
La caldera del infierno


El jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica de la Organización de la ONU, Mohamed ElBaradei, en declaraciones al canal televisivo Al-Arabiya, realizadas el sábado, dijo: "En mi opinión, un ataque militar sería lo peor... convertirá al Medio Oriente en una bola de fuego", y agregó que también podría llevar a Irán a incentivar el desarrollo de un programa nuclear.
Los comentarios del alto dignatario internacional se produjeron después que oficiales estadounidenses consideraran los recientes ejercicios militares israelíes en el este del Mediterráneo, a principios de este mes, como una demostración de la capacidad del estado hebreo de atacar los lugares donde el país persa realiza sus actividades nucleares.
Irán criticó, el mismo sábado, las maniobras militares israelíes. Un vocero del gobierno expresó que los ejercicios demuestran que Israel "amenaza la paz mundial y la seguridad", según la agencia oficial de noticias IRNA.
La agresión estadounidense ha convertido a Iraq y Afganistán en regímenes obligados a pagar una penitencia por las desmedidas ambiciones de Estados Unidos. Pero, con la ayuda de su fiel escudero, Israel, el Medio Oriente puede convertirse en la caldera del infierno.
Las recurrentes amenazas de ambas potencias contra Irán, a la que se suman no pocos peones de la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN), coloca en estado de alerta al gobierno islámico.
En una peligrosa escalada, desde hace tiempo, las aguas del Golfo Pérsico son surcadas por el rastro bélico de las flotas norteamericanas, con los cañones desenfundados; y los aviones de combate permanentes en el aire, en una tosca provocación contra Irán.
Entretanto ElBaradei, como un heraldo del Apocalipsis, alerta sobre las plagas de la guerra, el ex presidente del Gobierno español, José María Aznar, en un fervoroso llamamiento a los seguidores del derechista Partido Popular (PP), dijo que la organización política no tiene que buscar el camino del centro porque está en el centro "desde hace muchos años".
Aznar daba una clara respuesta al actual líder de los "populares", Mariano Rajoy, quien propuso la víspera que la organización partidista "busque el centro y se abra a la sociedad para recuperar el poder en España".
Durante su intervención en el XVI Congreso, que sesionó durante los días 20, 21 y 22 del presente, el ex gobernante Aznar recordó que el PP "forma parte de la corriente del centro reformista europeo", por lo que "nadie nos tiene que enseñar el camino…" según un despacho de EFE.
El partido de derecha sufrió sucesivas derrotas en las elecciones frente al socialista José Luis Rodríguez Zapatero, en los respectivos años de 2004 y 2008.
El cónclave concluyó ayer domingo, en Valencia, con la reelección de Rajoy al frente del Partido Popular.
Aznar, quien estuvo al frente del Gobierno de España en el período 1996-2004 y que llegó al Palacio de la Moncloa con la consigna de "Gana el centro", insistió en que la organización no debe tener como objetivo "heredar a la izquierda", sino "ganarle en las urnas y sustituirla democráticamente".
No sé por qué siempre que escucho o leo algo referente a la Moncloa, me vienen a la mente la duquesa de Alba y sus cuestionados amoríos con el famoso pintor Francisco de Goya, más que el hecho de que desde 1976, Adolfo Suárez, primer presidente del gobierno de la denominada democracia española, trasladara su residencia a este palacio, convertido desde entonces en la residencia oficial del presidente del gobierno español y su familia. Suárez construyó una pista de tenis, arregló la piscina y llenó la casa de teléfonos; Calvo Sotelo los eliminó junto a todos los ceniceros; Felipe González adornó el jardín, una de sus debilidades, con hermosos bonsáis y Rodríguez Zapatero se ocupó de cambiar la decoración del palacio.
Dicen que cada inquilino ha arrimado la brasa a sus gustos; por ejemplo,
Pero, volvamos a uno de los temas centrales del análisis.
De acuerdo con los resultados de una encuesta de la revista Newsweek, que saldrá en su edición de hoy, el senador por Illinois y candidato a la presidencia por el Partido Demócrata, Barack Obama, aumentó a 15 puntos su ventaja sobre su contrincante republicano, el senador por Arizona John McCain.
Según la fuente, Obama contaría con el 51 % de las intenciones de voto contra un 36 % de John McCain, en el ámbito nacional.
El margen es tres veces superior a los anteriores sondeos que daban una ventaja al candidato negro de unos 6 puntos.
Los significativos indicadores pueden estar determinados por una suma de factores: la incorporación a la campaña de Obama de buena parte de los partidarios de la ex primera dama, Hillary Clinton; el creciente deterioro de la economía del país, que la ciudadanía identifica con una incorrecta conducción por parte de la administración republicana y el desastre de la guerra en Iraq, entre otros.
Cuando Israel, con el sórdido apoyo de la Casa Blanca, puede convertir en una hoguera el Medio Oriente y Aznar se considera el mítico Buda de occidente, Obama, robando el símbolo a sus contrarios, sigue como el elefante: con un paso lento, pero aplastante.
Pedro Díaz Arcia

























































































