
Entrevista a Emma Almeda Marchese: Dirigir es un placer


Hay tanta bondad en el alma de la mujer, que da perfume -José Martí-
Con apoyo en ese vínculo profesional y afectivo que me une a la colega Emma Almeda Marchese, decidí entrevistarla para que les develara a los lectores de nuestro blog los “secretos” de su profesión, a la que se ha entregado en cuerpo, mente y alma, porque ama el periodismo… con todas las fuerzas de su yo, el auténtico, el verdadero.
Y por otra parte, les ofreciera sus impresiones personales acerca del VIII Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), donde se darán cita los profesionales de la prensa para discutir los problemas fundamentales que afectan el ejercicio periodístico en la ínsula caribeña, y con base en los resultados de esos análisis críticos y autocríticos, trazar estrategias que nos permitan optimizar la calidad de nuestra labor informativo-educativa, sustentada en sólidos principios filosófico-ideológicos y ético-humanistas.
Sin más dilación, le doy la palabra a mi entrevistada.
¿Qué representa para usted ser uno de los “casi” miembros fundadores de Radio Habana Cuba; emisora que acaba de celebrar su cumpleaños 47, y a la que se incorporara siendo apenas una adolescente?
Iniciar mi actividad laboral en RHC ha sido determinante en mi vida, no sólo como periodista, sino también como revolucionaria y como ser humano. La emisora fue para mí una Escuela, porque me formó con un gran sentido de la responsabilidad, de la disciplina y acrecentó mis sentimientos solidarios.
Imagínate, Jesús, comencé a trabajar con 17 años, a fines de abril de 1962, acababa de regresar de la histórica Campaña de Alfabetización, una de las tareas más hermosas que he realizado en mi vida, y llegaba con deseos de dar todo por la Revolución, entonces me incorporo a un centro laboral que siempre se ha destacado por apoyar las causas justas , los procesos de liberación, en un ambiente de solidaridad.
Ese hecho me dio la posibilidad de conocer a destacados revolucionarios, hombres y mujeres, que lucharon por la justicia social y por la libertad de sus respectivos países, y a cambio de sus ideales de justicia y libertad, entregaron sus preciosas vidas. Como periodista, tuve la oportunidad de entrevistar a ilustres personalidades y de cubrir importantes congresos.
En RHC, viví los días angustiosos de la Crisis de Octubre, sufrí cuando las invasiones a República Dominicana (1965), a Panamá (1989), vibré de emoción cuando los vietnamitas expulsaron de su tierra a los yanquis, lloré muchísimo cuando llegó la noticia del asesinato del Che y del sabotaje al avión de Cubana.
En fin, sería interminable la respuesta a esa pregunta [...] pero, para resumir, puedo decirte que formar parte del colectivo de RHC… durante 46 años ha sido un privilegio, un regalo que me ha dado la vida.
Con apoyo en su destacada trayectoria profesional en la prensa radial caribeña, ¿podría explicarles a nuestros lectores cuáles son los géneros periodísticos que más han alimentado su intelecto y su espíritu… y por qué?
He transitado por casi todos los géneros periodísticos, pero -sin dudas- lo que más me gusta, lo que prefiero, es la realización de programas de corte variado, porque te permite crear, desarrollar la imaginación, utilizar todos los recursos del medio , que son inagotables. Disfruto mucho ese momento de creación , cuando los miembros de tu equipo de trabajo dan lo mejor de sí para hacer un buen programa.
En los últimos meses, trabajo en la atención a los oyentes de RHC, una labor nueva para mí, en la que me siento muy bien , porque te permite una comunicación directa con los radioescuchas , a quienes va dirigido el mensaje de la emisora, de la Revolución, y a través de ese contacto con los oyentes puedes palpar la solidaridad con la mayor de las Antillas, lo que ha representado y representa , el infinito amor y la admiración que sienten hacia Fidel y hacia la sociedad que construimos.
En ese caso, cultivar el género epistolar es muy estimulante, te sientes reconfortado, sobre todo si -además- tienes la suerte de compartir responsabilidades con un colectivo muy trabajador, que se sobrepone a las carencias materiales y que se distingue por su disciplina y por sus sentimientos humanos.
En el desempeño de sus múltiples funciones como reportera y directora de revistas informativas en Radio Habana Cuba, ¿podría relatarnos alguna anécdota que haya quedado registrada en lo más hondo de su yo periodístico?
Claro, siempre hay momentos que son inolvidables, algunos agradables, otros no tanto. En 1985, fui designada para cubrir el XII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, que tuvo lugar en Moscú. En ese momento, yo realizaba el programa “Somos Jóvenes”, que dedica la emisora a la juventud latinoamericana.
Me fui en el primer grupo de periodistas que debían viajar a Leningrado para reportar la llegada de la Delegación Cubana, la cual arribaría por mar. Recuerdo que llegamos a Moscú de noche e inmediatamente partimos hacia la terminal ferroviaria, pues el tren salía a las 11:59 pm (“hora rusa”).
