blog de Pablo Jato

Televisión española, entre la corrupción y la crisis

El futuro de la cultura en Europa; La táctica del carterista

La Unión Europea, tras estudiar el caso, decidió que el plan español de ayudas al cine es plenamente conforme con la legislación comunitaria y en línea con la Comunicación sobre el Cine de la Comisión Europea 2001, autorizando al gobierno español a proceder como tenía previsto, en contra de la demanda interpuesta por Cineastas contra la Orden.

Ayudar a los grandes y dejar sin apoyo a los pequeños; esa es la política acorde con las ideas europeas.

Se desbloquean así los 120 millones de euros que se destinan este año al cine, de un presupuesto total de cultura que supera los 867 millones. Más que toda la ayuda junta de la Unión Europea y EEUU a Haití. No me extraña que los intelectuales quieran sentirse solidarios.

En España, bajo el manto de un gobierno supuestamente socialista y progresista, el mundo de la creación cinematográfica se está convirtiendo en una industria estilo Hollywood, con miras al beneficio económico. Si Hollywood es una de las primeras industrias de EEUU y genera más divisas que la metalurgia o los automóviles... ¿por qué no hacer lo mismo en Europa?

Cuando la ministra Ángeles González-Sinde conoció la decisión adoptada en Bruselas, mostró su satisfacción diciendo que así se "garantiza el normal desarrollo de la industria del cine”. En el discurso ante la Comisión de Cultura del Parlamento Europeo, la ministra destacó la intención de la Presidencia Española de "aprovechar las oportunidades que esta industria ofrece para consolidar la cultura".

Haití: Menos que nada

Resulta que Haití está ayudando a los bancos españoles. En plena crisis, los bancos de España, actual presidencia de Europa, están cobrando comisiones que llegan en algunos casos al 70% por cada donativo que se ingresa en la cuenta solidaria creada para la ayuda a Haití. Si donas 10 euros, algunos bancos están cobrando hasta 7 euros por la operación.

Si en la cuenta hay recaudados cerca de 2 millones de euros, quiere decir que los bancos han ganado aproximadamente un millón en comisiones. Dinero ganado con la muerte de miles de personas, con el hambre, la desgracia y el sufrimiento. Nunca antes la banca española había sido tan mezquina. Ha traspasado todos los límites, y se pavonea delante nuestro como si no hubieran ocurrido nada.

El Banco Santander dice que las devolverá a quien las reclame. ¿Han reclamado alguna vez una comisión a un banco? La banca se defiende, trata de limpiar su imagen de agiotistas sin escrúpulos diciendo que ha sido un "error informático" sin importancia y que más adelante devolverán las comisiones... ¿Más adelante? Si los bancos españoles no son capaces de organizarse y unirse en esto, ¿cómo pretenden organizar Haití ?

Se supone que hay un convenio para que este tipo de cuentas bancarias solidarias no tengan esta tara, pero no se hace efectivo, y ya sabemos por qué.

Las palabras bonitas nunca van acompañadas por hechos. Me pregunto qué hubiera pasado si estas comisiones no hubiesen trascendido a la prensa.

La mosca en la sopa de los derechos de autor

Tanto y tanto hablar sobre los derechos de los cantantes y cineastas en España, tanto protestar y amenazar con cerrar páginas web, con acciones judiciales, con detenciones y actos espectaculares contra la piratería... mientras la cultura de este país se ahoga y se hunde en las arenas movedizas de la especulación.

El Gobierno de España toma partido en la defensa de los derechos de autor. Se pone serio, digno, alabando a aquellos que realizan su trabajo en el terreno audiovisual y se hace dedo acusador y juez, martillo de Thor en contra de todo aquel que se atreva a mancillar las obras musicales o cinematográficas.

La Ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde que por momentos se transmuta en Ministra de Industria, se hace bandera de los autores, o mejor dicho, de las empresas multimillonarias que dicen representarles y sale a la calle a rasgarse las vestiduras... con frases gloriosas como "Mozart vivía en la miseria por no tener derechos de autor".

En medio de esta hipócrita batalla de legalismos, caprichos y avaricias, me fijo en un pequeño detalle, que demuestra el verdadero interés y respeto de este gobierno, su ministra y esas multimillonarias empresas afines, por los autores y trabajadores audiovisuales: los títulos finales de toda película, serie o documental que sale en la tele son cortados, eliminados sistemáticamente por las cadenas para poder exprimir aún más el tiempo de publicidad.

Meten tijera sin escrúpulos, sin importarles un carajo la dignidad de sus "compañeros" de profesión. Llevan haciéndolo ya mucho tiempo, delante de todos, pero nadie ha dicho nada.

