Y tu Bush, ¿de qué te ríes?


La película ha recibido una publicidad gratis, después que el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, socio del emperador de Washington, censurara su estreno en el Festival de Cine de Roma.
Inmediatamente, los organizadores londinenses de otra cita del séptimo arte, de mayor envergadura inclusive, se percataron de la mina que significaba asumir la premiere, y dos semanas antes de las elecciones en los Estados Unidos proyectarán en esa urbe europea la cinta, en medio de una gran expectativa generada por la campaña promocional.
El cartel que anuncia el filme descuella por su originalidad, pero sobre todo, porque incluye una síntesis —muy breve por cuestiones de espacio, obviamente—, de las célebres frases que ha pronunciado Bush durante los ocho años de inquilino de la Casa Blanca.
A unos días de expirar su mandato —que comenzó con una de las más espectaculares jugadas de la mafia cubanoamericana de Miami, la cual le arrebató en el año 2000 la victoria al candidato demócrata Albert Gore—, W. nunca aprendió a improvisar ante los micrófonos, pues la mayoría de las veces que lo hizo cometió dislates que semejaron un auténtico show humorístico.
Son tantos sus aportes a la enciclopedia de la incultura universal, que no basta con un tomo para poder reflejarlos todos. Sus "conocimientos" abarcan la inmensa mayoría de los sectores imaginables y hasta los celestiales. Porque de todo sabe este señor...
Los periodistas cazachistes han tenido en él a una de sus mejores fuentes de información, cada conferencia de prensa suya resulta una oportunidad excepcional para convertir lo intrascendente e incoherente de sus oraciones en espectaculares noticias que provocan estruendosas risotadas en el público.
W. BUSH: APORTES A LA ENCICLOPEDIA DE LA INCULTURA UNIVERSAL
Por ejemplo, entre sus grandes reflexiones filosóficas podríamos citar las siguientes:
"No es la contaminación la que amenaza el medio ambiente, sino la impureza del aire y del agua"
"El futuro será mejor mañana"
"Un número bajo de votantes es una indicación de que menos personas están yendo a votar"
Sin comentarios… Nadie puede dudar que con un mandatario así, el imperio dure una eternidad, sobre todo ahora, que los show mediáticos se hayan convertido en el centro espiritual e ideológico de millones de personas en el planeta. Imagino que debió ser más difícil escoger las frases que conformarían el cartel promocional, que rodar el filme.
EN ASUNTOS EXTERIORES…
W. Bush pondría en aprietos a cualquier experto en análisis de discurso, y no descarto que a estas alturas existan estudiosos del tema preparando tesis doctorales con las esencias de las siguientes expresiones:
"Hemos perdido mucho tiempo hablando de África con justicia. África es una nación que sufre una increíble enfermedad"
"He hablado con Vicente Fox (ex presidente de México), para tener petróleo que enviar a Estados Unidos. Así no dependeremos del petróleo extranjero"
"¿Ustedes también tienen negros?" (Al ex presidente brasileño Fernando Enrique Cardoso).
"Entiendo que la agitación en Oriente Próximo crea agitación en toda la región"
"La gran mayoría de nuestras importaciones vienen de fuera del país"
"Nosotros tenemos un firme compromiso con la OTAN. Nosotros formamos parte de la OTAN. Nosotros tenemos un firme compromiso con Europa. Nosotros formamos parte de Europa"
"El Holocausto fue un período obsceno en la Historia de nuestra nación. Quiero decir, en la Historia de este Siglo. Pero todos vivimos en este siglo. Yo no viví en ese siglo"
Oliver Stone ha comentado que la película tiene visos de comicidad; pero temo que la fantasía esta vez no supere la realidad. Imposible rebasar las genialidades de W. Bush, un presidente de los Estados Unidos que jamás dejó resquicios para que bostezara la gente que asistiera a sus discursos. Un pestañazo, y usted queda fuera del chiste lingüístico.
Quizás uno de sus mayores aportes a la humanidad sea su técnica para garantizar la total atención del auditorio. Qué privilegio ese de Washington, en este siglo casi seguro no volverá a tener en la oficina oval de la Casa Blanca a un hombre "tan gracioso".
La política es uno de sus temas favoritos. Para otros, resultaría complejo hablar de ese asunto y hacerse entender fuera de los círculos académicos y de expertos. Pero para W. Bush, es todo lo contrario, tiene la capacidad de simplificar las frases, y volverlas "comprensibles". Así tenemos que:
"Estoy atento no solo a preservar el poder ejecutivo para mí, sino también para mis predecesores"
"Estamos empeñados en trabajar con ambas partes para llevar el nivel de terror a un nivel aceptable para ambas partes"
"Sé que en Washington hay muchas ambiciones. Pero espero que los ambiciosos se den cuenta de que es más fácil triunfar con un éxito que con un fracaso"
"Queremos que cualquiera que pueda encontrar un trabajo sea capaz de encontrar un trabajo"
"Es importante entender que hay más intercambios comerciales que comercio"
Pero la historia no queda ahí. Por mucho que sus asesores le insistieron en que no se dejara provocar por la prensa, que se limitara a leer lo que alguien le había escrito, que no se saliera del guión, en reiteradas ocasiones él no pudo contenerse y en sus citas con los periodistas dejó constancia de su genialidad:
"Pienso que si usted sabe lo que cree, será mucho más fácil responder a su pregunta. No puedo responder a su pregunta"
"La mujer que sabía que sufrí dislexia, ¿cómo lo sabía, si yo nunca me entrevisté con ella?"
"Cuando me preguntaron quién provocó la revuelta y las muertes en Los Ángeles, mi respuesta fue directa y simple: ¿A quién debemos culpar por la revuelta? A los revoltosos. Los revoltosos son los culpables. ¿A quién debemos culpar por las muertes? Los que mataron son los culpables"
Y ya, porque mientras más busco en Internet, más sitios encuentro que le han dado total cobertura a estos aportes semánticos del emperador. De esa publicidad no se podrá quejar cuando retorne próximamente a las vacaciones intelectuales de las que nunca debió salir.
No podía tener un final más feliz, a imagen y semejanza de su cultura, de su exquisito "sentido del humor". Quizás con una neurona en su cerebro hubiese pasado a la historia como un mandatario más, que a la vuelta de unas décadas nadie recordaría.
Oliver Stone y la enciclopedia de la incultura universal se encargarán de inmortalizarlo.
Norland Rosendo Gonzalez
























































































