blog de Prof. Martín Guédez

Ante la crisis capitalista


Imprescindible tarea para una vanguardia socialista

Asistimos a uno de los momentos de crisis del sistema capitalista acaso el más serio de su historia. La etapa “superior¿?” del imperialismo llevó al voraz capitalismo a asumir la osadía suicida del neoliberalismo. La doctrina de la “mano libre e invisible del mercado” ha generado el colapso que hoy vive el sistema.

Los predadores –y el capitalismo es predador y salvaje por naturaleza- sin reglas ni normas que regulen su voracidad criminal le ha conducido a esta suerte de harakiri o autosuicidio (Carlos Andrés Pérez dixit).

Sin embargo el sistema capitalista global continua siendo un formidable enemigo para la humanidad, le sobra poder e instintos criminales como para hacer muchísimo daño antes de desaparecer como la más letal pandemia de la historia humana.

Al movimiento revolucionario del Siglo XXI y particularmente a la Revolución Bolivariana vanguardia y epicentro de este renacimiento de la esperanza socialista le corresponde aprovechar con inteligencia el momento estratégico.

Evidentemente si se asume esta “oportunidad” histórica con meras acciones destinadas a tender y reforzar el riel de la economía y no se tiene la capacidad de ofrecer a la locomotora socialista el riel de las ideas se estaría ante un descarrilamiento. Hasta el momento, y desde el instante en que se empezó esta andadura, el riel de la fortaleza ideológica ha sido el más débil rayando incluso en su dolorosa ausencia.

Se impuso la prudencia donde debió reinar la audacia

Tuve un viejo maestro quien ante mis impaciencias juveniles unidas a los desencantos propios del voluntarismo me decía solemne "Si cuando caminas y no alcanzas la meta miras hacia el suelo y has adelantado así sea un poquito, empéñate con mas ahínco porque vas bien".

Visto así lo acontecido en la Cumbre Extraordinaria de UNASUR va bien. Si miramos la actitud de Nuestra América cuando se expulsó a Cuba de la OEA o aconteció la invasión de Bahía de Cochinos y la soledad íngrima de la hermana Cuba ante la agresión ciertamente hemos adelantado y mucho.

Hay tiempos y tiempos. Hay tiempos en los cuales se impone la prudencia pero hay otros en los cuales sólo la audacia conduce al éxito. Este tiene que ser tiempo de audacias, serenas y firmes, pero audacias al fin.

No es suficiente con haber apoyado la democracia y condenado la agresión, la violencia y el golpismo en Bolivia. No es suficiente. En la declaración se recomienda el "diálogo" entre la víctima y el asesino.

¿Se podrán negociar los muertos? En la declaración no hay una sola mención el predador mayor, el cerebro macabro detrás de todo el crimen, no se menciona ni por asomo al gobierno de los EE.UU. ¡Cosas de la diplomacia o la prudencia! Ni una sola condena, ni siquiera una ligera referencia al predador asesino.

Area de Combate: Las elecciones del 23 de noviembre en Venezuela

El capitalismo, según no sólo admite sino que reivindica con fuerza como un valor del mismo esa suerte de gurú del neoliberalismo que es Lester Thurow, para quien el capitalismo tiene gran éxito porque apela a los instintos naturales más salvajes de ese animal conocido como hombre marca el camino al Apocalipsis.

Ciertamente el capitalismo convierte la vida en sociedad en área de combate entre depredadores y presas. El capitalismo es el darvinismo social en su expresión más acabada y letal.

Ciertamente para dejar fluir la fiera de los instintos no es necesario apelar a ningún valor de orden superior, espiritual o ético.

Homo homini lupus, esa locución latina que significa “el hombre es un lobo para el hombre”, originaria del comediógrafo latino Tito Marcio Plauto (254 a.C – 184 a.C) popularizada en el siglo XVIII por Thomas Hobbes, realmente tiene aún más fuerza si se toma el texto exacto de Tito Marcio Plauto que dice: “Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit” (Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro), ya que ciertamente el hombre se hace lobo y depredador del hombre cuando olvida, guiado por los instintos, quien es aquel al que explota, depreda o asesina.

El compromiso socialista es hasta la vida o no vale

Pienso que la vida sin un compromiso de esos irrevocables no vale la pena vivirla. Pienso que al amor hay que apostarle la vida entera sin restricciones y sin reservas.

