blog de Pablo Jato

Palestina no existe, según el candidato a la presidencia de Estados Unidos

Desde Washington
12-Diciembre-2011 Newt Gingrich, ex presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, y líder republicano para las próximas elecciones presidenciales del 2012, en una entrevista para The Jewish Channel el pasado viernes, dijo que el pueblo palestino “era una invención”, que no existía tal cosa. Tras subrayar la necesidad de fortalecer el estado de Israel frente a los enemigos árabes (Irán) dejó caer esta frase que ha enfurecido a toda la comunidad palestina y ha creado una polémica en todos los medios de EEUU: "El pueblo palestino es un invento. (...) No tienen y no pueden tener ninguna conciencia nacional". "Alguien debería tener el coraje de decir la verdad. Estas personas son terroristas". Añadió: "Básicamente es hora de que alguien tenga agallas para levantarse y decir '¡Basta de mentir sobre Oriente Medio!'".

Según Gingrich, nunca ha existido el pueblo palestino como tal, y los árabes que han habitado la zona desde tiempos remotos han sido prácticamente nómadas de origen heterogéneo sin una etnia definida y que el pueblo que ahora reclama la soberanía del suelo que pisa, es una invención. Con esto nos podemos imaginar cuál va a ser la política exterior republicana si llega a la presidencia, misma que está completamente destruida por Obama según el líder de la derecha.

Los israelitas habrán recibido de buena gana el concepto de estar masacrando a un pueblo que no existe. La próxima vez que manden misiles sobre una escuela, lo harán con menos remordimiento, si es que alguna vez tuvieron alguno. No sé por qué, la frase me recuerda a las negaciones que de vez en cuando aparecen por ahí sobre el holocausto judío.

Entrevista con Cesar Ruano del movimiento Democracia Real Ya!

Entrevista con Cesar Ruano del movimiento Democracia Real Ya! Desde Washington, para el programa de radio "Teléfono Rojo", de World Image Press.

Para escuchar la entrevista, usar este enlace:
http://www.worldimagepress.org/002.htm

¡NO PARAR! España; entre la decepción y la mentira.


A España le queda como un guante esa frase de Winston Churchill que reza así: “Quien a los 20 años no sea revolucionario no tiene corazón, y quien a los 40 lo siga siendo, no tiene cabeza". Es el resumen de la España actual. Gobernada por los que antes eran revolucionarios pero ahora son neoliberales… que aprietan el puño de la rosa y la convierten en un palo, que golpea para cerrar las voces críticas y se excusa apelando a la arzón.

Qué decepción de Partido Socialista, que en su día ilusionó a tantos… ¿Nos engañaron? ¿Por qué siempre tiene que ser la izquierda la engañada? En general, la derecha sigue siendo la derecha y cambia poco, no evoluciona, solo cambia de peinado. Es tan obtusa, tan conservadora, tan inmóvil, que no decepciona demasiado. Tal vez, si a caso, a los que les gustaría que fuera una derecha más dura y más clásica... pero la decepción es poca entre sus filas. Introducen palabras democráticas en sus discursos, pero es solo eso; fachada.

Y mientras la derecha se siente como pez en el agua en este mar de hipocresía, la izquierda se ahoga en ella.

Hay algo que no entiendo; la gente, se aleja del PSOE porque no quieren un gobierno de falsa izquierda, de derecha disfrazada, pero al hacerlo permiten y dan paso libre a la derecha católica y extrema del PP. Por ejemplo, el anuncio de Los Verdes, que exigen la dimisión inmediata de Zapatero y la disolución de las Cortes Generales. ¿No se dan cuenta que estarán entregando en bandeja de plata, el triunfo electoral a la derecha? ¿Votará la gente por el malo para evitar al peor? Lo dudo.
Los medios de comunicación, cómplices necesarios, viven enquistados en este juego político, y controlan o lo intentan, la opinión de quienes no salen a la calle a ver con sus propios ojos. Ven por ellos, piensan por ellos y así, van absorbiendo esa voluntad. Convertirán un golpe de estado, en un aburrido dilema parlamentario.

