blog de Rosa C. Baez

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Reporteros sin Fronteras y la intriga del vivo y el bobo

Reporteros Sin Fronteras –sin banderas, sin vergüenza y sin nada que valga la pena- acaba de entregar su premio anual: el premio a la ciberdisidencia.

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Nuestras entrañas

Desde la misma Europa que con total cinismo y sin el menor sentido de la vergüenza intenta darle lecciones a Cuba con el claro objetivo de incidir en la campaña mediática planificada fríamente desde EEUU ante la muerte lamentable de un recluso común, utilizado hasta la saciedad por quienes quieren destruir los logros sociales alcanzados por la Revolución Cubana y retrotraer este pequeño, bloqueado y asediado país al capitalismo salvaje.

Desde la democrática Europa que sigue teniendo reinos por la gracia divina, la que ocupa con sus tropas pueblos como Irak y Afganistán, la que permite el uso de su territorio para la existencia de cárceles clandestinas donde se detiene y tortura a los prisioneros, la Europa que desconoce el derecho a la autodeterminación de sus propios pueblos, la que sigue manteniendo enclaves coloniales para saquear nuestros recursos después de 500 años de destrucción, la que abusa y criminaliza sin piedad a los inmigrantes magrebíes, latinos y africanos; desde esa Europa racista, con los más altos índices de desempleo y decadente, llega este escrito que lacera el alma.

Ojalá hubiera algo de ética en este mundo del revés, y le llegara como una bofetada, a cada uno de los responsables de la bochornosa resolución de la Unión Europea contra Cuba.

Aquí también hay un muerto, solo que el muerto es un niño, un niño más que ha muerto, y es hijo de una inmigrante. (Graciela Ramírez)

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Hilary Clinton: la secretaria mentirosa

Resulta lamentable observar el ridículo que la Sra. Clinton ha hecho en su gira por América Latina. En realidad recordamos pocos Secretarios de Estado norteamericanos que hayan tenido que soportar cosas similares a las que la Clinton tuvo que tragar en este recorrido por el continente.

No le dijeron más cosas por tratarse de una dama. ¿Donde tenía la cara la señora Clinton cuando los golpistas en Honduras torturaban, asesinaban y vejaban al pueblo hondureño? Sin dudas, no era en el regazo de su marido William Clinton, que en esos momentos se encontraba bien lejos.

No se puede hacer “control de daños”, olvidándose de sus consecuencias. Pero a la Sra. Clinton no parecían importarle las mentiras que dijera, con tal de lograr sus propósitos, muy mal diseñados, por cierto. Fue a Brasil hablando mal de Irán, acusándolo por su proyecto nuclear, pidiendo sanciones y no le hicieron caso.

Ofreció negociación entre Argentina e Inglaterra sobre el conflicto de las Malvinas, pero no mencionó para nada la responsabilidad de Estados Unidos en ese conflicto y mucho menos la sangre derramada por los soldados argentinos, resultado de la traición de Estados Unidos. Si cuando se trató de beneficiar a su socio británico, Estados Unidos traicionó su propia doctrina de “América para los Americanos”, ¿será posible esperar ahora que haga algo por ayudar a Argentina?

Basta con Honduras para saber hasta dónde se puede llegar confiando en la Sra. Clinton. Pero sobre todo, qué es lo que esta secretaria va a defender en América Latina. Es tan… fresca y prepotente, que se da el lujo de llegar a Brasil hablando mal de Chávez, diciendo “…que debiera virarse más hacia el Sur”: respuesta formidable la del canciller Amorín cuando le dijo “… por esta razón invitamos a Venezuela a unirse al MERCOSUR como miembro permanente”.

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Los Bicentenarios de la Independencia y el mundo

De paso por Madrid hojeé un libro de cuyo nombre no quiero acordarme, que rebajaba las independencias latinoamericanas a subproducto de “la crisis del 1808”. Vale decir: lo que cumplieron veinte millones de americanos en veinte millones de kilómetros cuadrados sería un eco de lo que no lograron once millones de españoles en medio millón de kilómetros.

Por el contrario, la hegemonía de España y por consiguiente la de Europa fue un subproducto de América Latina y el Caribe. Para comprender las revoluciones que acabaron con los “trescientos años de calma” que denostó Bolívar, examinemos la influencia que durante ese período ejerció sobre el planeta el sometimiento de la gigantesca América Latina.

Las riquezas saqueadas al Nuevo Mundo tuvieron como consecuencia política doscientos años de hegemonía española, la derrota de los musulmanes en Europa, la transferencia de los metales preciosos de España a Holanda, Francia e Inglaterra; las consecutivas hegemonías de estos países y su final arremetida sobre el planeta en la colonización global.

