blog de worldimagepress

Imagen de worldimagepress

Cinco años de silencio


Coincidiendo con el quinto aniversario del asesinato de 7 miembros del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en Iraq.

Estoy inquietamente sorprendido por el desinterés generalizado que se ha producido a nivel institucional por este crimen que sigue sin resolverse. Me sorprende que todo el mundo se haya olvidado de la muerte de los siete agentes en un país en el que se hace homenajes y recordatorios cada dos por tres y muchas veces por razones superfluas o retorcidas.

Llevo desde abril de 2004 informando de este caso en diferentes medios de comunicación con muchas dificultades e incluso presiones (he recibido recados del CNI a través de intermediarios) especialmente desde que me enteré en Bagdad de la detención en Base España de Diwaniya del traductor Flayeh al Mayali, un hombre estrechamente relacionado con decenas de periodistas con los que trabajó durante parte de 2002 y 2003.

En febrero de 2005 publiqué una entrevista exclusiva con Al Mayali dos días después de que saliese de cárceles estadounidenses iraquíes cuyos nombres ponen los pelos de punta.

En la entrevista aseguraba que recibió un trato inhumano y degradante en Diwaniya (si es cierto lo que dice que le hicieron, la palabra exacta podría ser tortura) durante cuatro días por parte de militares españoles (al parecer pertenecientes al CNI).

Fue golpeado en innumerables ocasiones, insultado de forma reiterativa, pasó la mayor parte del tiempo con la cabeza metida en una capucha de tela (similar a la que se utilizó de forma generalizada en Abu Graib) y tuvo que dormir en el suelo. Por supuesto no tuvo derecho a asistencia letrada a pesar de que la exigió varias veces.

Imagen de worldimagepress

México: ¿Quieres saber sobre la marcha?

La marcha fue noticia en todo el mundo. Un acontecimiento. Se llamó "Iluminemos México". Marcha por la paz. Hasta ahí todo parece maravilloso, pero ¿qué hay detrás de esta cortina blanca, de luces y buenos sentimientos? Los mexicanos realmente estamos hartos de vivir en un país donde la vida no vale nada.

Pero de lo que realmente estamos hartos es de que los gobernantes pasen cada seis años, uno tras otro y ninguno reste, si no sume y añada leña en esta hoguera social. Pero la violencia no ha caído del cielo ni salido del averno. Ha crecido poco a poco a expensas de un país que desprecia las normas y de unos políticos que desprecian la vida de sus ciudadanos. ¡Menuda escuela!

Los que matan y secuestran no son extranjeros, no es Bin Laden, la culpa no es de terroristas o de extraterrestres.

Es de mexicanos, envenenados por décadas de anarquía sentimental, de vacío, de futuros rotos. No se puede pensar en el futuro porque el rugido de las tripas hambrientas solo generan odio hacia los que se roban la comida de hoy.

Aprovechándose del sentimiento de inseguridad que existe en una buena parte de su auditorio - de la que por ningún motivo son ajenos antes bien; corresponsables - la televisión ataca de nuevo.

Imagen de worldimagepress

Cumpleaños del preso 46664

Nelson Mandela pasó 18 años encarcelado en Robben Island con el número 46664. Para muchos líderes políticos ese fue el fin, pero Mandela convirtió aquello en un principio y consiguió vencer a la represión política de su país, llevando esperanza, libertad y justicia donde no la había.

Hoy cumple 90 años y el mundo entero se vuelca a celebrarlo. El carismático líder sudafricano agradeció las muestras de cariño y tuvo unas palabras para recordarnos el grave problema de la pobreza, pero se perdieron entre el júbilo.

Quizá se está prestando más importancia a la figura que su mensaje; más al símbolo que al alma. Se ha creado un icono que muchos veneran por inercia y no por convicción. Hay miles de personas que conocen el nombre de Nelson Mandela pero no saben ni lo que hizo ni porqué.

Suele pasarle a grandes personalidades, como a Gandhi, de quien Einstein dijo que "Las generaciones del porvenir apenas creerán que un hombre como éste caminó la tierra en carne y hueso.". Frase profética que puede aplicarse a casi todos los grandes hombres de la historia.

Distribuir contenido