
La creacion del Banco del Sur es la continuacion de la batalla por la independencia


Desde la casa Rosada, en Buenos Aires, los mandatarios (más el representante enviado por el gobierno de Uruguay), crean esta nueva entidad financiera suramericana como alternativa para fomentar proyectos regionales de desarrollo e integración, a través de los organismos multilaterales de crédito de cada país.
El saliente presidente argentino, Néstor Kirchner, encabeza el acto de firma, junto con Hugo Chávez, Luiz Inácio Lula da Silva, Rafael Correa, Evo Morales y de Paraguay, Nicanor Duarte.
El Banco del Sur tiene como objetivo central ser autónomo de las políticas económicas neoliberales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), pues busca disminuir el depósito del ahorro interno de las economías de la región suramericana en los bancos del Norte.
Hugo Chávez elogió este "instrumento financiero para la independencia". En este sentido pidió conciencia y celeridad para construir el gasoducto del sur y dijo que la derrota en el referendo fue una lección pero que "el camino sigue siendo el socialismo del siglo XXI".
Demorado por sendas reuniones con los presidentes Evo Morales y Rafael Correa, el venezolano Hugo Chávez bajó raudamente de su suite presidencial en un hotel de Retiro. Apenas se abrió la puerta del ascensor su fans se le avalanzaron llenándolo de regalos y pedidos de fotografías. "No me queda tiempo de hablar nada, es tardísimo", asumió el bolivariano. Amagó un paso rápido hacia los autos y entre elogios al matrimonio Kirchner finalmente aceptó un par de preguntas frente a las cámaras.
"La creación del Banco del Sur es la continuación de la batalla de Ayacucho, desde allí quedó pendiente la independencia de este continente" dijo, todavía caminando. Y siguió: "Arrancó del sur este instrumento para la independencia, es el comienzo de la construcción de una nueva arquitectura financiera para Sudamérica".
Auscultado por una periodista extranjera fustigó la actuación de su par Alvaro Uribe en el cuestionado proceso de intercambio de rehenes con las FARC, quien el 21 de noviembre dio por terminada la mediación de Chávez en el conflicto.
"El Gobierno colombiano no tiene la más mínima voluntad para que se lleve a cabo el intercambio de personas, pero nosotros seguiremos ayudando, se trata de una cuestión humanitaria", insistió Chávez. Y mientras seguía su camino hacia la reunión por el Banco del Sur Clarín.com le preguntó por las trabas que últimamente surgieron al otro proyecto que Venezuela viene empujando con fuerza, el gasoducto del sur.
"Conciencia, conciencia es lo que hace falta. La conciencia decía Víctor Hugo es la suma del conocimiento. Cuando los gobiernos de América latina tengan conciencia del problema energético que se nos viene encima entonces será posible el gasoducto", arriesgó Chávez, que enfrenta una oposición muy fuerte de los industriales brasileños en este proyecto y en el ingreso de Venezuela al Mercosur.
"Todavía no hay el nivel de conciencia, ojalá que cuando llegue no sea demasiado tarde. Todo el gas que requiere nuestra América para 100 años está en Venezuela y en Bolivia. Es imprescindible que comencemos lo más pronto posible la construcción de un sistema de gasoductos" dijo, objetando la visión del canciller brasileño Celso Amorín, que en una entrevista con Clarín defendió la importancia del gasoducto, pero alejó el horizonte de su construcción hacia "un largo plazo".
Con Chávez cada vez más cerca de la comitiva que partía rumbo a Casa de Gobierno, quedó lugar para una sola pregunta.
En el camino hacia el socialismo del siglo XXI, ¿qué significó el NO a la reforma que ustedes planteaban?, preguntó este cronista. "El resultado del referéndum es bien bueno para aprender lecciones, pero el camino es el socialismo del siglo XXI.
Horacio Bilbao

























































































