Cruces de Frontera.

En los últimos años, desde el inicio de la infinita guerra en Irak, todos nos hemos dado cuenta de que el respeto a la soberanía internacional ha pasado sin duda a la propia evaluación de los países que rompen este marco legal, es decir, no importa lo que diga la carta de la ONU en respecto a esta ley, si no que queda bajo la reserva de lo que diga el país que invade.

Estados Unidos e Inglaterra invadieron a Irak en contra de toda ley, obviamente, destrozando su soberanía. El gobierno de Israel ataca plácidamente lo mismo Líbano o Palestina, su ejército no reconoce, o no conoce, fronteras a la hora de atacar. Turquía, hace apenas un par de semanas, entro sin pudor a Irak, destrozando una vez más la soberanía del tan destrozado país. Y Colombia con su ejército, entra a Ecuador tirando bombas y matando. Todos estos países, vale aclarar, cruzan otras fronteras alegando que lo hacen bajo el nombre de su propia defensa.

El problema en Sudamérica ha tocado otros planos, específicamente mediáticos, por la inclusión del gobierno venezolano. Pero a las pruebas hay que remitirnos.

En el golpe de estado que fue perpetrado en contra de la democracia venezolana, se sabe de sobra que la oligarquía de ese país y el gobierno estadounidense fueron los principales arquitectos de esta muestra de soberbia. Colombia, por su parte, es con Israel e Irak el principal receptor de ayuda económica y armamentística en todo el mundo por parte de los Estados Unidos. Y sabemos de las enormes diferencias entre los Estados Unidos y Venezuela, y sabemos mucho mas de que a los Estados Unidos nadie lo para a la hora de invadir. ¿Entonces no es solo lógica la reacción venezolana?

El problema que hoy enfrenta Sudamérica ha estado tan mediatizado por los grandes medios, que incomunican en lugar de comunicar, que solo han dejado su ya habitual mal sabor hacia las acciones del gobierno venezolano. Los titulares claman “Chávez lleva tropas a la frontera por la muerte de un líder de las FARC”, en donde deberían decir “Chávez lleva tropas a la frontera por el temor de una intromisión colombiana (léase Estados Unidos)”.

La gran mayoría de los países en el continente han condenado la acción del gobierno colombiano al violar la soberanía del Ecuador. Estados Unidos, claro, felicitó al gobierno de Álvaro Uribe por defenderse de la guerrilla. No importan donde se encuentren.

Si el ejército mexicano hubiera atravesado la frontera de Texas en pos de detener a un capo del narco mexicano, con bombas y balazos, ¿Cuál hubiera sido la reacción estadounidense; hubieran felicitado al gobierno de México por defenderse del narco, o hubieran condenado la acción?

Estados Unidos no condena ni a Turquía, Israel o Colombia por cruzar sus fronteras en busca de su defensa. ¿Por qué ese mismo país no deja de condenar a los miles de mexicanos que cruzan su frontera en búsqueda de su propia defensa, de la defensa a una vida digna?

¿Quién tiene el derecho de cruzar fronteras?

Christian Sida