La más manoseada


Soy la más manoseada. Soy la más manoseada aquí y mucho más abajo. Y reiteradamente soy ultrajada por manos sucias, aquí y más arriba. No soy la chica del barrio, no soy la chica de ciudad ni de la colonia rica, soy la muchacha del cerro.
La más bonita del pueblo. Lo siento, no quería seguir aquí, no quería ser una carga, perdónenme por ser de esta manera, no quería seguir viviendo con toda esta atención, más bien quería pasar desapercibida, en armonía con los alrededores, pero me obligan a ser figura pública.
Eso sí, siempre he sido admirada por muchos, imitada incluso; por mi belleza exótica, costumbres extrañas, mi espiritualidad, mi magia milenaria, mi sabiduría humilde, mis conocimientos antiguos y la herbolaria, mi rareza y humildad; aunque por el otro lado, he sido discriminada racialmente por mi color, por mi supuesta ignorancia, estoy marginada, perdónenme por no saber de su cultura moderna y occidentalizada.
Soy voz en voces, cuerpo en cuerpos y nación en naciones. Pero, mis padrastros impuestos me hicieron de lado, vivo en la miseria, explotada. Me utilizan como excusa para llevarlos al poder. Soy violada sí. Mi vagina verde con fluidos de ríos, mi vientre de pastos, mis senos de montañas, mi ombligo de cenotes, mis cabellos de selva, mis animales, mi baño de mar, mi aliento de brisas y mi sustento de naturaleza.
Soy la más manoseada. Estoy en el fuego cruzado, en una pugna de poderes. Mi cielo ya no es mío para ver, mi campo ya no es mío para comer, mi sexo ya no es mío para disfrutar. Ultraje en el lodo, besos de fango ¿Qué culpa tengo yo que expiar? Tengo un confesor decrépito que lucra a través de mí. Soy un negocio redondo para aquel que lleva la palabra de Dios mientras me tira sus migajas ¿Qué Dios? El mío no.
Me obligan a hacer cosas indescriptibles, a ser parte de horrores y aberraciones. Mis pretendientes de diferentes colores y acentos me hablan en lenguas extrañas, ahora uso palabras como foc y ai lov yu. Mi suelo ya no es mío para pisar. Sí, soy la más manoseada.
No se dan cuenta que las estrellas son para admirarse, no para tocarse. Mi tierra no está a la venta, la naturaleza es para disfrutarse, no para destruirse y matar por causas inciertas. Preferiría ser huérfana y soltera. Ermitaña en mi vivir tranquilo. Reiterando reiteraciones, soy la más manoseada.
Mi padrasto impuesto llamado gobierno me viola y me maltrata pretextando medidas de paz, me atropella sin piedad, soy su negocio redondo, me hacen sufrir más que a su Dios crucificado y sangrante, soy una mina de oro de intereses creados.
Venden lo que no es suyo a extranjeros que no tienen la menor compasión ni éticas morales o ambientales, humanos que asemejan jabalíes rabiosos, enfermos de ira, inventando palabras nuevas como capitalismo y terrorismo para dueñarse de nuestro entorno para envenenarlo con desperdicios tóxicos y materias fecales que tal vez provengan de sus cerebros, ideas de destrucción que se desparraman por sus orejas con promesas que nadie cree.
La mierda demoníaca en sus diferentes facciones tienen posesionada a nuestra madre y nos tienen bajo su yugo luchando entre si. Guías ficticios al fin del quinto sol.
Si realmente nos quieren ayudar, ¿Por qué no mandan comida y nos dejan un poco en paz? Sin remitente ni mensajero; ayuda monetaria, en especie o como quieran, pero dejen de estarnos chingando hijos de la chingada. No quiero ser un móvil político ni un pretexto para matar gente inocente.
Sí, soy una mujer en muchas, ubicua, pero en peligro de extinción. Del norte al sur y del este al oeste de esta América mucho más allá. Piel morena y cabellos negros, ojos noche y una mística que va más allá de su religión de mierda. Ustedes me llaman Indígena, yo soy las Tierras Indígenas, pero tengo muchos nombres. Soy natural de esta tierra y sigo siendo la más manoseada. Por favor salgan de mi vida antes que sea demasiado tarde.
























































































