Marcos: Renacimiento a la política mexicana

Imagen de Oswaldo Perez Cabrera

Ha tomado la decisión de incorporarse a la lucha política para convencer a los mexicanos y reforzar el cambio de los que rechazan la "putrefacta política actual" y que, estando muy dispersos, los une la desesperanza.

El subcomandante Marcos está cada vez más decidido a dar un viraje político e impulsar su imagen que se ha quedado un poco en el olvido. No creará un partido que pretenda quitarle votos al PRD, sino que dará forma a un movimiento con el que buscará influir en la vida política y social mexicana.

Marcos quiere convertirse en figura que logre cambiar la vida política del país, incluyendo la constitución para que sea más inclusiva de las comunidades indígenas, por eso también habrá marchas por distintos lugares de la República Mexicana para llamar la atención a los asuntos indígenas y prepararse para implulsar la candidatura de la izquierda, su misión será hacer la izquierda del país, más radical y darle mayor autonomía a las comunidades indígenas.

En su último comunicado anunció que tras una consulta a las bases zapatistas en mil comunidades indígenas, el 98% se pronunció a favor de emprender "una nueva iniciativa política de índole nacional e internacional".

El subcomandante Marcos anunció en una nueva declaración de la Selva Lacandona, en la que se ratifica que se dejan las armas, pero no la guerra de las ideas, estas ideas serán las nuevas armas para radicalizar la izquierda para contrarrestar a todas las fuerzas de centro y derecha.

Marcos pretende influir en la política mexicana, que ya está abocada a la sucesión presidencial. Ha tomado la decisión de incorporarse a la lucha política para convencer a los mexicanos y reforzar el cambio de los que rechazan la "putrefacta política actual" y que, estando muy dispersos, los une la desesperanza.

El pasado día 24 anunció una alerta roja anunciando lo que parecía un ataque inminente del ejército. Pocos reaccionaron con temor. Marcos ha sufrido un fuerte desgaste y ha perdido espacios al ser desplazado por otras figuras políticas. Su tendencia a esconderse en la selva por largos periodos provocó que perdiera buena parte de su base social. Los simpatizantes de la guerrilla chiapaneca se pasaron al populismo del alcalde capitalino Andrés M. López Obrador y han olvidado la lucha anti-neoliberal del EZLN.

Ahora, sólo el diario La Jornada e instituciones internacionales recogen sus comunicados, más como una doctrina golbalofóbica romántica que la lucha armada y mediática que encabezó a partir de 1994.

El partido de futbol que enfrentará al EZLN con el Intermazionale de Milán es otra prueba de la necesidad de llamar la atención nuevamente para su causa y asegurar que el PRD se haga con la presidencia del país por primera vez en la historia. Veamos hasta donde logra renacer Marcos y sus frases brillantes y cuánto logrará influir, primero en la población mexicana y segundo, en el gobierno perredista en caso de que se lleve la presidencia como lo apuntan las encuestas.

La otra interrogante (hasta cierto punto preocupante)es la reacción de los Estados Unidos si la izquierda toma un impulso sin precedentes en su vecino país; ya que políticas migratorias y arancelarias, los tratados comerciales así como las inversiones que se han aprovechado de la pobreza para lucrar se verán amenazadas y ya sabemos lo que pasa cuando los gringos no se salen con la suya.

Calumnias, injurias, asesinatos y Coyolxauhqui no lo quiera, la guerra. Que Huizilopotchtli y Quetzalcoatl nos agarren confesados. Sin embargo ojalá que México se una a la lucha social.

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