A ojos de los ejecutivos y contables dueños de las cadenas comerciales el hecho de quitar los títulos finales tiene su lógica, ya que ese tiempo, aparentemente muerto, puede ser ocupado por publicidad muy bien pagada. Esa es la lógica y la excusa para los que vemos la tele. ¿Acaso hay otra? Debe haber.

De las necesidades imperiosas, en los imperios necesitados


Se habla de Copenhague, de la necesidad de poner fin a nuestra auto-destructiva conducta planetaria, pero el imperio permanece blindado a las voces de la calle. Cumbres repletas de discursos vacíos, de compromisos vagos, de arrestos indiscriminados, de niebla. ¿Han servido alguna vez de algo?

Se reúnen todos jefes de estado y hablan de la necesidad de acabar con el hambre y la pobreza. Lo hacen ante miles de periodistas convocados para la ocasión. Se hacen plasmar en las portadas de periódicos, vencedores, cual cosechadores de promesas y esperanzas... presumiendo los compromisos alcanzados...

Los pobres alimentan el ego de los poderosos, pagan con sus vidas la popularidad de los presuntuosos. Y sobre las estadísticas de muerte se moldean campañas de imagen para hacer bueno al perverso, para angelizar al endemoniado. ¡Qué buenos son nuestros líderes mundiales!

Obama dejó clara la necesidad imperiosa la guerra. La paz es solo un fin que justifica los medios. Lo dice nada más y nada menos que el premio Nobel. Curioso contraste; más de cuarenta veces dijo guerra, tres por cada vez que dijo paz. ¿Se estaba justificando? ¿Nos estaba avisando de algo? No sé qué hubiera opinado Gandhi de ese discurso, pero claro, Gandhi nunca recibió el Nobel de la paz, a pesar de haber sido nominado 5 veces. Quizá no se lo merecía, porque no entendía la guerra. Hitler lo hubiera entendido mucho mejor, seguro. Hubiera aplaudido.

Alakrana: La doble cara de un gobierno ante el chantaje terrorista

Por fin se libera a los marineros secuestrados del barco Alakrana. Un día feliz, como han dicho todos los políticos. Más feliz aún para los secuestradores que por lo visto han recibido millones de dólares.

“Se pagaron cuatro millones (de dólares) por la liberación del navío español y estamos a punto de dejarlo en libertad", dijo por teléfono Said Abdulle desde la localidad costera de Harardhere, aunque la versión española habla solo de 2.3 millones. ¿Sabremos algún día cuánto se pagó?

Tenemos aquí a un país que no muestra fisuras ante los terroristas locales, un país que dejó morir a Miguel Ángel Blanco, por no ceder a la petición de acercamiento de presos. Un gobierno que no cede ante el chantaje de ETA, pero sí ante el chantaje de un puñado de piratas somalíes.

¿Cómo explicaría eso Zp en el Congreso? No lo hará. Va a mandar a su Vicepresidenta. ¿Y si los secuestradores hubieran sido del IRA, o de ETA o un simple parado desesperado porque solo le dan 400 euros para sobrevivir?

Que conste que no estoy comparando los motivos que puedan tener piratas y terroristas. Cada uno funciona en base a sus propios criterios y razones, completamente distintas unas de otras, aunque al final acaben haciendo lo mismo.

Alakrana: el secuestro de la verdad

La vicepresidenta De la vega, ha dicho en rueda de prensa que “jamás pondrán a los marineros secuestrados en peligro”. Bonita frase, pero un poco absurda. Esta mujer no se ha dado cuenta de que los marineros del Alakrana ¡ya están en peligro! No hace falta que el gobierno quiera sacar ahora a relucir sus humanitarias formas ni su talante negociador, que en el fondo no es más que propaganda oportunista de la más ínfima categoría.

Dicen que quieren agotar las vías diplomáticas, pero no dicen con quién se está negociando. ¿Vía diplomática con secuestradores? No será con diplomáticos somalíes, que nada tienen que ver con los piratas, digo yo, a no ser que el gobierno español nos revele lo contrario. Por lo tanto, deducimos que el gobierno miente. La cuestión es ¿por qué miente? ¿Le da vergüenza que se sepa la verdad?

Otros países, como EEUU o Francia, han optado por la intervención armada con un éxito más o menos aceptable. España es el único país europeo que ha optado por doblegarse a los delincuentes y pagar por una liberación, que se sepa. La Vicepresidenta en su día, no se atrevió a admitirlo públicamente, pero fue así. ¿Cuánto pagaron? Nunca se supo. La retórica cubría una vez más la huída de la vergüenza. Tampoco quisieron decir la verdad.
Como bien dice mi colega Nadia: las que están secuestradas son las palabras. Es la verdad.

Pero ese pago realizado con dinero público fue sin duda la razón por la que los secuestradores han vuelto a atacar barcos españoles. Reacción básica en este tipo de situaciones. Los americanos tienen un refrán: “dale leche a un ratón y después te pedirá galletas” ¿Es esa la vía diplomática que se está negociando hoy? ¿Buscan a quién pagar? ¿Están regateando la cantidad?

