Carcel en Peru


La realidad me ha hecho reflexionar todos estos años apartado de mi hogar la gran problemática social en que vive el ser humano recluido en un penal, abandonado muchos al desierto de la soledad y a la ruleta de nuestra, suerte.
Entiendo la libertad como la capacidad de movernos entre una cantidad de seres humanos que luchan todos a la vez por su libertad ese enorme condicionantes, determinismos y limitaciones. El saber reconocerlos, asumirlos, convivir con ellos y saber sacarles partido.
Lo comparo como aquel navegante solitarios en una balsa con una vela en medio del océano. Está a merced de las olas y el viento.
Lo único que puede hacer es intentar aprovechar las ráfagas de viento orientando la vela en a la dirección de la brújula desimantada sin ubicación ni orientación solo al destino.
No hemos elegido venir a este mundo, ser hombre o mujer, nacer en una determinada familia o país, tener una raza concreta, recibir una educación en la infancia. Todo esto es fundamental en el desarrollo de nuestras vidas.
Sin embargo seguimos pensando que somos dueños de nuestras vidas y que podemos hacer lo que nos da la gana eso no funciona aquí nuestras vidas pertenecen al sistema y solo ellos decidirán el día de que nuestra ilusión será nuestra libertad.
Jorge E. Polanco Novoa, desde un penal de Perú
























































































