¿Dónde esta Garzón?.

Hoy se inicia en Madrid parte del macrosumario bautizado como 18/98, otras partes del mismo que posibilitaron la eternización del mismo hasta nuestros días han sido desgajadas como otros sumarios ya enjuiciados Jarra-Haika-Segi o en espera Egunkaria.
La pieza desgajada del mismo y juzgada este mismo año bajo el nombre Macrosumario Jarrai Haika Segi no ha creado jurisprudencia al estar su sentencia recurrida ante el Supremo y no haberse decantado este con el tiempo suficiente para sentar esa jurisprudencia que hiciese innecesario este otro juicio.
Es difícil encontrar hoy en día una opinión razonada que justifique la vista de este juicio y es mas difícil todavía el justificar después de tanto que no se celebre y se sentencie.
Hoy todos los razonamientos por su celebración y a favor del sobreseimiento del mismo pasan a un segundo plano ante la escenificación del mismo, con un retraso añadido por la actuación policial siempre presente por otra parte.
Soy consciente desde mi opinión personal que el estado tiene una patata caliente entre sus manos a punto de estallarle, son cosas del socialismo, con perdón, español de estos últimos años siempre mirando hacia la derecha y siempre con muchos miedos en su bagaje político y personal. El estado o poder ejecutivo se ve obligado a dar cuerpo a una serie de despropósitos jurídicos que el anterior ejecutivo tejió desde su negación al derecho, a la libertad y a la pluralidad.
Estos miedos del ejecutivo, el poder de esa derecha crecida y amenazante y la falta de argumentos jurídicos convierten al mismo en un juicio político y esto hace, en el razonamiento de los abogados defensores, peligrosa la sentencia final por intereses políticos. El macrosumario 18/98 esta viciado de hecho y de derecho por una actuación jurídica, política y policial que se cebo sobre la sociedad vasca en todas sus facetas y figuras representativas.
Medios de comunicación, movimientos sociales, culturales o individuales han sido acusados de pertenencia, colaboración e integración en banda armada, ETA para no confundir, si bien estas han sido modificadas en el transcurso de instrucción del sumario.
Más de 200.000 folios de sumario para la desesperación de todos.
Hoy empezaran a declarar parte de los muchos acusados, Manu Aranburu, Antxon Ollokiegi y Gorka Martínez han muerto en esta larga espera que la instrucción ha escenificado, Ramón Uranga y Pepe Rei se encuentran en un estado de salud lo suficientemente delicado para obviar su presencia, y desmontar, como antes lo hicieron parte de los jóvenes acusados de terroristas y pertenencia a banda armada en el sumario anteriormente anotado, todas y cada una de las acusaciones del juez de la Audiencia Nacional. Durante días y días estos, sus abogados, familiares y amigos se verán obligados a residir en Madrid y acudir puntualmente al pabellón especial dispuesto para dar cabida a todos ellos en el mayor juicio político llevado a cabo en el estado.
Es presumible que el fiscal vuelva a solicitar una nueva definición del termino terrorismo para poder acusar o mantener la acusación contra los encausados, que los problemas con la traducción del euskera al castellano vuelva a generar confusión e impotencia, que falten pruebas que justifiquen las acusaciones, y otras muchas incongruencias judiciales que un estado de derecho debería proteger. Es mas que presumible que este sea parte de un calco al que el Tribunal Supremo no ha querido justificar como jurisprudencia por posibilitar su propia celebración.
Aquel viejo refrán que nos decía aquello que “el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedras” vuelve a repetirse con la Audiencia Nacional, con el Partido Socialista, con perdón, Obrero, con perdón, Español y con el juez Baltasar Garzón.
Y ahora, hoy que empieza el sumario que le ha eternizado, me pregunto por que el estado no le obliga asistir al mismo como convidado de piedra, a mirar aquellos que acuso de terroristas y mantuvo presos, aquellos que fueron objeto de torturas no investigadas por su propia decisión, fianzas exorbitantes y tiempos de cárceles preventivas no justificadas de hecho, ni derecho.
¿Dónde esta Garzón?. El debería, insisto, ser obligado asistir al desmantelamiento de sus tesis del todo es ETA y todo vale contra el movimiento independentista, cultural y nacional vasco. El debería estar presente cuando la sonrisa de propios y extraños dibuje la mueca de escepticismo y burla ante sus simples razonamientos no justificados con otras pruebas que no sean las burdas declaraciones inculpatorias que se firmaron en las comisarías.
Garzón como instructor del caso y teniendo en cuenta la importancia del mismo debería ser el convidado de piedra que, sin voz ni voto, el ejecutivo español debería forzar a su asistencia.
Tal vez no debería, por otra parte, ser el único pero si obligado.
2005.11.21 Intxaurrondo (Euskal Herria)
























































































