Homenajear a Ernest Lluch.

Cinco años después de su muerte los homenajes al que fue ministro socialista, del anterior ejecutivo socialista que presidio Felipe González, vuelven a recordarnos que las cosas están peor si cabe que aquel entonces.
Los gobiernos español y francés habían perdido una ocasión única propiciada por la tregua indefinida de ETA, aquella que el entonces ministro de interior definió como tregua trampa. Habían perdido la ocasión de sentarse hablar, de hablar y negociar, de negociar y llegar a un acuerdo de mínimos y desde el dialogo, la negociación y el acuerdo haber declarado la Paz.
El gobierno español, el de la tregua trampa, mando detener a los interlocutores y el gobierno francés tan fiel y mercantil a los mandatos de este los detuvo. Reventó el dialogo posible de la forma mas grafica, deteniendo y encarcelando al correo.
El ejecutivo del Partido Popular lo ha proclamado por activa y por pasiva. Con los terroristas no se negocia, a los terroristas se les derrota desde la acción policial.
La tregua indefinida de ETA fue declarada el 16 de septiembre de 1.998 y rota, por otra declaración de la organización armada independentista vasca, el 28 de noviembre de 1.999. 439 días de tregua por parte de ETA que no por parte del gobierno Aznar.
Han pasado muchos años y muchos muertos, han pasado muchos años y muchas victimas han engrosado esa larga lista de despropósitos que han imposibilitado avanzar hacia la Paz y la Libertad, han pasado muchos años y no hemos aprendido que estamos obligados a sentarnos y negociar si queremos que este estado de desgobierno tenga una meta valida para todos.
El 21 de noviembre del 2.000 Ernest Lluch moría a causa de un nuevo atentado de la organización perpetrado en el aparcamiento de su casa en Barcelona. Un muerto mas que añadir a la lista larga de otros muchos muertos que no siempre han gozado ni del recuerdo, ni del homenaje del gobierno como gozo y goza aun hoy en día este singular luchador antifranquista, como dice su biografía en Internet.
Este viernes próximo en el Ayuntamiento de Donostia homenajeara a Ernest Lluch en el quinto aniversario de su muerte en un acto que tendrá lugar en su sala de cultura y para el que han invitado, entre otros, a Herrero de Miñon.
Odón Elorza el alcalde socialista del consistorio donostiarra vuelve a ser centro de iras y odios de populares (PP) y socialistas (PSOE) en un discurso que vuelve a mostrar una profunda grieta de intereses políticos. La personalización, repetidas veces materializada por los populares en otras muchas ocasiones, del acto y la condición de socialista de la victima ha sido el detonante para que el verbo infantil e inconcluso de la popular (PP) San Gil acuse a Elorza de la existencia de “victimas de primera y victimas de segunda”. Yo añadiría que incluso hay victimas a las que se les acusa por serlo.
Los socialistas (PSOE) han sido tajantes al declarar que el mencionado homenaje no pone en peligro el “Pacto por las libertades y contra el terrorismo”. Pues que bien.
Homenajear a Ernest Lluch es considerado como una afrenta a las demás victimas, es un homenaje trampa en una definición del “desterrado” Mayor Oreja.
Yo recuerdo la manifestación en Barcelona que el gobierno organizo para protestar por su muerte, recuerdo la pancarta y quienes peleaban a codazos por hacerse un hueco que posibilitase el encuadramiento de su persona en la foto que presumían internacional, las caras largas y los silencios obligados en una manifestación silenciosa y recuerdo, sobre todo, la imagen de la hija de Ernest Lluch, Mireia Lluch creo que se llama, con un cartel, sobre el estrado, que gritaba DIALOGO.
Los datos oficiales de aquella manifestación dicen que reunió a un millón de personas, los datos oficiales no dicen cuantos la abandonaron cuando su hija exhibió el cartel que pedía DIALOGO o cuando Gemma Nierga decía aquello “Ernest Lluch hubiese negociado incluso con quienes lo han matado”.
El gobierno del PP y su negación al dialogo y a la negociación, su política de represión pura y dura, han imposibilitado la base de cualquier plataforma de dialogo, de entendimiento o de tregua. Su discurso y sus hechos del “todo es ETA” y todo vale contra el “independentismo vasco” nos han traído hasta hoy cientos de muertos, miles de heridos, cientos de presos, miles de exiliados, cientos de personas amenazadas, miles de personas perseguidas y detenidas. Nos han situado hoy tal y como estamos, sin paz, sin libertad y en guerra.
No toda la culpa la tiene el gobierno, aquello de que nos no pelean si uno no quiere solo es cierto cuando uno esta solo. El estado de guerra encubierta que Euskal Herria vive tiene muchos y variados frentes pero hoy por hoy solo uno se ha negado a sentarse y dialogar.
Elorza el singular socialista y alcalde de la capital donostiarra ha declarado en repetidas veces su amistad con el homenajeado Lluch, el alcalde socialista ha declarado en repetidas veces la necesidad de negociación y dialogo. Esta claro del porque la popular San Gil le tiene en su diana de odio permanente.
No me voy a sumar al homenaje de Ernest Lluch, el viernes, todos los viernes del año, una enkartelada de familiares y amigos de los presos políticos vascos volverá a recorrer las calles donostiarras, la de todos los pueblos y capitales vascas a lo largo de todas las semanas, exigiendo el final de la dispersión, el final de este estado policial y de represión que niega los dos valores mas preciados que según hija y amiga de Lluch nos dejo. DIALOGO y NEGOCIACION.
Por eso me voy a unir a los familiares, como un amigo mas, y seré muda denuncia debajo de la foto de uno de los muchos presos políticos vascos que vienen pidiendo, no desde el 21 de noviembre del año 2.000, desde siempre una solución acorde con el sentir de la sociedad vasca, que Euskal Herria pueda decidir su futuro.
Esto último es un derecho, no una negociación.
Convenio Internacional del Derecho Civil y Político de 1966 en su artículo primero, "Todos los pueblos poseen el derecho a la libre determinación. En base a ese derecho, decidirán con plena libertad su status político y llevarán a cabo su desarrollo económico, social y cultural".
Voy a dejar unas últimas líneas que recuerdan al ex ministro socialista dirigiéndose a los simpatizantes de Herri Batasuna a los que “alentó a plantear sus posiciones políticas en el marco de la democracia, sin concesiones pero sin violencia”.
La Ley de Partidos prohíbe a Batasuna ejercer políticamente, su partido de siempre el PSOE la continua manteniendo vigente al igual que continua empeñado en la Dispersión y la Lucha Antiterrorista basada en la represión policial y la persecución judicial, no siempre legal, y continua firme en sus despropósitos por no contrariar a la derecha española.
No voy acudir al homenaje de Ernest Lluch tal vez porque el verdadero homenaje a su persona se lo continúan negando no solo los populares (PP) sino los socialistas (PSOE) y a mi no me dejan ser político ni vasco.
2005.11.24 Intxaurrondo (Euskal Herria)
























































































