El Sur de América Latina no mira mas al Norte


En la última década, Suramérica, que en las décadas del 80 y el 90 del pasado siglo subsistió bajo dictaduras militares y un esquema económico neoliberal, vive en la actualidad una transformación estructural, en mayor o menor grado, y adecuada a las características nacionales, con la asunción de Mandatarios de izquierda, o progresistas.
Las nuevas formulaciones del desarrollo nacional alejado de las leyes del mercado capitalista —que como es sabido lleva a Estados Unidos a dirigir planes de desestabilización interna de las naciones involucradas en la búsqueda de la independencia política y socio-económica — están basadas en la integración mediante mecanismos bilaterales, otros de mayores proporciones, como la Alternativa Bolivarianas para las Américas (ALBA), y algunos en las que participan tres o cuatro naciones, casi siempre fronterizas.
Mientras Estados Unidos muestra las flaquezas de su economía y trata de asirse, casi con desesperación, a soluciones que solo amortiguan la crisis bancaria que ya se está sintiendo en varios sectores y en la población norteamericana, en Manaus, los cuatro líderes suramericanos que allí se dieron cita convinieron en la necesidad de mantener la unidad política y financiera no sólo para paliar los inconvenientes que puedan golpear a sus naciones derivadas del actual fenómeno capitalista, sino para alcanzar el desarrollo con una sólida base de sustentación e independencia.
La reunión en Brasil demostró, en sus conclusiones, que la situación política regional es otra, y los esfuerzos son promisorios en cuanto al futuro de sus países, en su conjunto. La situación de Centroamérica es diferente pues, salvo Honduras que ya forma parte del ALBA, depende, en gran medida, de la economía norteamericana, a la cual está mucho más atada después de la firma con el país norteño de los Tratados de Libre Comercio (TLC).
En Suramérica se dan tres tipos de integración, y la Cumbre de Manaus se corresponde con esta estructura, única en sus principios después de la colonización europea: la regional, la global y la interna.
SURAMÉRICA NO TEME A LA CRISIS FINANCIERA DE EE.UU.
Uno de los asuntos principales que centró la Cumbre de los presidentes suramericanos fue la crítica contundente al sistema financiero internacional y a Estados Unidos como su principal gestor, al ser hasta ahora la potencia económica mundial, mientras destacaron que existe un panorama de solidez en la región, como nunca antes.
Aunque sin descartar que la situación estadounidense puede golpear a las naciones latinoamericanas, muchas de ellas aún dependientes en buena medida del modelo capitalista, el Mandatario brasileño denunció que "el sistema financiero internacional se convirtió en un casino en el que las personas apostaban a ganar dinero fácil sin ninguna responsabilidad", y que las instituciones que pasaron "las últimas tres décadas diciendo lo que nosotros debíamos hacer", no se lo aplicaron a sí mismas.
"Estamos más sólidos (que hace 15 años cuando los latinoamericanos colapsaron con las crisis internacionales), más precavidos, nuestro sistema financiero no está involucrado en la crisis (...) la ironía del destino es que la crisis están en los países ricos y los emergentes van a sustentar el crecimiento de la economía mundial", afirmó Lula da Silva.
El venezolano Chávez puntualizó que la actual crisis se debe a "la irresponsabilidad del gobierno de Estados Unidos (...) el neoliberalismo salvaje, el capitalismo, el fundamentalismo del mercado", y llamó a fortalecer mecanismos que fomenten la independencia de la región.
"No es posible que los pobres tienen que pagar el precio de la crisis de los ricos", afirmó el mandatario boliviano Evo Morales, recientemente ratificado en su cargo por mas del 67% de la población andina. Morales, quien sufre los planes desestabilizadores del gran capital internacional y sus aliados internos, precisó que "el capitalismo no es ninguna solución para la humanidad".
Para Correa, el Mandatario ecuatoriano, conocido como un economista antineoliberal, "esas crisis ya no atemorizan tanto como antes a los países sudamericanos", aunque reconoció que traerá efectos en el precio del petróleo y las exportaciones.
"Ojalá llegue el día que para América Latina sea irrelevante lo que vaya a suceder en Estados Unidos; probablemente allí habremos alcanzado nuestra verdadera soberanía", añadió.
CRUCE DE CAMINOS EN SUDAMÉRICA
Citada por Lula, la reunión de trabajo de los Mandatarios, y varias reuniones bilaterales se centró, en lo fundamental, en el análisis de la extensión del proyecto vial Eje Multimodal Manta-Manaos, que busca la interconexión entre Ecuador y Brasil. Ese proyecto de integración vial de la Amazonia a partir de la unión por carretera y fluvial unirá el Océano Atlántico con el Pacífico, en lo que se considera será una de las grandes obras del siglo XXI.
El diseño parte de la ciudad portuaria ecuatoriana de Manta hasta Manaus en la inhóspita Amazonia de Brasil.
