
La segunda Muerte de Miguel Angel Blanco: Los fantasmas de Ermua, la AVT y el PP

El 29 de Julio de 1997 inicie mi colaboración con Deia para decir sobre el asesinato de Miguel Ángel Blanco “Las Balas no matan ideas”
Han pasado diez años, y sigo manteniendo integro todo mi afecto y respeto a su nombre y su memoria, sigo manteniendo todo cuanto dije sobre Miguel Ángel, pese a constatar -una vez más- que todo se compra y se vende, todo, menos el verso, la vergüenza y la dignidad.
Miguel Ángel fue hace diez años la víctima de la locura de ETA y de la inquebrantable fe y firmeza de Aznar (el bueno), Miguel Ángel es hoy la víctima del más patético y primitivo espíritu de venganza, aliado de quien/es han convertido su muerte en su seguro vitalicio, su mejor baza y trampolín para poder medrar del muerto y vivir de la política.
Miguel Ángel, hoy es víctima de quienes no dudaron ni dudan -diez años más tarde- en utilizar su muerte con fines partidistas y azuzar las más bajas pasiones para seguir manteniendo su cantera de votos en la España profunda a costa de dividir y enfrentar a la propia sociedad civil en Euskadi y en España.
La enfermiza fijación del PP en ETA y su desesperada búsqueda de una fantasmagórica relación ¿carnal o platónica? entre los hijos de Sabino Arana y los de la Reina de Saba hace que el PP caiga en el ridículo más absoluto al escurrir el bulto y pretender negar su propia e intransferible responsabilidad política en la expansión y radicalización del terrorismo internacional y su infamia del 11 M.
El discurso hueco, monocorde y bronco del PP, es la respuesta pueril de quienes carecen de autoridad moral y de talante, y son incapaces de entender los sueños y asimilar los cambios que se dan en toda sociedad viva. La cúpula del PP, intenta recuperar con la ayuda del catecismo y el tribunal del Santo Oficio el control del rebaño de Dios para hacer de la piel de toro su dehesa privada. La cúpula del PP, ciega de celos y de odió, provoca la alarma y la crispación social, ataca los fundamentos básicos de la Democracia y su estado de derecho al socavar los pilares de la convivencia y cuestionar el veredicto de las urnas, al obstinarse en deslegitimar a Ibarretxe y al gobierno de Euskadi, a Zapatero y al gobierno de España.
Al Jefe y a sus validos, nadie les incordia ni les tose, se llame Blanco o Piqué, y a la hora de alcanzar sus últimos e inconfesables fines, utilizarán, si es preciso, todos los medios, las armas y las malas artes a su alcance, hasta las más ruines y rastreras, sin detenerse ante nadie ni ante nada, sacrificando primero -una y cien veces- a sus peones más fieles y abnegados, y hasta sus torres más altas, si les conviene, en el altar de sus sacrosantos intereses.
Diez años más tarde, el PSOE -con más miedo que vergüenza- arrastra la ignominia y el lastre de González y Almunia, sigue inmerso en la búsqueda de su dignidad e identidad perdida, sigue poniéndole la cara y la cama al PP, al ser incapaz de analizar y entender la realidad social y política de Euskadi, para dar el necesario golpe de timón y derogar de una vez por todas la obsoleta e inconstitucional “Ley de Partidos”, abriendo las puertas y ventanas a la paz y la libertad.
El PSOE, sigue columpiándose con Pla y Sarriá, Puras y Chivite a la mayor gloria y regocijo de Fabra, Camps y Rita, en Castellón y en Valencia, de Acebes, Aguirre y Sanz en Madrid y en Navarra.
El miedo escénico de Pepiño y de Zapatero, les da ínfulas, cancha y aliento a todos los zombis de Ermua, AVT y el PP que hoy levantan el vuelo, frotándose las manos y partiéndose de risa al confiar en el Juicio de Dios y su mejor estrella para atar los pies del PNV y las manos de Ibarretxe, y así, poder seguir haciendo su Agosto y recoger, el Opus Dei y los Guerrilleros de Cristo Reí, los frutos espurios de su nueva cruzada, tras mercadear y vender la sangre y el alma de Miguel Ángel, el alma y la noble sangre del pueblo derramada por el dialogo, la libertad y la paz de Euskadi y de España.
Olivier Herrera Marín






































































