
Bolivia: Abstencionismo y fraude en los referendos de Beni y Pando


En Beni, el delegado presidencial, Palmiro Soria, explicó a Prensa Latina que los datos ofrecidos por la Corte Departamental Electoral están muy por debajo de las expectativas de los dirigentes regionales.
Soria condenó la presencia de más de mil miembros de la Unión Juvenil Cruceñista, grupo de choque del Comité Cívico del vecino departamento de Santa Cruz, que llegaron para obligar a los ciudadanos opuestos a la consulta a emitir su sufragio.
También señaló que en algunos poblados como Villa Corina y Yucumo se patentizó la reacción de agrupaciones sociales contrarias a los estatutos autonómicos.
El funcionario denunció la presencia en Beni de autoridades de Santa Cruz -también defensora de esos principios- como el prefecto Rubén Costas y el presidente del Comité Cívico Branko Marinkovic, además del líder de la opositora alianza Poder Democrático Social, Jorge Quiroga.
Asimismo, calificó los preceptos autonómicos como un manual de un dictador en referencia al prefecto beniano Ernesto Suárez, pues le atribuye responsabilidades que son competencia exclusiva del Estado boliviano.
Por otra parte, en Pando se experimentó un gran ausentismo que podría invalidar el sondeo, si esa tendencia alcanza el 50 por ciento después de computarse las estadísticas definitivas.
En declaraciones a Prensa Latina, la representante gubernamental, Nancy Texeira, confirmó los altos índices de inasistencia a las urnas para votar por unos "estatutos autonómicos que no fueron consultados con el pueblo, ni las provincias".
Texeira reveló numerosas irregularidades en el proceso, como el arribo de personas de otras regiones para participar en los comicios, la compra de votos y la campaña desarrollada por la Corte Departamental Electoral con el objetivo de influir en los electores.
Como mismo sucedió en Beni, Pando reportó varios enfrentamientos entre simpatizantes y detractores de esos plebiscitos, en particular el municipio de Filadelfia, donde se registraron más de 20 heridos, quemas de urnas y bloqueos de vías.
En una comparecencia ante los medios de prensa, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, ratificó la decisión del Ejecutivo de desconocer los resultados de esos referendos, por su carácter ilegal y fomentar la división de los bolivianos.

























































