En lo económico, los metales preciosos americanos detonaron el arranque del capitalismo, sus vegetales como la papa y el maíz alimentaron las muchedumbres que lanzaron la revolución industrial. En lo cultural, nuestras sociedades comunitarias relanzaron el tema de la Utopía; nuestros aborígenes inspiraron las reflexiones de Montaigne sobre los pueblos primordiales; dieron pie al mito del Buen Salvaje que a su vez sustentaría al Romanticismo, y suscitaron la cuestión del Otro y la de la relatividad y pluralidad de las culturas.

Si la sumisión de América tuvo tales consecuencias, no fueron menores las de su liberación. Nuestras independencias impusieron el principio republicano como paradigma político universal. Transitorias Repúblicas hubo entre las sociedades esclavistas de Grecia y Roma y las mercantilistas ciudades italianas del Renacimiento. Cromwell impuso en Inglaterra una fugaz República durante una década, y los jacobinos otra durante pocos años.

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Jóvenes cubanos inician marcha solidaria por Los Cinco

Bajo el nombre «Del Aconcagua al Turquino», el proyecto incluye un recorrido por la zona de operaciones militares del Comandante Ernesto Ché Guevara en la Sierra Maestra, durante la guerra de liberación (1956-1958), y culminará en el Pico Turquino, punto más alto de la geografía cubana<

La Habana, marzo 10.- Periodistas y estudiantes del Instituto Superior de Relaciones Internacionales iniciaron este miércoles un recorrido por la Sierra Maestra, que incluye la ascensión al Pico Turquino en solidaridad con Los Cinco antiterroristas cubanos prisioneros políticos en los EE.UU., reportó la AIN.

Dando continuidad a la reciente muestra solidaria con Los Cinco hecha por tres jóvenes argentinos que en enero pasado subieron al pico más alto en Suramérica para reclamar la inmediata libertad de esos patriotas, estudiantes y profesionales de la prensa en la Isla, organizaron el proyecto «Del Aconcagua al Turquino», con el mismo propósito.

El periplo incluye un recorrido por la zona de operaciones militares del Comandante Ernesto Ché Guevara en la Sierra Maestra, durante la guerra de liberación (1956-1958), y culminará en el Pico Turquino, punto más alto de la geografía cubana, a 1 974 metros sobre el nivel del mar.

Sus organizadores comentaron que esta acción a favor de la causa de Gerardo Hernández, René González, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González, se une al clamor internacional para que sean puestos en libertad inmediatamente.

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¿Para quién es necesaria la vida?

Los grupúsculos de la contrarrevolución –hijastros del imperialismo norteamericano-, incapaces de expresar los intereses del pueblo, han peleado tenazmente durante años por una visibilidad mediática siempre enfocada hacia el exterior, de donde provienen los abastecimientos.

No importa el número de convocados o la puerilidad de una convocatoria, algunos periodistas y diplomáticos occidentales acreditados en La Habana y aquellos que violando las leyes se desdoblan de “simples” turistas en reporteros, estarán solícitos en el lugar señalado para proyectar cualquier escaramuza y transformarla en un show de prensa. Pero el procedimiento rinde poco y los ideólogos de la publicidad han diseñado nuevas estrategias.

La huelga de hambre, recurso por el que también han optado revolucionarios de todas las épocas, fue retomada por la contrarrevolución en la primera década del nuevo siglo, porque traía consigo –además de un impacto mediático, asociado a naturales sentimientos de solidaridad-, un ataque a lo más esencial de la sensibilidad revolucionaria en Cuba: la Vida.

Durante su travesía el yate Granma detuvo la marcha en un mar picado, poniendo en riesgo la misión, para rescatar a un hombre caído al agua: la vida de uno solo de los expedicionarios valía tanto como la de todos.

Durante los combates de la Sierra, se atendía primero a los enemigos heridos, y después a los propios. Los mercenarios capturados durante la invasión de Playa Girón –entrenados, financiados y apoyados logísticamente por el gobierno norteamericano-, fueron tratados con respeto hacia sus vidas.

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Aún convocan las palabras

Con maestría inusual en alguien que aún perfila sus armas para este combate diario que es el periodismo, Yanet nos entrega en este breve trabajo un homenaje, no por lírico menos apasionado, a Juan Gualberto Gómez:

Hay seres que se asoman a la vida en el instante preciso. Y la sujetan fuerte para enrumbar los mejores afanes. Hay hombres preclaros, rebeldes, de principios inamovibles. Llegan como si ya hubiesen ido muchas veces adelante. Y se van dejando tanto, salvando todo. Juan Gualberto fue de esos.

