El día del obeso

 
Fumar esta prohibido, beber alcohol no, la marihuana, el hachis, la coca están prohibidas, las Mc… , las King, o las pizzas no lo están. Seguramente ni tan siquiera se controla a quienes trabajan en ellas porque damos por sentado que de lugares donde solo sale comida basura sus trabajos y contratos labores solo pueden ser basura.

Había quedado con mis amigos para cenar cuando me entere que se celebraba el día del obeso y ponerme a escribir sobre ello era una incongruencia en la que no quise caer.

Al fin y al cabo yo solo soy gordo.

A todos los gordos, que somos muchos, nos gusta que nos distingan de los obesos, que también son muchos por cierto, por la misma razón que a las personas flacas les gusta que les distingan de las anoréxicos. Es obvio.

A mi me gusta comer y mucho. Esta claro que no existe ningún gordo que como poco, podremos encontrar una persona flaca que por su elevado metabolismo queme lo mucho que come, incluso mas que un gordo, pero un gordo que como poco es imposible.

Ahora nos dicen que el numero de obesos va en aumento en las sociedades modernas y que esto ocasiona al estado un incremento considerable en sus gastos destinados a las muchas enfermedades que su condición acarrean, la verdad es que me importa muy poco ya que todos los estados tienen la fea costumbre de no justificar los excedentes de los presupuestos anuales en ninguna de sus partidas, que la sanidad sea deficitaria es tragicómico pero no condiciona.

Hoy nos dirán también que al año mueren un buen montón de obesos precisamente por su condición de serlo, que la obesidad es una enfermedad y que esta viene pareja a las costumbres de la sociedad moderna.

Nos repetirán que no hay dieta mejor que la mediterránea, la llamada dieta de los pobres, y nos mostraran todas aquellas comidas que están convirtiendo a una parte importante en obesos. Muchas hamburguesas y muchos fritos.

Esta claro que es un doble discurso, de esos que nos dicen que seamos lo que ellos mismos no son y lo que nos obligan a no ser, pues a pesar de todo esto seguirán llenando nuestras ciudades de establecimientos de comida rápida principal fuente de la obesidad y nos seguirán obligando a un sedentarismo casi patológico, segunda razón. Hay muchos intereses multinacionales y nacionales en esto.

La obesidad es una enfermedad que muchos contraen desde sus años más jóvenes, los malos hábitos de la comida y del sedentarismo, porque las personas encargadas de su educación, padres, maestros y estado, no han sabido, podido o querido enseñarles otras más saludables.

Estamos en el año del “todos contra el tabaco”, una casi enfermiza obsesión de autoridades, estatales o autonómicas, en denunciar, siempre acaban sancionando todo con la multa, a quienes no cumplan sus normas y caprichos. Si el ser fumador es una enfermedad, antes fue cosa de hombres, porque no la tratan como tal en lugar de sancionar su patología.

Llevamos varios años, yo me he enterado este, celebrando este día de los obesos y repitiendo que la obesidad es también una enfermedad, muy costosa en el numero de muertos y tratamientos, sin que nadie, estatal o autonomísima, allá decidido sancionar, multar se entiende, a los obesos por comer y a quienes nos venden esa comida basura que les convierte, a muchos desde jóvenes, en obesos.

Fumar esta prohibido, beber alcohol no, la marihuana, el hachis, la coca están prohibidas, las Mc… , las King, o las pizzas no lo están. Seguramente ni tan siquiera se controla a quienes trabajan en ellas porque damos por sentado que de lugares donde solo sale comida basura sus trabajos y contratos labores solo pueden ser basura.

Pero bueno yo solo soy gordo, como decía antes, fuerte y gordo. Seguro que me sobran unos kilos y que podría quitarme, con ejercicio y dieta, algunos kilos de mi cintura pero tampoco es cosa de empezar hoy que como os es dicho antes he quedado a cenar con mis amigos y estos no iban a entender que pidiese una ensalada, un filete a la plancha y un yogurt. Para eso quédate en casa me iban a decir, seguro que si.

Aunque claro puesto a pensar siempre me quedaran los miles de locales que se están implantando donde nos ofrecen perder hasta xxx kilos al mes siguiendo sus consejos. Pastillas, ampollas, biscotes… y andar todas los días dos horas, por lo menos.

Por la noche al McDonalds y durante el día a Naturhouse, lastima que entre ambos solo disten 100 metros me voy a tener que obligar a varias vueltas.

2006 noviembre 17, Intxaurrondo (Euskal Herria)

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