
Hiroshima: hace 63 años fue el principio


Hace sesenta y tres años, los Estados Unidos cometieron el mayor acto terrorista de Estado de toda la historia de la humanidad. No contentos con ello volvieron a repetirlo 3 dias despues. En el colmo del cinismo humano, el presidente Truman mintió a la población de su país y del resto de mundo, para justificar el mayor crimen contra la humanidad que jamas se haya cometido. Es obvió que los EEUU empezaban a "democratizar" el mundo, tal como lo continuan haciendo hoy.
El 6 de agosto de 1945, EE.UU. lanzó, sin razón ni motivo militar alguno, sobre la población civil de la ciudad japonesa de Hiroshima, al sur del país, una bomba atómica que causó la muerte instantánea de mas de 100.000 personas. Tres días más tarde, el 9 de agosto, lanzó otra bomba atómica sobre Nagasaki, que provocó 75.000 muertes en el acto. La cifra de víctimas mortales en los días y años posteriores es incontable.
La bomba no se hizo detonar sobre los cuarteles del Segundo Ejército japonés, a 20 km de Hiroshima, sinó en el centro de la ciudad. Ese día de verano amaneció minutos después de las 5 de la mañana. Estados Unidos podría haber tirado la bomba a las 6.00 h, lo que les daría una perfecta visibilidad, pero no, esperaron a las 8,15, esperaron a que el centro de la ciudad se llenara de entre 100.000 y 150.000 civiles adultos (que desde las 7.30 h empezaban a ir a sus trabajos). Además a las 7.30 h poco más de 100.000 niños y niñas entraron en las numerosas escuelas , también en el centro de la ciudad, y los americanos lo sabian.
En cuarenta y cinco segundos se produjo una horrísona explosión, un relámpago intenso y cegador se esparció a 1200 kilómetros por hora y una ola de presión devastadora derribó edificios como si fueran de papel; la temperatura ambiente se elevó, en 7 segundos, a quince millones de grados centígrados; una nube de humo rojizo en forma de hongo se alzó sobre la ciudad. En ese brevísimo lapso ciento diez mil personas perecieron y otras ciento noventa mil quedaron heridas, con graves quemaduras o con horribles mutilaciones deformantes de su cuerpo. La ciudad de Hiroshima había desparecido, habia dejado de existir. Así sin mas
Cuando fue cometido este horrendo crimen contra la humanidad, el Japón como potencia beligerante de la Segunda Guerra Mundial, estaba prácticamente vencido, el 60% de su territorio destruido y carecía ya de cualquier capacidad ofensiva tanto por tierra , por aire, como marítima. Todos los expertos militares coinciden en afirmar, sin sombra de duda, que el Japón no podia continuar la contienda bélica de ninguna manera.
Pero no tenemos que dejarnos engañar por eso, aunque hubiese sido lo contrario, aunque Japón pudiese haber continuado la guerra, no hay razones, no hay excusas, no hay atenuantes, porque en los crímenes contra la humanidad no existen las razones, no existen las escusas, no existen los atenuantes. No se puede intentar justificarlo de ninguna forma ni manera. Ni antes, ni ahora, ni nunca
Se cumplen 63 años de aquel horror fuera de toda lógica humana y nunca como ahora resulta imprescindible recordarlo porque el mismo imperio que lo puso en práctica entonces mantiene, junto a una capacidad destructiva que nunca cesó de aumentar, la misma actitud agresiva hacia la Humanidad y el planeta que la alberga. Con más peligrosidad porque es un imperio en decadencia, dirigido por un equipo de fanáticos, corruptos, dispuestos a sembrar el terror por doquier antes de su extinción como potencia imperial.
Hiroshima fue el principio y la filosofía terrorista de la cúpula política y militar estadounidense no ha variado. El dia a dia de esos dementes, demuestra que sus técnicas son las mismas.
La amenaza permanente de la destrucción de la especie humana se convierte para ellos en el juego de la ruleta rusa. Mientras el resto de la humanidad, con la Unión Europea a la cabeza, no quiere ver que las lecciones no aprendidas de Hiroshima y Nagasaki, se reflejan en lo ocurrido en Corea, Vietnam, Cambodia, Santo Domingo, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Cuba, Panama, Granada, Kosovo, Libano, Palestina, Afganistán e Iraq, como muestra indeleble del desprecio del imperio por los pueblos.
Y hay aún gente que mira con simpatia al monstruo asesino. En 63 años, no hemos aprendido nada, absolutamente nada

























































































