
Betún: Botón de muestra de la Cuba republicana


La vida es sueño, y los sueños, sueños son -Don Pedro Calderón de la Barca-
Esa obra deviene cálido homenaje del destacado dramaturgo caribeño al aniversario 50 del triunfo de la Revolución, la acción dramática se desarrolla en La Habana, en el mes de diciembre de 1958 (en los estertores finales de la sanguinaria dictadura batistiana), y refleja el mundo de la marginalidad, el racismo y la prostitución, entre otros males que corroían a la sociedad cubana de la época.
En ese oscuro período de nuestra historia republicana, el país estaba ocupado por una fauna de mercaderes sin escrúpulo y de matones a sueldo, contra quienes había que luchar hasta vencer o morir…, pero sin perder la capacidad de soñar con una gigantesca escoba que barriera aquella escoria humana y social que enlodaba a la mayor ínsula antillana.
Con apoyo en la hábil conducción de Quiñones Posada, los actores y las actrices que integran el elenco artístico de esa puesta en escena interiorizaron e incorporaron a su quehacer profesional, que actuar no es solo dominar al pie de la letra la técnica dramatúrgica, sino también generar en el auditorio emociones, sentimientos, vivencias y frases interiores.
En ese contexto, quisiera destacar la función “clave” desempeñada por el joven actor William Sinclair, quien juega -sin transgredirlo- con el lenguaje verbal y gestual, mientras que, por otra parte, su discurso es fresco y espontáneo… como Betún, el adolescente “limpiabotas”, que no pierde la fe en un futuro diferente.
La actriz Loretta Estévez, en el papel de Eligia Anaya (la santera), penetra en la piel y en el alma de su personaje para poder “recibir” el “espíritu” del “negro congo” que se le “monta”; y la actriz Yanell Gómez, en el papel de la prostituta “Virgen María”, convence al espectador de que una mujer de vida pública también tiene derecho a soñar con algo mejor y a que se le respete su dignidad humana.
Por último, “Betún” les envía un mensaje por vía subliminal a quienes evocan el pasado capitalista: NO habrá retroceso, porque los cubanos -como reza la letra de una canción del artista catalán Joan Manuel Serrat- somos caminantes que hacemos camino al andar.
Jesús Dueñas Becerra, Crítico y periodista
Fotos: Pedro del Río Lorca

























































































