Lecciones para democratas

Hugo Chávez es un dictador, dicen las fábricas de la opinión mundial. Pero es un extraño dictador, sin embargo. Cuando Hugo Chávez, el aclamado y odiado presidente venezolano, ganó el referéndum tan sonado en su país durante su pleno mandato, (después de haber sido derrocado por un golpe de estado de 48 horas por su oposición), fue el primer presidente en la historia de la humanidad que puso su cargo a disposición de la gente.
Muchos de la oposición calificaron esto de fraude, claro, sin bases, en unas elecciones en las que hasta el ex presidente estadounidense Jamie Carter asistió como observador. Pero la oposición venezolana, la oligarquía similar a todas las otras en Latinoamérica, seguían y siguen llamando a Chávez un aprendiz de dictador, por el simple hecho de que su gobierno no se les acomoda, ya no pueden seguir haciéndose más ricos, si Chávez sigue sacando a la mayoría de ser súper pobres, para simplemente ser ciudadanos dignos y no invisibles.
Otra cosa le molesta a los ricos: la educación, cuando no es para ellos.
La UNESCO calificó a Venezuela hace ya algunos años como país libre de analfabetismo, y nadie quiere que los pobres se eduquen, si no se darán cuenta de muchas más cosas.
La democracia, como sabemos, no nos gusta de a de veras. Los Estados Unidos claman ser los libertadores y demócratas del mundo, pero si Chávez gana en Venezuela o el grupo Hamas en Palestina con los votos de la mayoría, eso no es democracia, es decir, nos gusta la democracia solo cuando se nos acomoda.
Hay que ser democráticos, pero no tanto.
Después el colmo de colmos, Chávez pierde su ultimo referéndum (pocos gobiernos, muy pocos, ponen tantas decisiones en referéndums populares), y él solito, sin presión de nadie y de nada, más que de la voluntad popular, hace el anuncio oficial de su derrota. Pero ahora nadie habló de fraude, el mismo George Bush se congratuló por la elección de los venezolanos. El mismo organismo electoral que manejó este escrutinio, fue el mismo que manejo las elecciones pasadas, solo que ahora a los ricos les gusto el resultado.
En Venezuela muchos opositores pedían abstinencia de votar clamando que habría fraude anticipado, esos mismos opositores ni siquiera se han pronunciado para desmentir sus palabras.
La derrota de Chávez es, paradójicamente, una gran victoria, que me atrevo a decir que el probablemente ya lo suponía, la elección era de gran riesgo. Pero su valentía y su apego a la ley hicieron demostrarle al mundo una vez más su alto espíritu democrático.
Chávez siempre ha ganado todo con votos, pero a los que mandan no les gusta que gane y lo tachan de todo, ahora que perdió nadie se atrevió a decir de qué forma tan rápida y sin titubeos aceptó su derrota, todos callados hacia esto, pero todos gritando celebrando.
Dan lecciones de democracia, el aula se llama Venezuela.
Christian Sida
























































































