Resaca 2016

A su majestad se le olvidó explicar a los miembros del comité, por qué TVE decidió que las para-olimpiadas no eran importantes, ni merecía la pena retransmitirlas con el mismo interés, en los pasados Juegos Olímpicos. ¿Habrá sido ese detalle el decisivo?
Para el 2016 serían los parados los que tendrían que ir a las olimpiadas en representación del país, para ser justos. Probablemente hasta los deportistas de elite andarán en la oficina del INEM, entrenando para los mil metros cola.
Medalla de oro a la incompetencia y a la mediocridad para Gallardón y compañía. Campeones del gasto público inútil. ¡Da igual! Lo pagan los de siempre… ¡Que suban los impuestos para recuperar lo perdido! Madrid; capital mundial del despilfarro. ¿Un nuevo record? Me pregunto cuánto hubieran gastado si lo hubieran tenido que sacar todos estos políticos de su propio bolsillo.
Se ha palpado, a la vista de todos ha estado, que a la hora de pillar, el Rey, el presidente, marquesas, príncipes y ministros, izquierda y derecha, el PP, el PSOE... se convierten en un solo ser, un monstruo de mil cabezas, ansioso y jadeante, mirando a un mismo punto y con un mismo interés. Hasta se vistieron todos iguales. ¿Sorpresa?
No se juntan con esas mismas ganas para solucionar los problemas del país (los del 2009) para explicarnos la crisis, o por arreglar la situación, ni derraman tantas lágrimas por la gente que se está quedando en la calle... por los parados. Medalla de oro a la hipocresía.
¿Se podrían hacer en España las olimpiadas de la vergüenza? No sé a qué venía tanta desesperación, tanto trabajo por conseguir no sé qué gracias o ventajas del Comité Olímpico, nadie lo sabe. Pero bien que hubieran podido hacer cosas mucho más urgentes y necesarias con ese dinero y ese ímpetu, claro que ¿necesarias para quién?
Oportunidad única de obtener una distracción para la crisis. ¡Lástima!
El Rey pisaba seguro, sabiendo que su hijo tiene casa y trabajo asegurado para el 2016, y podrá ver los JJOO en el salón, en la tele nueva, sin esperar la visita de un banco que le desahucie. ¿Se creerá que todos los españoles viven como él?
Está claro que Zapatero, mucho hablar de medidas sociales, pero ha sido incapaz de reclamarle a esa oposición que no gasta en esos temas, que la inversión hecha en propaganda y publicidad del Madrid-2016 se invirtiera en los miles de deportistas que en España no tienen ni para comprar un chandal. Se han gastado más dinero en un logo, que todas las subvenciones al deporte de los últimos años juntas. ¿Quién va a hacer públicas las cuentas? Nadie, mejor gastar aún más, pensando ya en Madrid 2020.
No quiero alegrarme del chasco gigantesco que se llevó España, al revés, pero sí me alegro de que estos políticos irreverentes, se den cuenta de que su hipocresía puede que venda aquí, pero no vende fuera. Claro que comparando la misma con la del Comité Olímpico, no sé cuál se lleva la medalla.
Al fin que la plata, el segundo puesto, no resulta tan dulce como dicen.
Pablo Jato / WIP
























































