Un corredor amazónico conectará la ciudad brasileña con La Paz, la capital boliviana y Caracas, la venezolana. Se trata de un sistema de carreteras, aeropuertos, puertos y vías fluviales en la cuenca amazónica, que facilitará el comercio regional y con el resto del mundo. Correa ratificó la idea: "Manaos se convertiría en un cruce de caminos en Sudamérica".
El trazado de estas vías de transporte en el área amazónica se relaciona con el Plan de Aceleración Económica (PAC) lanzado por Lula en su país, encaminado al desarrollo económico de esa inexpugnable región. La puesta en funcionamiento de los corredores viales representa para Brasil un paso trascendente en sus relaciones con Asia, pues reducirán de 15 mil a nueve mil millas naúticas la distancia que recorrerán en el futuro los buques para transportar soya hasta los puertos de las naciones asiáticas.
En el contexto de la reunión, Lula da Silva y Chávez suscribieron de manera bilateral siete acuerdos económicos y memorandos de entendimientos que fortalecerán los nexos de los dos países, poseedores de fuertes economías en la región. Esa cita de los dos Mandatarios posee un habitual carácter trimestral, en la que se analiza la marcha de los planes bilaterales.
Fuentes gubernamentales informaron al término del encuentro que los dos presidentes también evaluaron anteriores convenios firmados por Brasilia y Caracas, además de analizar la situación de la integración suramericana.
"El tema de estos convenios es trascendental, queremos dar las gracias desde el alma y el corazón a Lula, a su pueblo y gobierno; la cooperación desinteresada de Brasil es inédita, remarcó Chávez en diálogo con reporteros.
En opinión del líder bolivariano el conjunto de proyectos con Brasil representan avances concretos en diferentes sectores como la producción de soya, en la que ambos tenemos un alza contundente.
Adelantó que las propuestas tienen una calidad técnica insuperable, y los memorandos de entendimientos prevén una docena de bosquejos para adelantar fábricas y transferencia tecnológica hacia Venezuela.
También los acuerdos comprenden las áreas de transporte terrestre y aéreo, financiamiento habitacional, fortalecimiento de un desarrollo fronterizo integrado, y cooperación científica en explotación energética.
Un comunicado de la Cancillería brasileña destacó que en las nuevas líneas de cooperación hay destaque en los acuerdos para edificación de viviendas populares y sobre agricultura familiar.
Los presidentes Chávez y Lula, aseguró el texto, verificaron los avances obtenidos en la cooperación industrial y agrícola por la Agencia Brasileña de Desarrollo Industrial (ABDI) y la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA).
También se analizó la cooperación industrial y técnica para desarrollar programas como la agricultura familiar en Venezuela.
Las relaciones bilaterales entre nuestros países están mejorando y el papel de Brasil es contribuir para que las naciones vecinas crezcan juntas, dijo.
Asimismo, fue concluido el Acuerdo de Accionistas para que las petroleras PETROBRAS y PDVSA constituyan la sociedad que establece una nueva empresa para la construcción y puesta en marcha de la Refinería Abreu e Lima, en Pernambuco.
BANCO DEL SUR: ENCLAVE CONTRA LA CRISIS
El tema de la urgente reactivación del Banco del Sur fue uno de los temas principales analizados en la ciudad norteña brasileña, a pedido de Chávez, su principal impulsor. Aunque el Banco está legalmente suscrito desde hace un año como mecanismo de financiamiento al desarrollo regional, su puesta en práctica es nula hasta ahora "por problemas burocráticos", dijo el Mandatario.
Defensor del Banco del Sur, el presidente Correa refirió que ese ente financiero es clave para enfrentar la crisis generada en Estados Unidos.
Preciso que "la entidad crediticia regional, aún en proyecto, podría contrarrestar efectos del colapso mundial capitalista". En ese sentido, puntualizó, el Banco del Sur es una manera de que seamos menos dependientes y felicitó a Chávez por la iniciativa.
El Banco del Sur, como está planeado, debe sustentarse en las reservas internacionales de sus miembros, lo cual permitirá los recursos para la inversión, un manejo regional de ellos mediante fondos de financiamiento y de cooperación. Ello permitirá a Suramérica despegarse de manera absoluta del sistema neoliberal.
Lula, cuyo país posee la economía más fuerte de la región, respaldó el proyecto bancario propuesto por Chávez en una Cumbre del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) en el 2007.
Con ese programa financiero, la región suprimirá su actual dependencia del Fondo Monetario Internacional y podría colaborar para que otras naciones hagan frente a la actual crisis económica del capitalismo.
Lidice Valenzuela
























































































