
Asnar no ha rebuznado


El ex figurín de La Moncloa anda escondido debajo de una piedra o con la cabeza en el estiércol, como un avestruz. Nadie ha podido localizarlo, ni siquiera para que declare, en su idioma preferido, el inglés, la lacónica frase de "no coment".
Cientos de noticieros televisivos y radiales, periódicos, revistas y sitios Web de todo el Planeta han publicado textualmente o versiones ampliadas de la Reflexión del Comandante en Jefe Fidel Castro, titulada "El silencio de Aznar".
Y el silencio ha sido la respuesta de esta caricatura de Adolf Hitler o Charles Chaplin, emplazado a decir si es verdad o no que propuso al ex presidente William Clinton que bombardeara la radio y la televisión de Serbia, durante la guerra genocida que encabezó Estados Unidos para desmembrar a Yugoslavia, bajo las banderas de la OTAN.
El propio Clinton, la Casa Blanca y el Departamento de Estado, se han hecho cómplices de su cómplice preferido, y tampoco dicen una sola palabra.
REPERCUSIÓN DE REFLEXIONES
Los rotativos El País, El Mundo, los diarios de Mallorca y de Ibiza, La Opinión de Málaga, La Voz de Galicia, La Opinión de Tenerife, El Correo Gallego, la ABC y las agencias informativas EFE, ANASA, REUTERS, AP Y AFP han dado amplia cobertura al artículo del Presidente Fidel Castro, publicado el pasado domingo en La Habana por el diario Juventud Rebelde y reproducido el lunes por Granma.
Incluso, hasta El Nuevo Herald, libelo de la mafia anticubana tan bien llevada con el palanganero fascistoide, se hizo eco de la denuncia bien documentada.
Pero Asnar, así, con S, porque su apellido viene de Asno, que es sinónimo de Burro, al parecer no ha tenido tiempo en enterarse, quizás demasiado ocupado por otras responsabilidades.
Entre estas pueden figurar sus conferencias como catedrático en la prestigiosa universidad de Georgetown, en Washington, donde cada vez que le dan un chance arremete contra Cuba, Venezuela, Bolivia o Irán, o contra todos a la vez, porque este parlanchín no escatima palabrería para agradar a sus amos yanquis.
Posiblemente esté también contando los $187 402 dólares anuales que recibe como accionista de poca monta en el imperio mediático News Corporation, del magnate australoestadounidense Rupert Murdoch, quien prometió aumentarle otros $10 000 dólares para el año entrante, ya que este perro faldero es el que menos cobra de todos los colaboradores del consorcio.
También pudiera estar redactando un librito más de los ya publicados por su firma Famaztella, casa editora de la cual él es el presidente y su queridísima esposa Ana Botella, la secretaria ejecutiva.
O tal vez anden ambos tratando de ver cómo salen del problema de la evasión de impuestos de que se les acusa, por no haber declarado las tajadas que han recibido de Murdoch y de su propia empresa.
Puede también que esté en trámites de nuevos viajecitos hacia Berlín, Praga, Varsovia, Budapest, Bruselas o Miami, que esa ciudad jamás puede faltar en sus periplos, pues desde allí lo catapulteó Jeb Bush hacia la presidencia del Gobierno español, y él es, ante todo, una marioneta agradecida.
En todos estos sitios, la agenda siempre es la misma: disertaciones, conferencias, conversatorios y declaraciones contra Cuba y Fidel Castro, contra Venezuela y Hugo Chávez y contra Bolivia y Evo Morales.
Su Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales fue creada con tales objetivos, y es financiada con cuantiosas sumas por multimillonarios de la ultraderecha española, y claro está, por caritativas donaciones desde Washington y Miami, que eso nunca puede faltar.
Pero entre tantas buenas amistades que afirma tener, ninguno ha marcado el número de su teléfono celular para decirle que la cosa se le ha puesto fea, porque ya no solo se trata de que se descubrió su complicidad y apremio para que Mr. W. atacara de una vez por todas a Iraq, sino que mucho antes hizo igual con William Clinton para que arrasara con Serbia.
Al parecer, este fantoche, hijo y nieto de fascistas y fascista él mismo hasta la médula, desayuna, almuerza y cena con sangre, encima de sus cadáveres, entre los cuales se cuentan ya decenas de jóvenes españoles, enviados a matar y a morir en Afganistán e Iraq.
Contra Iraq no solo apremió a Mr. W. en la cita tripartita de las Azores para iniciar la agresión, sino que haciendo caso omiso de los sentimientos antibelicistas del pueblo español, se comprometió a ser de los primeros en enviar tropas regulares, a pesar de que más de tres millones de peninsulares se manifestaron en contra de esa guerra genocida.
Nadie olvida su perdón a los yanquis por el vil asesinato del joven periodista español José Couso en el Hotel Palestina de Bagdad, donde fue ultimado por un disparo del cañón de un tanque mientras reportaba el genocidio que aún Estados Unidos comete contra la población iraquí, para hacerse de su petróleo y apropiarse de todo el Levante.
Todos recuerdan sus estúpidas mentiras cuando los atentados terroristas del 11 de marzo del 2004 en Madrid, de los cuales acusó a ETA de haberlos realizado junto a Al Qaeda, maniobra para afincarse en el Gobierno, pero que le salió como un bumerang o como el clásico tiro por la culata, porque se le desbarató como un castillo de arena en menos de 24 horas.
La Plataforma Juicio a Asnar, y lo seguiré escribiendo con S, tiene ahora nuevos elementos para solicitar a la Fiscalía General de España que este mercenario sea sometido a los tribunales, entre los cuales debe figurar el Internacional de La Haya, pues Madrid es signataria del Convenio que dio origen a este órgano de justicia.
Mientras, la Humanidad continúa en espera de la respuesta de Asnar ante la acusación del Presidente Cubano Fidel Castro, quien anunció que proseguirá con nuevas evidencias, tanto públicas como confidenciales, las cuales utilizará en sucesivas Reflexiones.
Asnar se ha negado a rebuznar. Hace silencio absoluto. Y el que calla, otorga.
Héctor Arturo















































































