
Vaciando los bancos cubanos


La pareja se molestó mucho por las incomodidades que le trajo la prohibición del empleo de esas tarjetas de crédito pero ambos no sabían que esa negativa era sólo la parte visible del apretado cerco tendido por Estados Unidos alrededor de Cuba.
Las tarjetas MasterCards eran válidas en la isla hasta el 1ero de noviembre del pasado año, unos días después de que la institución financiera canadiense CU Electronic Transaction Services (CUETS) fuera adquirida por la subsidiaria canadiense del Bank of America.
Inmediatamente que el banco estadounidense asumió el control de CUETS, prohibió el empleo en Cuba de las tarjetas MasterCards como parte de las sanciones económicas impuestas por Washington a La Habana hace casi medio siglo.
Ese fue otro episodio de una cadena de hechos que incluyen hasta la investigación de 40 bancos por supuestas violaciones de las regulaciones financieras contra Cuba y otras naciones.
Según la edición del 29 de agosto del 2007 del Financial Times, los Departamento del Tesoro y de Justicia de Estados Unidos son los encargados de dicha indagación.
La publicación, que no reveló el nombre de los bancos investigados, comentó que eran fundamentalmente europeas y negociaban las multas que se les aplicarán.
Y es que la persecución es tan estricta que los bancos e instituciones financieras con grandes intereses de Estados Unidos viven temerosos de represalias por parte de las autoridades norteamericanas, las que buscan información respecto a los negocios con Cuba para entorpecerlos.
Para que se tenga una idea más precisa de las presiones a que son sometidas las entidades bancarias que tienen vínculos con la isla, baste decir que el 27 de junio del pasado año se conoció que la filial del Banco Antonveneta en Milán, recibió instrucciones de su casa matriz de bloquear cualquier transferencia a Cuba, en cualquier tipo de moneda.
Este mismo Banco ya había congelado dos días antes una transferencia bancaria por valor de 41 000 euros de la representación de la Empresa de Turismo cubana Cubanacán, ubicada en Milán.
Para reforzar el bloqueo en el ámbito financiero, y a pesar de las implicaciones extraterritoriales, la Comisión de Valores y Cambios, entidad reguladora de la Bolsa de Valores norteamericana, publicó una lista de empresas que tienen negocios con Cuba y otros cuatro países acusados manipuladoramente por el Departamento de Estado como "patrocinadores del terrorismo".
En esa lista están 28 empresas cubanas de diversos sectores, entre ellos la banca, petróleo, comunicaciones, biotecnología y líneas aéreas.
Ese largo y complicado proceso de acoso, que la mayoría de las veces transcurre silenciosa y solapadamente, es en realidad lo que impide que turistas como Paula y George puedan emplear sus tarjetas de crédito en Cuba, una nación a la que Estados Unidos quiere vaciar los bancos.
Raul Menchaca























































































