad de los integrantes del Escuadrón de la Muerte y detalles de sus operaciones clandestinas, que incluían atentados explosivos, torturas, asesinatos y desapariciones; así como los vínculos de los grupos paramilitares y parapoliciales con el Ministerio del Interior y de Defensa de la época.

Al encontrarse libre, Bardesio afirmó que había sido torturado psicológicamente por los tupamaros y rectificó todos sus dichos. El semanario estima que el agente abandonó el país en noviembre de 1972.

La investigación de Brecha pudo establecer que en 1976 Bardesio se casó en Texas, Estados Unidos; y que siguió en ese país por lo menos hasta 2004. Lo que sorprende es que en 2006 haya decidido instalarse en Argentina, ya que "no se esforzó por disimular su presencia. Ingresó a ese país con el pasaporte estadounidense número 712614610, expedido a su nombre", señala el semanario.

"Bardesio optó por instalarse en una casa anodina, ni muy modesta ni muy lujosa, de un barrio de clase media alta de la calle León Bloy 308, en Ituzaingó", continúa el semanario, cuyo equipo de investigación viajó el pasado martes a esa dirección y tomó fotografías del lugar. Al llamar por teléfono al domicilio, atendió la esposa que confirmó la noticia buscada: "Nelson ahora está en la ducha", contestó. Los periodistas tocaron timbre y tras identificarse como "periodistas uruguayos" no obtuvieron más respuestas, hasta que finalmente la esposa de Bardesio les dijo que su marido no haría declaraciones.

También se supo que desde que se afincó en Argentina, Bardesio viajó en algunas ocasiones a Montevideo para visitar a sus familiares.

Con motivo de la apertura del caso de desaparición de Héctor Castagnetto, en el cual el testimonio de Bardesio es considerado un elemento clave, la justicia uruguaya pidió información vía Interpol a mediados de 2007. En ese entonces, la policía argentina comunicó detalles sobre el paradero del ex fotógrafo.

Brecha señala que por razones que se desconocen, "el pedido de captura preventiva no se activó hasta ahora" y es de presumir que Bardesio tenía conocimiento de las diligencias judiciales.

El ex fotógrafo no intentó fugar, y el semanario conjetura que quizá esté dispuesto a colaborar con la Justicia uruguaya.

De todos modos, la dirección del domicilio de Bardesio se encontraba en el expediente judicial desde hace un año y medio pero el juez Pablo Eguren nunca lo requirió, señala Brecha, que informa que ahora el fiscal Perciballe y la jueza Eustacchio tomaron cartas en el asunto.

Nelson Bardesio, un fotógrafo policial, fue secuestrado por el MLN-Tupamaros en 1972. En base a su testimonio, el 14 de abril de 1972 los tupamaros mataron a dos policías, un militar y un jerarca civil del gobierno, Armando Acosta y Lara, presuntos integrantes de un Escuadrón de la Muerte. Ese mismo día, el contraataque de la Policía provocó ocho muertos en filas tupamaras. Esas acciones fueron el principio del fin del MLN, que seis meses después había sido completamente derrotado en el plano militar por las Fuerzas Conjuntas de militares y policías.

Una investigación judicial habría determinado el paradero del ciudadano uruguayo y se prevé que en breve Interpol Argentina capture y extradite a Bardesio hacia Uruguay, según comentó el abogado de Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), Guillermo Paysee.

Este organismo de Derechos Humanos fue quien patrocinó hace tres años una denuncia sobre la desaparición y muerte de Héctor Castagnetto en 1972. Entre las personas que debían prestar declaración por este delito se encontraba Bardesio.

"Sería fundamental el testimonio de Bardesio, que claro, puede ser muy diferente al dado en la Cárcel del Pueblo en el 72", indicó Paysee. El abogado indicó que la importancia de este testigo radica en que puede aportar datos "sobre el contexto anterior al golpe de Estado" en donde se pueden investigar crímenes de lesa humanidad que no prescribieron por estar fuera de la Ley de Caducidad.

La causa Castagnetto es investigada actualmente por la jueza Graciela Eustaquio.

El misterio que cubría la vida de Nelson Bardesio -ex fotógrafo policial vinculado por denuncias a la CIA y al Escuadrón de la Muerte entre 1960 y 1970- se develó este jueves cuando miembros de Interpol Argentina lo capturaron en su casa de Buenos Aires. el comisario Alejandro Otero, ex director de Inteligencia y Enlace, calificó a Bardesio como una persona que "no tenía ética ni moral".