El camino del socialismo ha de vivirse en clave de compromiso completo porque una de las grandes fallas de nuestro tiempo es ese miedo a lo definitivo, como si nos costara botar la ropa y sumergirnos desnudos, sin planes de huida, sin cálculos de reserva, siempre viendo de reojo el bulto con la ropa en la orilla, por si acaso.

Esa indecisión ante las decisiones de vida, ese comprometerse pero no del todo termina por anticipar la espantada ante los primeros contratiempos o fracasos y siempre habrá fracasos a lo largo del camino.

Revolucionarios que se jueguen la vida a la Rosalinda de la utopía, que quemen las naves para no tener posibilidad de retorno son los necesarios para transformar la historia. No estoy seguro de que un amor con reservas sea el verdadero amor. "Revolucionario para siempre" termina siendo una pesada carga para muchos y alienta de alguna forma el abandono, la entrega al "dulce encanto de la vida burguesa".

La mentira como norma

No sorprende que sea la mentira la dilecta estrategia del capitalismo para hacer frente a los esfuerzos por llevar la justicia y el amor como normas de vida socialista.

Así ha sido a lo largo de la historia y así continuará siendo. El aforismo que reza “la mentira perdura sólo mientras la verdad llega” es la defensa que ante este carnaval de miserias puede y debe esgrimir el pueblo por vía de la conciencia.

Una mentira repetida mil veces no se convierte en verdad como proclamaba Goebbels pero sí llega a parecerlo aunque siempre sea mentira. El problema con la mentira es que su uso premeditado falta a toda norma ética y de ordinario no conoce límites.

Combatir a los cristianos con la mentira de que eran caníbales difiere muy poco de la prédica que hoy se utiliza contra el socialismo según la cual éste te quita los hijos, te arrebata tus propiedades más legítimas o te esclaviza.

Con la mentira hemos topado una vez más hoy vertida profusamente por toda la faz de la tierra mediante los extraordinarios medios de difusión con los cuales se cuenta. Si la nariz les creciera como nos enseñaron de niños con el cuento de Pinocho tendríamos serios problemas de convivencia para encontrar espacio a tales pértigas.

Ser revolucionario es hacer la Revolución

Un millón, quizás más, de virtudes revolucionarias y al menos un grave defecto. Un balance extraordinario para cualquier ser humano, sin embargo un balance delicado para quien tiene la inmensa responsabilidad de conducir esta nave en la que van las esperanzas de un pueblo.

El propio presidente Chávez reconocía este defecto, hace apenas unos días, atribuyéndolo a la inmadurez propia de su acontecer.

Chávez es una persona de carácter sanguíneo y apasionado, un carácter que lo acompaña como su sombra proporcionándole ese carisma que a la inmensa mayoría del pueblo encanta. No obstante, ese carácter sanguíneo lo ha inducido a costosos errores particularmente cuando de la evaluación de las personas se trata.

No he conocido nadie más generoso para el reconocimiento exaltado hasta convertirlo en un peso muerto a la razón, como tampoco he conocido alguien tan duro cuando de la descalificación se trata. Ambos extremos resultan una tara para la sindéresis.

Lo mismo eleva hasta el cielo sin medida como aplasta sin misericordia. Eso, que en cualquier otro proceso revolucionario no pasaría de ser un ligero inconveniente en el nuestro pesa como una lápida. No existiendo esa vanguardia del pensamiento que debe acompañar y blindar todo proceso, cualquier gesto, cualquier palabra del presidente adquiere para la inmensa mayoría carácter de sentencia.

Subvertir el continente por amor o morir en el empeño


Tarea de la vanguardia socialista

Vivimos tiempos de renovación de las utopías. En un mundo donde todo parecía esterilizado de sueños, y donde prevalecía la estética sobre la ética, lo meramente alcanzable sobre la utopía, el tener sobre el ser, lo inmediato sobre lo trascendente, se produjo un despertar de las conciencias.

El proceso bolivariano se multiplica por buena parte de la América Latina de modo que la indiferencia está siendo poco a poco sustituida por el compromiso. En el ámbito de la espiritualidad el intimismo narcisista ha venido desgajándose para asumir el espíritu como un compromiso con el prójimo.

El amor a la madre tierra en un planeta que se conmueve entre los estertores de las heridas casi irreversibles infligidas por la filosofía de vida capitalista. Una humanidad nunca antes tan despojada de su derecho a serlo clama desde el hambre, la exclusión y la miseria de miles de millones de criaturas por una solidaridad militante, por amor verdadero, por la causa grande del socialismo. La Revolución Bolivariana, ahora como a comienzos del siglo XIX, porta la antorcha humanista como esperanza para el continente.

