
Soñar despierto


A mi amigo Richard Ibarra
Espere a los guardias que me pongan las esposas para que me dirijan al callao, ha y me daría el juez procedente el sí o el no.
En la ruta tanto fue mi asombro que no despegaba mis ojos de calles que me harían libres parecía un sueño y no quería despertar, mirar los puentes, aquellos autos que modernos que nunca habia visto, esas casa, edificios multicolores-
Tenía miedo ,frotaba mis manos sudorosas, combinación de hermosos colores, los policías que me custodiaban miraban y reían, no me interesaba me sentía libre.
Por fin mis recuerdos venían a mi mente y algunas calles las recordaban vagamente el suspiro y el latido de mi corazón eran diferentes algo que solo los hombres sin leyes lo comprenden.
No quería llegar solo seguir soñando despierto pero la realidad se acerco, los guardias, ya llegamos, suerte ya te toca me digo uno de ellos, ojala jefe le respondí.
Espere recordando cada segundo afuera y me reía solo, como a cambiado Lima me preguntaba, hasta que una fuerte voz me llamo, Richar Ibarra presente le respondí, te llaman.
Me dirigí a los magistrados y simplemente me denegaron mi derecho ha ser libre, no era suficiente los diez años de abuso.
Pero no me interesaba era feliz porque avía visto la calle, esperaba el retorno a ser libre de nuevo por unos minutos cuando me regresaron de nuevo a mi realidad, aquí estoy esperando el día que seré libre y con el recuerdo de ese día que lo tendré presente toda mi vida.
Jorge E. Polanco Novoa desde un penal de Peru
























































































