México: ¿Quieres saber sobre la marcha?

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La marcha fue noticia en todo el mundo. Un acontecimiento. Se llamó "Iluminemos México". Marcha por la paz. Hasta ahí todo parece maravilloso, pero ¿qué hay detrás de esta cortina blanca, de luces y buenos sentimientos? Los mexicanos realmente estamos hartos de vivir en un país donde la vida no vale nada.

Pero de lo que realmente estamos hartos es de que los gobernantes pasen cada seis años, uno tras otro y ninguno reste, si no sume y añada leña en esta hoguera social. Pero la violencia no ha caído del cielo ni salido del averno. Ha crecido poco a poco a expensas de un país que desprecia las normas y de unos políticos que desprecian la vida de sus ciudadanos. ¡Menuda escuela!

Los que matan y secuestran no son extranjeros, no es Bin Laden, la culpa no es de terroristas o de extraterrestres.

Es de mexicanos, envenenados por décadas de anarquía sentimental, de vacío, de futuros rotos. No se puede pensar en el futuro porque el rugido de las tripas hambrientas solo generan odio hacia los que se roban la comida de hoy.

Aprovechándose del sentimiento de inseguridad que existe en una buena parte de su auditorio - de la que por ningún motivo son ajenos antes bien; corresponsables - la televisión ataca de nuevo.

Ahora sí, las cartas están echadas, boca arriba, en un juego abierto en el que ya ni siquiera se molestan por las apariencias, ni por guardar las formas republicanas o democráticas.

Juego perverso y criminal en que se culpa a los delincuentes de la calle, por una situación creada por los delincuentes de las oficinas, de los despachos, de los gobiernos. Los verdaderos padres de la criatura. Criatura monstruosa que ataca a la población de forma despiadada.

Aparece la encubridora, la maquiavélica máquina de la televisión mexicana con un objetivo: matar. Matar es la consigna. Matar cualquier esperanza, por muy pequeña que esta sea de vivir una vida que pueda llamarse así, o lo más parecido a eso que cualquiera pueda soñar.

¿Cuántos mueren a balazos en México? ¿Cuántos mueren de hambre? Una desproporción que no se mencionó en ningún noticiero, de ningún canal, en ningún horario.

Abriendo una nueva fase del periodo especial: "guerra contra el narco y todo lo que se le parezca” o sea; lo que a mi no me parezca, el reclutamiento de televiciados se ordena y se lleva a cabo a todo lo que da.

Aprovechándose de la tragedia personal de uno de los suyos, el secuestro y posterior asesinato del hijo de un destacado comerciante y anunciante; se montó todo un show: el de la infamia. Matar. Matar varios pájaros de un tiro.

¿Que ya no hay informe presidencial? pos que bueno, porque no hay mucho que decir, a no ser por un largísimo parte de guerra que ya les recetaremos y cuya vía de administración será visual y oral. Donde el medico señala como dosis: cápsulas y más cápsulas a todas horas y en todos los canales, hasta que el ejército de televiciados anden como borrachitos.

¿Que la gasolina, el diesel, el gas y la luz suben cada tercer día y los alimentos y todo lo demás, cada dos... si somos el país con menor crecimiento económico del continente, cual es el problema? lo importante es la seguridad: más vale un taco de falsas esperanzas aderezado con hartas promesas y mucha salsa... picante.

¿De que te sirve comer si más delante te van a matar sin haber hecho la digestión? Mejor no comas, no salgas a la calle, quédate en casa mirando la tele.

Ojo, mucho ojo. ¿Que el peje sigue chinga y jode y no nos deja terminar el negocito aquel? pos, sobre de él y de todos los que son como él.

Ajo, muchos ajos... y cebollas porque para eso los hemos estado cultivando, ellos ya lo entienden así. Si pudiéramos sembrarle un arma y algunas matas y gramos sería epopéyico, lo de la Quina sería anecdótico... podríamos llamarlo:" el comandante legitimo del cártel de Copilco”.

Y hacia eso vamos.

Habrá que apechugar un poco con los reclamos, que deberán ser moderados para con el presidente, porque aunque sea el responsable de la seguridad en todo el país, incluyendo la capital, hay que seguir haciéndoles creer que su alcalde y quien es su voz mandante son los verdaderos culpables. Y en esta fase del ya mencionado periodo especial, los sacaremos a balcón.

No importa que el hable de contratos y barcos de los que en algún diario se dé fe. A punta de spots televisivos se borra cualquier sombra, ahí tienes a JC Mouriño... tan campante y reptante.

Tampoco importa que mucha gente esté en la marcha, realmente convencida de que hay que hacer algo y que su presencia es importante y decisiva, a esos ni caso habrá que hacerles porque nos van a exigir algo que no podemos ni queremos cumplir.

Pero... algo falló en nuestros cálculos: no vino la cantidad de gente que se esperaba. Los ríos de veladoras encendidas apenas alcanzan para trucar las vistas, para que parezcan más, pero desde los helicópteros tienen que hacer tomas cerradas, planos cortos, porque en cualquier marcha del peje es mayor la concentración y la convicción.

Por fortuna tenemos los medios suficientes para estar toda la semana, o más si se puede, pasando los spots de la marcha, para conseguir nuevos adherentes.

Aprovechando que el domingo y el miércoles siguientes juega la selección de fútbol, que vayan vestidos de blanco por la paz y la inseguridad.

En voz de nuestros loro locutores: "tú eres la paz, la ola blanca en el Azteca"
100,000 voces en el estadio que por fin tienen un destinatario para reclamar... "marca 21111 Erickson"

Si es el hambre lo que te mata, sorry, no hay números que marcar.

Carlos Manuel Balderas/Wordl Image Press

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