Sorprendentemente amplia en objetivos y conceptos la Revolución Bolivariana recorre hoy las venas abiertas de los pueblos de Nuestra América acogiendo sin exclusiones a todos los explotados, preteridos, arrinconados y desechados de la historia en nuestras tierras. Encuentran espacio en ella, por identidad de propósitos y fines, desde las corrientes revolucionarias marxistas-leninistas más ortodoxas hasta las corrientes del pensamiento cristiano adscrito a la teología de la liberación.

El odio y la ceguera de los medios cipayos

Repugnante aunque nada sorprendente la actitud de los mal llamados “medios de comunicación” privados en nuestro país ante la actuación de nuestro atletas en la Olimpíada de Beijing.

Repugnante, porque resulta un caso de mala sangre inédito en la historia de la humanidad el que prácticamente se mienta y se disfrute cuando la juventud del propio país —con mucho lo más noble y querido—, se entrega a una lucha deportiva y no obtiene los éxitos tan ansiados; nada sorprendente, porque estos medios devenidos en armas letales contra un gobierno creen totalmente en la premisa de que “no hay reglas ni en el amor ni en la guerra” y ellos son la vanguardia de un ejército en guerra.

Ignoran el histórico éxito de haber llevado 109 atletas sabiendo que no se va a una Olimpiada por invitación sino porque se conquista.

Violan todas las reglas conocidas en su afán desmedido de lastimar cuanto puedan asociar al Gobierno bolivariano. La manipulación de la opinión pública ha permitido que la “información” sirva como opresor de las conciencias de un sector de la población venezolana.

Más que la actitud irremediable de estos medios preocupa el problema de salud pública que han generado y que más temprano que tarde tendrá lamentables consecuencias.

Partido Socialista Unido de Venezuela: Con los pies en el suelo


A la república solo ha de salvarla pensar en grande, sacudirse de lo pequeño y proyectar hacia lo porvenir -José Ortega y Gasset-

Sin optimismos necios que apenas sirven para engañarnos a nosotros mismos, el PSUV dio un paso adelante en la conformación de un partido capaz de conservar el poder y transformarlo.

La experiencia arrojó muchas más luces que sombras. Luces, porque el pueblo pesuvista demostró su alegría, su entusiasmo y su decisión de protagonizar su propia salvación. Luces, porque se abrió un modo de hacer política protagónica que será de gran importancia a futuro. Luces, porque es sumamente alentador que en un acto de partido se hayan movilizado más de dos millones y medio de compatriotas militantes y eso no es poca cosa.

Sombras, todas las esperables.No podía ser para menos, a pesar de la condición inédita de postularse como candidato única y exclusivamente por su trayectoria de vida, su ejemplo revolucionario y como reflejo de un acto personalísimo de conciencia. En consecuencia, sabiendo de que nadie lo haría mejor que su persona ni nadie sería mejor alcalde o gobernador de acuerdo con su propio concepto.

Los actos vividos en días anteriores a las elecciones del domingo nos dijeron que no, que algunos aún no se deslastran de aquella práctica adeco-copeyana de ventajismo, trampas, engaños, manipulaciones, etc.

¿Tendrá límites el odio de la oligarquía venezolana?

Asombra, por decir lo menos, cómo buena parte de la oposición política venezolana se ha lanzado a validar lo invalidable aunque tal validación pueda conducir a una guerra contra su propia patria.

No obstante que una mirada apenas rigurosa al informe de la INTERPOL y las declaraciones ofrecidas en espectacular rueda de prensa por el Director General del organismo arroja severas contradicciones, la oposición política ha desatado un verdadero aquelarre. El informe, que no podría servir de base para absolutamente ningún proceso serio, señala lo siguiente:

a) Se violó la Cadena de Custodia exigida para que las pruebas no sean calificadas como contaminadas y por tanto, inutilizables.

b) No se puede demostrar la autoría de ninguno de los documentos analizados, incluida la propiedad de los equipos, salvo aceptar que una de las partes –la agresora, en este caso- dice absolutamente la verdad.

c) Se efectuaron manipulaciones de los archivos entre el momento en que una de las partes dice haberlos incautados (1ro. de marzo) y el 3 de marzo, fecha de entrega a la Policía Colombiana Especialista en Delitos Informáticos.

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