Debo decirte que era mi primer viaje al exterior, así que podrás imaginarte lo que significaba para mí esa experiencia… única e irrepetible (como tú dices). Llegamos a Leningrado a las 7:59 de la mañana, era muy temprano y tuve la suerte de poder prepararme bien.
Encontré muchísima información de la ciudad, del puerto donde atracaría el barco, datos históricos, geográficos; en fin, que estaba lista para la llegada de la Delegación. Nos fuimos al puerto, y cuando supimos que había anclado el buque, comencé la descripción, todo iba muy bien, hasta que comenzaron a desembarcar los delegados , con alegría y entusiasmo indescriptibles.
En pleno recibimiento, comencé a emocionarme tanto, que no me salían las palabras ¡no podía hablar! Yo tenía que narrar ese momento y el llanto no me dejaba. Estaba tan emocionada que no lo pude hacer.
Cuando llegó el jefe del grupo de prensa a pedirme el casete con la grabación para enviar la información a La Habana , no sabía qué decirle, ya que no había podido cumplir esa responsabilidad. Por suerte, con mi labor ulterior durante el Festival logré “reivindicarme” , pero de todos modos tenía ese dolor, esa preocupación.
Cuando regresé a la Ciudad de las Columnas y llegué a RHC, el Director me preguntó qué me había ocurrido, le conté de la emoción tan grande que sentí, y nunca olvidaré lo que me dijo: “¡pero un periodista no se puede emocionar!” Dime tú qué dilema , yo que me emociono cada vez que oigo el Himno Nacional .
Como miembro activo de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), nos agradaría conocer cuáles son -en su opinión- los problemas fundamentales que deberían plantearse en el VIII Congreso de la UPEC, y en el plano profesional-personal, ¿qué espera de ese evento?
Creo que las dos preguntas se interrelacionan: lo que espero es también lo que deseo que se debata en el Congreso. Creo que lo fundamental es que se discuta ampliamente acerca de la calidad del periodismo cubano y de cómo mejorarlo con los recursos que tenemos.
Para mí, eso depende mucho de la superación y de la auto-superación de los periodistas, de la profesionalidad con que se trabaje, que todo -absolutamente todo- lo que vaya a publicarse -en cualquier medio que sea- se revise bien, reitero y subrayo, que se revise bien; ese es un aspecto al que no se le da mucha importancia, y en mi opinión, es esencial.
No debe publicarse, en modo alguno, lo que previamente no ha sido bien revisado, corregido, no importa cuán apurados estemos; revisar es una forma de evitar errores lamentables. Eso lo aprendí en RHC. Otro aspecto muy importante es la inmediatez de la información: en el caso nuestro, es fundamental, porque RHC transmite en onda corta y compite a escala internacional.
Por otra parte, no debemos tener miedo a divulgar una información, muchas veces somos los “dueños” de la noticia, y otras agencias internacionales de prensa la dan primero y de una forma distorsionada, tergiversada o malintencionada, o sea, como más les conviene a sus intereses. En estos tiempos de globalización, hay muchas vías para informarse: Internet, televisión por cable, la misma onda corta, etc.
Ahora bien, el que escucha una noticia por primera vez es a esa fuente, precisamente, a la que le da crédito, la que echa a rodar, y por lo general, lleva el “sello” del criterio enemigo. La mayoría de nuestro pueblo está bien preparado; por lo tanto, necesita estar bien informado, lo desea, y nuestro deber es satisfacer esa necesidad y ese deseo, y hacerlo con rapidez, con veracidad, para que no tenga que acudir a medios extranjeros. Dice el refranero popular que “quien da primero da dos veces”.
No es un secreto para nadie que tenemos muchos problemas materiales para trabajar, sabemos que atravesamos una situación económica difícil, y no todo se puede resolver como por “arte de magia”, pero aspiramos a que -poco a poco- se resuelvan esos problemas.
También es importante señalar, que a RHC se le dé su lugar, que al periodista -sea del medio que sea- se le dé su lugar, sobre todo a aquel que ha sabido ganárselo con eficiencia y laboriosidad.
¿Algún consejo o recomendación a los jóvenes que se inician en el ejercicio del periodismo, percibido por Varela, Martí y Che como fuente nutricia de ética, humanismo y espiritualidad?
Primero que todo, hay que tener vocación, porque el periodismo requiere dedicación, esfuerzo, hay que entregarse a él en cuerpo, mente y alma (como un médico se dedica al ejercicio de su noble profesión).
Hay que superarse constantemente, dominar el medio donde laboramos, ser disciplinado y responsable, trabajar con profesionalidad, con profundidad , para ganarse el respeto de toda la sociedad. Al periodismo hay que dedicarle toda la inteligencia, todo el amor, toda la pasión .
El resultado final es el mejor y mayor estímulo que un periodista puede recibir. ¿No lo cree así, colega?
Jesús Dueñas Becerra, Crítico y periodista. Foto: Nancy Reyes

























































































