Los berrinches gringos


Ahora que la República China se ha convertido en el némesis gringo y principal competidor comercial que incluso ha sobrepasado su economía, los EUA han puesto el grito en el cielo. Una encuesta reciente de IPOS Reid dice que más del 50% de la población gringa cree que China es una amenza para los Estados Unidos tanto comercial como militarmente y el mismo porcentaje piensa que China será el próximo líder mundial.
Para sumarle caos a la situación japón (actuales aliados gringos) está provocando tensiones con los chinos por unas diminutas islas en disputa que contienen grandes reservas de gas. Los nipones han anunciado que la extracción será acompañada por acorazados militares.
Para colmo de los males de nuestros vecinos los yankees, los chinos han prometido inversiones billonarias en Latinoamérica que generalmente era un territorio intocable para los gringos y que ahora sufre cambios importantes de rebelión anti-imperialista como el caso boliviano o algunos de los nuevos líderes sudamericanos que ven hacia otros mercados y parece que comprenden que los recursos son exigidos por pueblo para el pueblo. Los pobres del sur les pagan a los ricos del norte para seguir siendo pobres y cada vez se hace más evidente.
Los Estados Unidos han lanzado airadas quejas ¨China quiere que seamos una esponja para todos sus calzones, playeras, zapatos y todas las cosas que produce y no quieren abrir su mercado a nosotros¨ vociferó en voz alta el senador de Dakota del Norte Byron Dorgan. Otros miembros del ¨distinguido¨senado se han quejado amargamente pidiendo a China que devalúe su moneda.
Hay que leer entre líneas, realmente de lo que se trata ahora es de la dominación mundial. Los dos titanes están luchando por la ventaja económica en cada rincón de la tierra y los gringos están perdiendo. Una moneda barata le da una ventaja competitiva a China así como una mano de obra abundante; muchas veces son barcos fábrica que cargan las materias primas que se transforman en el trayecto para entregar un producto ensamblado y listo para usarse.
Sin embrago, los Estados Unidos sienten el dedo en el trasero debido a la búsqueda de recursos en nuestro hemisferio por parte de los chinos. ¨El Hemisferio Oeste es nuestra casa¨ lloriquea Roger Noriega el secretario de Estado para asuntos del Heisferio Oeste. China cada vez necesita más petróleo, hierro, cobre, acero, y productos alimenticios ricos en el cono sur de América.
Y no sólo allí, también han hecho inversiones millonarias para sacar crudo de Alberta, la provincia que se cree Texas. Pero el premio mayor se lo llevaron Brasil y Venezuela países que se están acercando demasiado afectuosamente a los tigres y dragones del este. Se planea que invertirán más de 100 billones de dólares en la región durante los siguientes 10 años.
Lo que más preocupa al tío Sam es la especial relación de Hugo Chavez con el vice presidente Zeng Qing Hong cuyo país tiene ya refinerías y exploradores buscando el oro negro dentro de Venezuela, que cabe apuntar, es el quinto productor mundial de petroleo y tiene exportaciones de crudo bastante significativas hacia los Estados Unidos que tragan gasolina como iméciles, ignorantes de que su gobierno les miente en cuanto a la verdadera situación en los cambios climáticos de nuetsra tierra provocada por su uso excesivo de energía. Como sanguijelas chupando los recursos para unos pocos.
Las prácticas neoliberales, conservadoras y convenencieras junto con su retórica de terrorismo y dominación comercial de Estados Unidos ha provocado que otras naciones traten de conformar un contrapeso como Rusia, la Europa moderna (a pesar de haber sufrido reveses en Francia y los Países Bajos), países árabes y la misma China.
Nuevas alianzas para tratar de frenar la dominación del nuevo ¨supuesto¨ pueblo elegido por dios. Veremos hasta donde deja Estados Unidos que llegue la nueva luna de miel de los latinoamericanos con China y habría que tener cuidado también en no permitirle demasiado paso a los chinos que también son ocupantes y colonizadores. La mierda se escurre por todos lados.
























































