Uno de los chiquillos que rompían los charcos de lluvia y guardaban pedazos de caña mordida en los bolsillos era él. Creció escuchando cantos de esclavos e historias de los elegguá. Su libertad costó 25 pesos, pagados a la dueña de la finca azucarera Bellocino. Ma Concha, negra agorera del batey, predijo que sería un hombre grande.

Se volvió a saber de él cuando regresó de Francia, influenciado por la irreverencia de la bohemia parisina y el periodismo europeo. Era un mulato noble, robusto, de ojos inquisidores.

En la Isla cuajó sus ideas a favor de la igualdad de razas y la separación de España. Fue acusado de proponer rebelión en la tinta pública de La Fraternidad. Y tenían razones los cancerberos: Juan Gualberto comenzó a encontrarse con otro hombre de Patria para pensar en balas lo que a la Isla le faltaba de aire. Luego, al exilio, con las palabras en ristre. Pero ya, para siempre, unido a Martí.

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El retorno de las viejas momias: Armando Valladares

En su intento de exprimir hasta la última gota de zumo propagandista a la muerte de Orlando Zapata, la internacional anti Cuba hizo publicar el 1 de marzo en el diario español El Mundo, en su sección Tribuna, un artículo de opinión firmado por Armando Valladares, ex disidente desaparecido de las primeras planas de la prensa europea desde hacía ya algunos decenios.

En dicho artículo el falso poeta y falso paralítico entre otras falsedades realizaba una truculenta descripción de la muerte de Zapata, con tal lujo de detalles incluido el nombre de su carcelero que sólo un testigo presencial hubiera podido aportarlos.

Entre otros comentarios fuera de toda medida que contiene el artículo está la afirmación de que [los comunistas] golpeaban a un hombre que llevaba 60, 70, 80 días en huelga de hambre.

Nada se supo de la suerte de Orlando Zapata en esos 60, 70, 80 días, ni de sus antecedentes políticos, que no los había. Sí hubo, de repente, una explosión propagandística iniciada el 27 de febrero y a continuación gran una campaña internacional.

Entre otros, los artículos de Salim Lamrani “Cuba, los medios occidentales y el suicidio de Orlando Zapata Tamayo”, y el de Atilio Borón “Cuba, el suicidio de un disidente” establecen con claridad las razones de la condena y las condiciones carcelarias de Zapata.

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Cuba, los medios occidentales y el suicidio de Orlando Zapata Tamayo

El 23 de febrero de 2010 Orlando Zapata Tamayo, recluso cubano, falleció tras una huelga de hambre de 83 días. Tenía 42 años. Era la primera vez desde 1972, cuando murió Pedro Luis Boitel, que un recluso fallecía en semejantes condiciones.

Los medios occidentales pusieron en primera plana este trágico suceso y subrayaron la triste suerte de las personas encarceladas en Cuba.1

La desaparición dramática de Zapata desató una conmoción justificada por todo el mundo. El caso del recluso cubano suscita innegablemente cierta simpatía y un sentimiento de solidaridad hacia una persona que expresó su desesperación y su malestar en prisión llevando su huelga de hambre hasta el final. La emoción sincera que suscitó este caso es del todo respetable.

En cambio, la instrumentalización con fines políticos del fallecimiento de Tamayo y del dolor de su familia y sus amigos, hecha por los medios occidentales, viola los principios básicos de la deontología periodística.

Zapata, ¿preso político o recluso de derecho común?

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Hablemos de las prisiones y el regimen carcelario en Cuba

Más de un millón de comentarios, notas de prensa, y declaraciones, circulan ahora mismo en el mundo mediático, sobre los “horrores” de las prisiones, la “violación” de los derechos de los “presos políticos” y de los “derechos humanos” en Cuba. El hecho “disparador” de la nueva escalada propagandística anticubana es la muerte “en prisión” de un “disidente” en huelga de hambre.

El característico manejo de las medio verdades y la tergiversación de que hacen gala los actuales émulos de la propaganda negra, ha convertido en activista político a una persona con amplio expediente delictivo, hombre violento y de juzgada conducta antisocial, por lo cual cumplía sanción de privación de libertad.

Este sujeto ejerció contra sí mismo, la última y más enajenante de las formas de violencia física, el suicidio.

Es muy esclarecedor el artículo que sobre esta última maquinación anticubana, publicara en Cubadebate y luego en Rebelión Enrique Ubieta Gómez. Su ampliación con datos irrefutables en el periódico Granma*, desmonta en su propio cimiento la mitologización que del delincuente, asesinado por la mafia anticubana, ya está en marcha.

Las verdades rotundas que se han colocado a disposición de la opinión pública mundial, como otras tantas que son objeto de desinformación, precisan que quienes las compartimos, nos comprometamos pública y decididamente con ellas, y en tal dimensión aportemos nuestra perspectiva.

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