Poemario Perro Pulgas, del profesor Manuel F. Trillo

Perro Pulgas es un poemario bravío, dulce, sentimental, reflexivo, metafísico, burlón, tierno, erótico, crítico, extemporáneo y muy contemporáneo, experimental, clásico, irreverente, mordaz, angustioso, pesimista, chispeante... y dejo de acumular adjetivos porque me salgo del post.
Pero si persiste la duda en el lector (que ya se sabe que es más difícil sacarse el método que la piel) que lea despacio los versos de la derecha. Espero que quede claro. La vida es el heraldo de la muerte, comienza Trillo con tonalidad unamuniana para saltar luego a una polca de calaveras al estilo de José Posada y terminar luego en un retorno al estilo de Dürrenmatt.
En la hora que yo sé definitiva
trazaré un torcido y largo surco
donde arrojar mi luz y mi saliva,
donde quedarme quieto en brusco
giro que la negra tierra envuelve
y de la vida beberé su vino
espeso y dulce, ebrio y alegre
bailaré con la sombra de los vivos.
En la hora que callan las montañas
tengo yo mi cita y mis encuentros
con mi vieja amiga que es la muerte
que nadie diga que es aleve
pues en la sonrisa lleva su verbo
conjugado en la cinta de sus bragas.
...............................
(Diversos finales, dependiendo del auditorio)
1.- “conjugado en la cima de sus alas”
2.- “conjugado en la cima de las nieves”
Gira el asno sin cesar
y a la noria le da el brillo
del saber universal
archivado en su testuz,
así el asno con su luz
de astro solar, deshila
la madeja, y el misterio
de la trinidad derrota,
y en los reinos de la noria
burro llama a Jacques Derrida.
“Perro más, perro menos,
perros somos aún sin globalizar”
Si en las manos llevamos la ventura
que el terco destino nos ofrece
hagamos de las manos nueve veces
nueve vidas repletas de aventuras.
Mirarse en el espejo del destino
es navegar por los mares de la duda,
futuro atrapado con suturas,
jugar con ese dios luciferino.
Llevamos ventura y desventura
así, de muro en muro, mientras ella
inquebrantable aguarda con el hacha
y con su guiño. Desde mi altura
observo tu destino, mi ventura,
el ciego y negro sol que nos estrella
en la espesura mortal que nos acecha.
























































