El Papa en España y el puño socialista


La policía, el abuso de autoridad y la libertad de prensa.
La muestra de poder que ha dado la iglesia en España no necesita comentario. La prepotencia del Partido Popular inflada por los futuros éxitos electorales que asoman en el horizonte, es tan obvia que no sé yo si necesita más tinta. Está claro quién manda.

En estos días hemos presenciado todo tipo de comentarios, protestas y algarabías sobre la visita de un jefe de estado a Madrid, porque el Vaticano es un estado independiente reconocido por la ONU con una renta per cápita de 407.000.oo euros. Otros jefes de estado a veces llegan y se van sin que nadie se dé cuenta, pero claro, no son los presidentes de uno de los países más ricos y poderosos del mundo.

Se escuchan en estos días comentarios anacrónicos, insultos, desprecios contra los que según ellos ocupan la calle de forma ilegal. Supuestamente, en democracia NO hace falta permiso para salir a la calle, para expresarse, de forma individual o colectiva, para protestar si hiciera falta, pero hoy hay ley marcial y estado de sitio de facto y protestar se castiga como un delito. ¿Es esta la democracia socialista de puño en alto y OTAN fuera que España soñaba hace 20 años? El viejo puño cae sobre los jóvenes de hoy.

Como siempre, aquellos que están en contra no tienen cabida en el mapa social. Lo feo hay que sacarlo de la foto, por la fuerza si es necesario. No conozco a ningún grupo del 15-M, Indignados o similar que haya impedido o prohibido la libre circulación de otros ciudadanos por la vía pública, pero de ello se les acusa, excusa, para barrerlos a cañonazos. ¿Será el Corte Inglés quien lleva la batuta de esos comerciantes que se quejan? La voz de su amo.

La sangre joven de los indignados

¿Puede un grupo de jóvenes cambiar el curso de la política internacional? Lo sucedido en Egipto, en Libia, en Siria… lo que sucede en España, en Grecia, en Chile… sigue siendo analizado con lupa por la elite del poder. Han descubierto que no todo estaba controlado.

Tratan desesperadamente de desacreditar esta revolución, sin líderes. Atípica. Tratan de sofocar este incendio surgido de la nada. El motor de casi todas las revoluciones suele ser el hambre, por encima de la injusticia y la falta de libertad tal vez. En este caso no. Hay muchos tipos de hambre y la falta de un futuro puede ser de las peores. La clase política, el sistema (si quieren llamarlo así) tiene tantas ansias de controlar el futuro a su favor que lo han ahogado, lo han extirpado de la ecuación. Solo hay futuro para ellos, sus fortunas, el poder.

Zarcozy, como socio laureado de este club o este sistema, ha llegado incluso a desatar el tema tabú: “controlar internet” de una vez por todas. Ha llegado incluso a prohibir la mención de facebook o cualquier otra red social en los medios de comunicación franceses y pide que todos los gobiernos sigan su ejemplo. Facebook se ha convertido en enemigo. En una vena que hace circular la sangre de los jóvenes indignados del mundo. Este invento nacido de la guerra fría, creado para las comunicaciones militares en caso de una guerra nuclear, ha terminado siendo el peor enemigo de la esclavitud moderna, de los dictadores modernos. Comunicación, usada por los jóvenes para entrelazar su indignación ante la corrupción política, ante la falta de ideas, ante la inmovilidad de la justicia, ante la corrosión de los ideales. Ante la mentira.

España y la corrupción de los códigos policiales


He de reconocer que sé muy poco de leyes, lo mismo o menos que cualquier otra persona. Aún así, me puse a rebuscar razonamientos jurídicos que me ayudaran a entender lo que está sucediendo en España respecto a los indignados que protestan en las plazas y son expulsados por la fuerza, como todos hemos visto en los últimos días. Empecé en el nivel más básico; la Constitución española de 1978 y me encontré con el Artículo 21, que dice:
1. Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa.

