HABITACION DEL PANICO

Imagen de Jorge E. Polanco Novoa

Si bien es cierto muchas cosas traumantes te ocurren desde que pierdes la libertad hasta que eres conducido a un pabellón donde te clasifican en prisión, hay un detalle que sobrecoge el corazón de cualquier interno, es una habitación tan pequeña tan claustrofobica, diseñada para pocos y siempre sobre poblada por muchísimos.
Donde el calor es sofocante en verano al lado de chorros de sudor, mientras te encoges con el hedor oliendo lo que jamás quisiste oler, mirando como alguien suspira de dolor recordando lo que acaba de perder, sobrecogiéndote con la pestilencia de algo que quisieron hacer pasar como un baño, desgraciándote de a pocos la espalda tendido sobre una frazada que alguien compartió y que esta sucia no solo del piso sino también de la sangre que alguien derramo cuando fue golpeado en la dependencia de la corrupción.
Cierras los oídos a los quejidos de los que enfermos cogieron sin quererlo una maldita gripe, una fiebre convulsiva, quisieras que no te toque el que estornudo encima de ti , el que tosió sangre , el que con la tierra del piso donde lo tuvieron esposado se mezcla con las heridas del que de un balazo privaron su libertad.
Muchos ya saben como es el lugar donde irán, otros no sabemos que nos depara el destino, nos imaginamos lo peor, recordamos cada película sobre prisiones, tratas de asumir esa actitud que puede salvarte, que puede librarte de problemas, pero solo sientes que el calor de esa habitación tan pequeña donde ahora en el piso todos se tienden, donde hay 50 en un lugar donde no entrarían ni 20, todos nos apretujamos.
Algunos cuentan que harán, otros lloran porque no pueden hacer esa simple llamada telefónica por tantos días que te comunicaría con la persona que tanto amas, que te haría oír los besos de tus hijos, las caricias en palabras de tu esposa, los consuelos de tu madre.
Y es la peor tristeza esperar sin tener comunicación con el mundo, es la celda de castigo de tristezas de opresión, donde estas incomunicado donde la comida no llega, donde mueres de sed y ni tu sudor ni tus lagrimas pueden callar tus ansias y tus recuerdos, te lamentas de haber dejado ese refresco en la mesa, a veces hasta puedes saborear la gaseosa que tomabas cómodamente reclinado mirando tu programa favorito en la televisión, son pocos ahora los que tienen o les quedo algún reloj, para saber la hora, apenas si entra una rendija de luz, en este cuarto antesala del infierno, puerta de latón merecedora del nombre que marcara este lugar para siempre en los corazones de los que fuimos privados de la vida y nos mataron el alma para siempre.
Compartimos, algunos la comida como venga con las manos sin cubiertos como animales ,cuidamos entre los pocos compañeros nuestros sueños , y nuestras espaldas ,entre nosotros se escucho un rumor quien venia por ñato (violador de niños ) los mas avezados lo tomaron y maltrataron los guardias se hacían de la vista gorda ,es la ley de la prisión mirar ,oír y callar.
Al día siguiente llegan los dueños de casa del penal arreglar los problemas pendientes de gente que se viene por otro delitos y que tienen problemas entre sus bandos ,las cobranzas pendientes, y las faltas por traición se pagan en prisión, te sobrecoges de miedo si al momento de comer a uno le enviaron una comida que recibió con sorpresa y emoción pero al comerla convulsiona ya que estaba envenenada, ya estaba todo preparada…otros tienen miedo han regresado donde dejaron deudas gigantes donde se aprovecharon de los 15 minutos en donde alguien les creyó- la estafa paga, se respeta la habilidad dicen- y aprovechando el momento les mintieron y se fueron en libertad debiéndole a todo el mundo, hoy en la lata tiemblan de pensar que los encontraran y les ajustaran las cuentas.
Bien saben que cuando llegan gente a la lata, todos aquí dentro nos enteramos quienes son.Algunos cuando nos enteramos que conocidos llegan, nos acercamos les llevamos alimentos, aun recuerdo mi caso, alguien que se hizo compañero cercano en medio de las penurias de la carceleta del palacio de injusticia, y lo vinieron a visitar a contaminarse pero solidarizándose con su amigo que otra vez había caído en desgracia.
No se como le hizo pero trajo algo que jamás olvidare, un aparatito que me enlazo con la persona que mas deseaba escuchar y que no había sabido de mi en 3 días, escucharla, me dio fuerzas y vi una luz en medio de ese hedor y desgracia.
En las noches el foco de luz amarilla en el techo alto solo hacia que el calor fuera mas sofocante, al final pudimos entre todos unos sobre otros alcanzar ese foco para desenroscarlo y apagarlo, en la noche las ratas caminaban sobre nosotros, salían de los baños para lamer nuestro sudor y nuestras heridas, donde las arañas nos picaban para chupar nuestras angustias.
Jamás olvidare como moríamos por un plástico sucio con agua, como la sed nos hizo pelear cuando apenas horas antes éramos los compañeros fraternos de la penuria y la misma desgracia. Algunos se compadecían y nos alcanzaban por un agujero de la puerta de latón una botella cortada de plástico con agua cochina, pero era el mejor agua del mejor manantial en ese momento después de no probar agua por un día entero, después de no haber saciado tu garganta y mucho menos la depresión y stress de tu corazón.
Mientras yaces en el piso no puedes darte la vuelta porque el del costado se acomodaría mejor y te quedarías con menos espacio, en realidad puedes dormir en un lugar donde solo hay pesadillas mezclados con futuros años de desgracia, la lata es en realidad un lugar que antecede al paredón, tal vez comienza a ser un lugar donde aun no te has dado cuenta que ya has muerto.
El tiempo no pasa, cada segundo es eterno,sientes que ya no existes porque no existe el tiempo, y todos empezamos a golpear la puerta para que de una vez nos saquen de ahí, el castigo es demasiado decimos, ya no queremos seguir disecándonos, aun pienso en lo que habrá sufrido mi amigo enfermo- ahora en paz descanse esta cárcel lo mato- cuando llego en miércoles santo, por la burocracia tuvo que pasar en ese infernal lugar de castigo en la lata miércoles santo, jueves santo, viernes santo, sábado santo domingo de gloria, definitivamente la crucifixión hecha purgatorio en la tierra de los muertos que viven en la latita de la desgracia antesala del infierno donde aun nos estamos pudriendo y recordamos la maldición que sufrimos cuando nos metieron aquí.