
Purgatorio


Pronto empieza la gran pesadilla, ahora alisten sus manos que sus dedos serán fichados con tu alma asta la eternidad un ate sedente que marcara y tocara tu corazón de por vida.
Fichado para el mundo como una hoja remolineándose al viento ni los gritos ni tus lagrimas serán escuchados en esta tarde fría como las rejas sin color.
Y pared que solo vieron dolor y sangre de tristeza silenciosa en espera que suenen los grilletes que vienen raspando el suelo sucio de este purgatorio trayendo al ángel de la muerte se siente en este lugar donde tantos hombres avezados dejaron sus lagrimas saben que pronto pasaran al infierno de las prisiones
Jorge E. Polanco Novoa desde un penal del Perú

























































