El rostro de la Ministra en la rueda de prensa, expresaba miedo. Si era una falsa preocupación ensayada ante un espejo para convencer al gran público, nunca lo sabremos. Lo que sí sabemos es que el asunto tiene un impacto social y político considerable, y resulta un plato suculento para los estrategas, de ahí que la oposición esté ya afilándose las uñas y saboreando la polémica que se avecina.

Hubo una vez un muro

Una encuesta realizada en Alemania, con motivo del aniversario de la caída del muro de Berlín, desveló que al menos la mitad de los alemanes no sabe ya dónde estaba el muro.

Es muy probable, que dentro de 20 o 30 años nadie recuerde siquiera que hubo un muro.

El triste muro de Berlín se estudiará en el colegio y será un tema aburrido más, para algún examen antipático de historia.

La sociedad actual, obsesionada por enterrar el pasado y construir encima carreteras y supermercados, no se da cuenta de lo que está perdiendo. Desaparecen las fosas comunes, las particulares, los asesinos y sus asesinatos. Desaparece el camino que recorrimos para llegar hasta donde estamos hoy.

¿Recordarán que hubo esvásticas, uniformes, balas, muertos, crímenes de guerra, guerra incluso? ¿Recordarán que hubo un genocidio, muchos genocidios... que hubo fascismos, estalinismos, extremismos y exterminios?

Obama el magnífico, Nóbel de la paz

Obama ganó el premio Nóbel de la Paz… ¿por abandono del contrario? Bush fue la antítesis, no hay más que ver las obras que llevan su firma, pero Obama, ¿qué es? ¿Esperanza? Se premia la ilusión y las ganas de un mundo mejor… que empezó a serlo nos guste o no, con el simple anuncio de su victoria electoral. Paró en seco las ansias destructivas de la era Bush. Eso ya es algo.

Acabó supuestamente con las torturas en Guantánamo y otros lugares desconocidos por el público, con solo sacar su estilográfica del bolsillo. Eso, también es algo. Desplaza así, los méritos de otros candidatos que llevan décadas esforzándose, peleando y consiguiendo tímidas victorias, sin ser presidentes, ni senadores, ni pertenecer al poder.

Es fácil ganarse el Nóbel de la Paz cuando eres el dueño del mundo, de las guerras, de las balas y de la propaganda. Casi imposible es parar guerras cuando eres un diminuto e insignificante ciudadano con una simple ONG.

¿Se premia el volumen, la intención o los resultados? Porque si fuera competencia, sería una competencia muy injusta. ¿Quién tiene más mérito, el chino que se enfrenta a un tanque en plena calle, o el presidente que deroga una ley o manda que se retiren sus tropas de algún territorio ocupado, cómodamente sentado en su despacho?

Obama dijo en la reunión del G20 “Hemos salvado el mundo”, pero no dijo de qué o de quién. ¿De la crisis? Habría que preguntarse cómo empezó dicha crisis y realmente qué han hecho para atajarla.

Resaca 2016

España habló ante el comité Olímpico por boca del Rey, en varios idiomas, a pesar de ser, según las estadísticas, el país europeo en el que menos gente habla segundas lenguas. Desfilaron los políticos en azul y verde vendiendo las maravillas del país, cómo no, con flamenco incluido. ¡Qué video tan original y creativo! Mejor se hubieran vestido todos de rojo con lunares.

A su majestad se le olvidó explicar a los miembros del comité, por qué TVE decidió que las para-olimpiadas no eran importantes, ni merecía la pena retransmitirlas con el mismo interés, en los pasados Juegos Olímpicos. ¿Habrá sido ese detalle el decisivo?

Para el 2016 serían los parados los que tendrían que ir a las olimpiadas en representación del país, para ser justos. Probablemente hasta los deportistas de elite andarán en la oficina del INEM, entrenando para los mil metros cola.

Medalla de oro a la incompetencia y a la mediocridad para Gallardón y compañía. Campeones del gasto público inútil. ¡Da igual! Lo pagan los de siempre… ¡Que suban los impuestos para recuperar lo perdido! Madrid; capital mundial del despilfarro. ¿Un nuevo record? Me pregunto cuánto hubieran gastado si lo hubieran tenido que sacar todos estos políticos de su propio bolsillo.

Se ha palpado, a la vista de todos ha estado, que a la hora de pillar, el Rey, el presidente, marquesas, príncipes y ministros, izquierda y derecha, el PP, el PSOE... se convierten en un solo ser, un monstruo de mil cabezas, ansioso y jadeante, mirando a un mismo punto y con un mismo interés. Hasta se vistieron todos iguales. ¿Sorpresa?

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