El franquismo colombiano

Imagen de Viejoblues

La ideología de la llamada Seguridad Democrática no surgió de la nada, pues aunque suene a tautología, es una ley científica comprobada que la nada no genera nada.

La ideología dominante de la actual clase dominante colombiana, es el máximo desarrollo del pacto oligárquico de Benidorm en 1957, amasado con el rescoldo producido por la guerra civil liberal-conservadora y firmado por los dos más esclarecidos dirigentes del bloque de poder dominante en Colombia: El jefe conservador falangista Laureano Gómez y el jefe liberal panamericanista y maltusiano Alberto Lleras.

Y digo máximo no superior ni ultimo, pues su posibilidad histórica durante estos últimos 50 años de mejoras (las que a su vez generaron un contrario dialéctico), ha sido llevada a límite por el actual presidente de Colombia y su ulterior desarrollo solo será posible en dos direcciones: Una su prolongación durante un tiempo indefinido o su superación dialéctica, valga decir su contrario, una Democracia Amplia y Popular.

Esa es la naturaleza íntima del actual sistema de poder dominante en Colombia y corresponde a la imagen del tigre de circo sobre el cual cabalga el gobernante, que varios caricaturistas han popularizado en Colombia: El tigre no puede correr indefinidamente porque se agota y colapsa, y si su jinete se desmonta corre el riesgo de ser devorado.

¿Cual es la esencia del pacto (por lo alto) firmado en Benidorm hace 51 años y que logró hacer coincidir a los Gómez con los Lleras, haciendo desaparecer las terribles contradicciones sectarias que causaron la matanza liberal-conservadora extendida durante 10 años? ¡El anticomunismo religioso! Que hoy gracias al desenvolvimiento del conflicto social y armado de Colombia, ha ido saliendo a flote.

El ensamble funcional del corporativismo del nacional-catolicismo del Opus Dei laureanista o franquismo colombiano, con el “panamericanismo” norteamericano y maltusianismo del ex secretario general de la OEA Alberto Lleras Camargo, y que el gobierno de los EEUU obligó a hacer coincidir para hacer avanzar en Colombia el famoso “desarrollismo democrático y anticomunista ”, impulsado durante la guerra fría en toda América Latina, como respuesta a la expansión del comunismo soviético, pero sustentándolo en Colombia sobre dos poderosas y particulares estructuras de poder:

1- En lo politico el desarrollismo económico del partido “único” del Frente Nacional, para repartir “democráticamente” el tesoro publico entre los miembros de las cúpulas de los dos partidos (liberal y conservador) con la finalidad de que estos a su vez hicieran llegar algunas migajas a sus “clientelas regionales” y así poder consolidar el desarrollo capitalista por la vía latifundista del campo Colombiano y salvar al país de la Chusma.

2- Y en lo militar, el partido Anticomunista “autónomo” de las Fuerzas Armadas de Colombia, creado en el famoso discurso del Teatro Patria de Usaquén el 9 de mayo de 1958, con el encargo de hacer avanzar con plena autonomía el desarrollismo, mediante sus famosas “acciones cívico-militares”.

El ejército y la policía fueron reformados y reorientados a sustentar las reformas diseñadas en el pacto frente nacionalista con gran perspectiva de futuro, con la concepción expresada en la revista de las Fuerzas Armadas por el general Ruiz Novoa, uno de sus comandantes más connotados en la guerra de Corea y contenida en la siguiente idea convertida en poderosa cruzada nacional : “La defensa contra el comunismo no reside tan solo en la fuerza de las armas; ella se encuentra en la eliminación de las desigualdades sociales siguiendo las normas Cristianas”.

Mientras que los llamados “gremios de la producción” (cafeteros, ganaderos, industriales, exportadores, grandes comerciantes, banqueros financistas etc), unidos y triunfantes, reforzaron sus planes y estructuras corporativas para desarrollar del mercado interno del país, vinculando estrechamente en ellos a la institución militar, y originando así la intima fusión que se observa ahora madurada, en el actual militarismo de los gremios colombianos con su idea territorial de “Nación”.

Una vez el proceso de control politico nacional sobre las regiones en conflicto y el despojo de tierras en las zonas cafeteras, esmeraldera, llanera y de la llanura costeña se concluyó y legalizó durante el gobierno de Lleras Camargo.

Los bandoleros y pájaros oficiales dejaron de ser útiles y estos sin el apoyo de los gamonales de los directorios regionales liberal o conservador que se habían reconciliado, fueron eliminados.

Los más notorios y sanguinarios como desquite , sangre-negra, o Efraín González murieron, mientras que otros como ”zarpazo” Buitrago o “mariachi” Oviedo, fueron utilizados como guías-civiles en la lucha iniciada contra los reductos guerrilleros gaitanistas y comunistas sobrevivientes de la guerra de Villarrica y el oriente tolimense, quienes aceptaron desmovilizarse pero sin entregar sus armas.

En 1959 el triunfo de la revolución cubana, aumenta la histeria anticomunista en el gobierno estadounidense. En 1960 se colocan las fuerzas de policía bajo la dirección inmediata del ministro de guerra.