2. En los casos de reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad, que sólo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes.

Como principio me pareció un concepto muy claro y no vi un margen de interpretación lo suficientemente ancho como para justificar los desalojos, siempre desde mi particular pinto de vista, claro está. ¿Por qué echarles? ¿Por qué mandar a la policía para barrerles? La única razón que se me ocurre es el miedo. La clase política tiene miedo a una verdadera movilización, a una revolución fuera de su control y sin beneficios partidistas.

Tras la operación, la policía dio un comunicado en el que aseguraban que “habían cumplido con su deber, que la plaza estaba limpia” me pregunto si el mando que redactó la nota estuvo presente en los altercados. David Miguel, portavoz del Sindicato de policías catalanes, en una entrevista televisada a nivel nacional, aseguraba con todo el cinismo del mundo que la operación consistía en limpiar la plaza para que los manifestantes pudieran regresar a ella cuando quisieran. Dijo, que cuando se da la orden (de cargar) es “POR UN BIEN, AUNQUE USTEDES NO LOCREAN”.

Desalojo en Barcelona; la violencia legalizada


Por desgracia ya es una imagen habitual, la de la policía desalojando la calle a golpes, ya sea de los que protestan contra el G-8, el G-20, o cualquier otro g, contra la guerra, contra los gobiernos… Son tan comunes que empiezan a parecernos todas iguales, con la misma reacción y la misma consecuencia: ninguna.

El desalojo de las calles y plazas en Barcelona fue un acto indignante. Originalmente los políticos, que no quisieron quedar mal ante la prensa internacional, y usaron la estrategia del agotamiento. Pensaron, y pensaron mal, que estos manifestantes se aburrirían y terminarían por volver a casa tarde o temprano. Los perros se quedaron en sus jaulas y los políticos se sentaron a esperar. Estrategia cada vez más habitual.

Pero no ocurrió así y los políticos se desesperaron. Trataron de introducir en las plazas a los provocadores habituales capaces de crear el caos y la confusión, pero no consiguieron nada. Por lo tanto, aceptaron la peor opción y la más estúpida de las excusas: la limpieza y la higiene, y soltaron a las bestias.

¿No será que quieren la plaza libre para celebrar un campeonato de fútbol? ¿Por qué anuncian ahora que en Madrid van a hacer lo mismo? Los políticos de Madrid, del PP, de derechas, se sienten ya con tal seguridad ante las elecciones que vienen que se pueden dar el lujo de la mala prensa sea cual sea, o eso han de pensar.

España y el socialismo ambidiestro; la derrota electoral

El socialismo se hunde, la derecha prospera, el bipartidismo triunfa y la juventud en la calle, espera. ¿Qué le ocurre a la izquierda en España? Simplemente, que no es izquierda. Hace mucho que dejó de serlo.

El Partido Socialista está pagando muy cara su devota transformación a derecha moderada. Ha perdido el gobierno en todas las comunidades autonomías que tenía y la mayoría de sus alcaldías. Pero el PP (partido de la oposición) no ha ganado tanto terreno como parece y su tan celebrada victoria reside realmente en un “pequeño” retroceso del contrario. Son como dos caballos de carreras que van muy igualados, y sacan la nariz lo más que pueden.
Pero no nos engañemos; no importa qué partido gane las elecciones. Gana el sistema, como la banca de un casino. Podemos apostar al negro o al rojo, pero la casa gana, siempre gana. Este bipartidismo obligatorio parece consolidarse como sistema único en todos los países primermundistas y anexas.

El PSOE, partido ambidiestro lleno de agujeros, con su estrategia vaga, su disfraz descosido, sus ganas de no parecer demasiado radical y tratando de nadar siempre entre dos aguas, ha perdido la confianza, ese voto de confianza que hoy era tan necesario. Ha sembrado decepciones y hoy saborean la derrota.