Otero conoció a Bardesio en la década de 1970, cuando ambos desempeñaban funciones en Inteligencia de la Jefatura de Policía de Montevideo: "Él (Bardesio) era un simple mensajero que comenzó a tener mucha relación con los americanos que estaban instalados en Jefatura. Era un oportunista que siendo un agente del último escalafón encontró una magnífica oportunidad para poder escalar", dijo Otero.

Escalando posiciones

Si bien Bardesio era presentado como fotógrafo policial, según comentó el comisario Otero, sus actividades se centraban en la búsqueda de información: "Él hacía de todo. Se prestaba a cualquier tipo de circunstancia. Por ejemplo, si alguien tenía interés en encontrar a una persona, él la buscaba, hablaba por teléfono, la visitaba... en fin, ¿usted me entiende?".

Bardesio comenzó a escalar posiciones dentro de la inteligencia policial local hasta llegar a ser el hombre de enlace con el tercer jefe de la Jefatura de Policía de Montevideo, un coronel cuya identidad Otero prefirió mantener en reserva.

"A partir de allí se convirtió en un hombre fundamental. Entraba en todos lados, tenía recursos económicos para hacer favores y regalos a cambio de información. Al ver los contactos que tenía nadie le preguntaba nada y todo le era permitido", explicó Otero.

El comienzo del fin

El máximo nivel de exposición pública que alcanzó Bardesio fue cuando un comando del MLN Tupamaros lo secuestró y luego difundió una lista con los supuestos integrantes del Escuadrón de la Muerte.

En base a su testimonio, el 14 de abril de 1972 los tupamaros mataron a dos policías, un militar y un jerarca civil del gobierno, Armando Acosta y Lara, presuntos integrantes del mencionado Escuadrón. Ese mismo día, el contraataque de la Policía provocó ocho muertos en filas tupamaras. Esas acciones fueron el principio del fin del MLN, que seis meses después había sido completamente derrotado en el plano militar por las Fuerzas Conjuntas de militares y policías.

La desaparición de Bardesio

Según Otero, cuando Bardesio fue secuestrado por los tupamaros, existía nerviosismo entre sus colegas por la información que podría dar a los guerrilleros: "Además del hecho del secuestro imagino que quienes trabajaban con él y compartían una serie de acciones también podrían ser involucrados en sus dichos, tal como sucedió después. Supongo que eso causaba nerviosismo", señaló.

Otero no puede asegurar que algunos de los mandos le recriminaran a Bardesio que diera algún tipo de información a los Tupamaros, pero sí indicó que varias personas de su círculo le dieron la espalda: "Después (del secuestro) Bardesio quemaba y muchos lo trataron como un traidor. No sé si los altos mandos le retiraron su confianza y dejaron de protegerlo en el exterior...Cuando uno tiene un informante sirve todo, y pienso que Bardesio era muy bueno en su tarea".

Miembros del Escuadrón de la Muerte, según Bardesio

Carlos Pirán, subsecretario de Interior.
Armando Acosta y Lara, subsecretario de Interior.
Subcomisario Raúl La Paz, nexo entre la DNII y la embajada de Estados Unidos
Inspector Víctor Castiglioni, director de la DNII
Capitán de Marina Ernesto Motto, de Inteligencia de la Armada
Alberto Sosa González, funcionario del Ministerio del Interior
Hernán Silvera Techera, policía
Oscar Rodao, policía
Estanislao Lamenta, funcionario del Ministerio del Interior
Comisario Hugo Campos Hermida, jefe del Departamento 5 de Investigaciones
Comisario Macci, jefe del departamento 6
Coronel aviador Walter Machado, enlace entre la policía y las Fuerzas Armadas
Oficial Inspector Pedro Fleitas, DNII
Santiago de Brum Carvajal, ministro del Interior
Julio Vigorito, subsecretario del INterior
Inspector Jorge Grau Saint Laurent, director de la Oficina de Estadística y Contralor de información
Ángel Crosas Cuevas, médico paraguayo
Miguel Sofía, integrante de la JUP
Subcomisario Óscar Delega, funcionario del Departamento 5
Walter Werner Machado, policía
Capitán Mario Risso, jefe de inteligencia de la Armada
Capitán Pedro Antonio Matto
General Juan Pedro Ribas
Nelson Benítez, policía
Capitán de navío, Jorge Nader
Nelson Bardesio, funcionario de las Fuerzas Conjuntas
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