En 1961 llega a Colombia el Gral del US Army Yarborough quien redacta el Suplemento Secreto al gobierno colombiano sobre la reorganización de las Fuerzas Armadas y la creación de su anexo las Fuerzas Paramilitares.

En 1962 durante el gobierno bipartidista del gamonal conservador Guillermo León Valencia, el general Alberto Ruiz Novoa, el de las normas cristianas, como ministro de guerra desata el Plan LASO (Latin american security operation), una bien calculada operación de acción cívico-militar comandada por los héroes de la guerra de Corea, general Alvaro Valencia Tovar (compañía arpón) y el general José Joaquín Matallana (compañía flecha), para tomar las “republicas comunistas” de Marquetalia, Riochiquito y Guayabero que solo existían en la mente del hijo de Laureano Gómez, y se origina la guerrilla de las Farc.

En Septiembre de ese mismo año sale edición de Manual FM-31-15 del ejército USA traducido como “Operaciones contra las Fuerzas Irregulares” y en Enero 1963, el ejército publica el No. 12 de su Biblioteca: “La Guerra Moderna” del francés Roger Trinquier.

Sigue el gobierno de Lleras Restrepo, con los desarrollos a las recomendaciones del Gral Yarborough en el decreto 3398 de 1965, convertido en Ley 48 de 1968 y la resolución 005 de 1969, continuadas durante el gobierno del manzanillo Turbay Ayala, con la edición por el ejército nacional (Diciembre de 1979) del libro Instrucciones Generales para Operaciones de Contraguerrilla, el inicio de la experiencia paramilitar del Magdalena Medio, y la expedición del nefasto Estatuto de la Seguridad Nacional.

Durante los siguientes gobiernos, el del laureanista Belisario Betancur y el del ausente mental Barco Vargas, se continúa con las experiencias del MAS iniciada en 1981, la de Puerto Boyacá en el Magdalena Medio iniciada en 1982 que se prolongará hasta 1989; se organiza la triple A (alianza anticomunista americana en BINCI, extendida por la Brigada XX que lo reemplaza), y la brigada VII inicia labores en los Llanos Orientales con los Paramilitares del esmeraldero don Víctor Carranza.

En de 1990, durante el gobierno de Cesar Gaviria, la brigada XVII de Urabá pone a funcionar la estructura Paramilitar de los Hermanos Castaño, los PEPES (perseguidos por Pablo Escobar), la Policía-COPES y el “AMOR POR MEDELLIN”, y en Abril de 1991 inicia sus actividades la red 07 de la Inteligencia de la Armada Nacional.

En Diciembre 1994. El Presidente Ernesto Samper emite un Comunicado en el cual regula los Servicios Especiales de Vigilancia y Seguridad Privada, contemplados en el Decreto 356 del 11 de febrero de 1994 de su antecesor Cesar Gaviria, dándoles el carácter de grupos de civiles armados, coordinados por el Ejército, denominándolos CONVIVIR, y Alvaro Uribe Vélez los replica como gobernador Antioquia.

En Noviembre 1997, La Corte Constitucional aprueba la Sentencia C-572/97 en la cual declara “constitucionales” las cooperativas CONVIVIR, restringiendo solamente el tipo de armas que pueden portar. Hacen salvamento de voto los magistrados Eduardo Cifuentes Muñoz, Carlos Gaviria Díaz, José Gregorio Hernández Galindo y Vladimiro Naranjo.

Durante el Gobierno de Pastrana Arango (1998-2002), son dadas a conocer; la estructura de la zona Chucureña, en Santander, apoyada por todas las bases militares y policiales de la V Brigada. La del Norte del valle, apoyada en el batallón Palacé (masacre de Trujillo, masacre de Riofrío, procesos contra el Coronel Rafael Alfonso Hani Jimeno en 2001). La estructura Paramilitar del Cesár (eje San Alberto, Aguachica, San Martín), dirigida por el Mayor Jorge Alberto Lázaro Vergel, comandante de la base Militar de Aguachica, coordinada con el DAS y el UNASE y con apoyo económico de ricos hacendados de San Martín. La de la estrategia antidroga del Putumayo 2000 con sede en Puerto Asís, y la del Chocó.

Y durante el Gobierno de Alvaro Uribe Vélez iniciado en 2202, se concluye en lo fundamental todo este proceso referido orientado y conducido a la toma de TODAS las instituciones del Estado y de la economía, por parte de la sui generis amalgama de paramilitares y narcotraficantes, cubierta por la ideología bendita que se desarrolló durante 50 años, sobre la base del pacto firmado en las hermosas playas catalanas de Benidorm por Laureano Gómez y Mr Lleras Camargo.

No es por azar tampoco que hace unos días Uribe Vélez haya dicho que sus gobernantes de referencia, sean el hijosdalgo Guillermo León Valencia y el intelectual del liberalismo Turbay Ayala.

Alberto Pinzón Sánchez

Viejoblues, un espacio libre ∆