Zapatero quiso desde un principio quedar bien con todos y al final no quedó bien con nadie. Ha realizado extrañas acrobacias para darle a los poderes mediáticos beneficios impensables, o concederle a los empresarios tres deseos mientras daban discursos disfrazados de sindicalismo y en mangas de camisa. Reverencias al Rey y a los bancos, más poder. Los que aún creen en la izquierda abandonan las filas de este socialismo barato para acercarse a lo que aún parece defender zurdas posiciones; pequeños partidos o retazos de partidos que sobreviven como pueden a los embates de la nostalgia y el olvido.

E. K. A. : Las 16 horas de Obama

Cada día que pasa, la noticia sobre la muerte de Bin Laden crea más y más dudas, genera más y más contradicciones.

En su primer discurso, el presidente Obama dijo que la intención del operativo era atraparle vivo y traerle a EEUU para ponerle frente a un juez. Durante una entrevista que dio el Sr. Leon Penetta, director de la CIA, el día 3 de mayo a la cadena NBC (NBC Nightly News) aseguró que la intención de la misión desde un principio fue asesinar a Bin laden. Voceros de la Casa Blanca han dicho lo mismo. ¿Mintió Obama?

La CNN entrevistaba en directo hace dos días al embajador de Pakistán en EEUU y le preguntaba si el gobierno americano había informado al gobierno de Pakistán de esta misión y dijo que sí. A los pocos segundos la comentarista de la CNN conectó con una rueda de prensa desde la Casa Blanda en la que, en respuesta a la pregunta de los periodista, se dijo que no, que nunca se había informado al gobierno de Pakistán hasta pasada la operación, porque no se fiaban.

Se ha dicho que fue un preso de Guantánamo quien dio la pista, un libio llamado Abu al-Libi, pero ese preso llevaba en este campo de concentración incomunicado desde el año 2005, año en que ahora dicen que se construyó la casa de Abbottabad. Recordemos que en un principio se dijo que esa casa estaba recién construida.

Bin Laden supuestamente no empezó a vivir en ella hasta enero del 2011 aunque se vigilaba desde agosto del 2010. ¿Están así justificando mantener a los presos de Guantánamo? Porque Obama prometió cerrar este complejo, pero no lo ha hecho. Seguramente ahora nadie pone en duda la rentabilidad de mantener abierta esta prisión inhumana.

La muerte de Bin Laden y la ausencia de justicia

El presidente Obama apareció frente a las cámaras de televisión, en vivo y en directo a las 12 de la noche hora de Washington, para corroborar la noticia que llevaba horas sonando ininterrumpidamente en todos los noticieros de EEUU y del mundo: Osama Bin Laden está muerto.

Lo mataron unos agentes de la CIA en una operación que, según el propio presidente de EEUU, pretendía atrapar y poner ante la justicia al famoso terrorista.

No se sabe qué ha fallado o qué ha ocurrido, pero lo único que el operativo pudo hacer, por lo visto, es matarlo y quedarse con el cuerpo, tras asaltar una mansión a 6 millas de la capital de Pakistán que ha quedado en llamas, con un helicóptero militar americano destruido, en la que vivía con lujo este terrorista como mínimo desde enero de este año, según los informes de inteligencia . No parece a simple vista una operación muy limpia o exitosa.

La frase más repetida en EEUU en el momento en que escribo estas líneas (las 12:15 hora local en la costa este de EEUU) es: “se ha hecho justicia”. ¿Se ha hecho justicia? Hasta donde yo sé, la justicia se hace cuando el acusado tiene una defensa, cuando hay evidencias, pruebas, un juez… Se ha hecho quizá, y suponiendo que la noticia es real, una justicia bíblica. La del ojo por ojo, la de la fuerza bruta, la que usan sin duda, los extremistas religiosos del islamismo más exacerbado, o del cristianismo más radical. La justicia bárbara y pasional de la que el mundo supuestamente civilizado trata de apartarse.

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